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miércoles, 30 de noviembre de 2016

50 números de Manos Misioneras: "Comunicar en la Misión, comunicar desde el Evangelio"


“La dulce y confortadora alegría de evangelizar”; con este título encontramos el Capítulo II de la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, del Papa Francisco, que da sentido a la publicación Manos Misioneras, que llega al número 50 este mes de noviembre.

Cuando nació Manos Misioneras, publicación mensual que habla del Toledo Misionero, de la Diócesis Misionera de Toledo, el objetivo era sencillo: acercar las actividades misioneras de la Diócesis a los misioneros, acercar los misioneros a la Diócesis.

Durante estos 50 números, por sus páginas, que se editan en formato digital, con envío en PDF y que se encuentran también en la página web www.misionestoledo.org, han pasado misioneros y misioneras, actividades del DOMUND, actividades de Obras Misionales Pontificias (OMP), visitas de misioneros, testimonios de misioneros (desde su misión y regresados), además de informaciones de interés que han sido demandadas por colaboradores de Misiones Toledo.

Si “el bien siempre tiende a comunicarse” (EG 9), y además “toda experiencia auténtica de verdad y de belleza busca por sí misma su expansión, y cualquier persona que viva una profunda liberación adquiere mayor sensibilidad ante las necesidades de los demás. Comunicándolo, el bien se arraiga y se desarrolla. Por eso, quien quiera vivir con dignidad y plenitud no tiene otro camino más que reconocer al otro y buscar su bien” (EG 9), desde Manos Misioneras hemos pretendido transmitir el Bien, es decir el Evangelio, desde el testimonio de los misioneros, que son los rostros del Evangelio en muchos lugares del mundo, que son los rostros de Jesucristo en el encuentro y en la vivencia de la fe con nuestros hermanos de los cinco continentes.

“¡Ay de mí si no anunciara el Evangelio!” (1 Co 9,16); es nuestro propósito y objetivo esencial: anunciar a Jesucristo, anunciar el Evangelio, gracias a la colaboración de nuestros misioneros, que con su testimonio nos “misionan”, porque como recordaba, recientemente, el Obispo misionero de Toledo, natural de los Cerralbos, Obispo de la Prelatura de Cafayate, Monseñor José Demetrio Jiménez, en las misiones, “más que misionar, uno es misionado por la gente”. Eso también nos pasa con Manos Misioneras: en su elaboración somos misionados.

50 números podrían dar para mucho, pero queremos que den para más. Por eso contamos con la alianza y la colaboración de nuestros misioneros y misioneras, los protagonistas que nos hacen transmitir las vivencias misioneras y las anécdotas que viven en sus respectivas misiones. Con su vida, en lo diario, en lo cotidiano, descubrimos la plenitud de la fe en lugares de África, de América, de Asia, de Oceanía, de Europa. Con sus palabras hacemos realidad la unión de todas las manos misioneras para acrecentar la animación, la dinamización, el espíritu misionero que nos congrega a todos.

Desde octubre del año 2012 hemos sido puntuales a la cita, transmitiendo lo que nuestros misioneros han querido compartir con la Archidiócesis de Toledo. También hemos seguido el trabajo de nuestro Arzobispo, Mons. Braulio Rodríguez Plaza, como presidente de la Comisión Episcopal de Misiones y de Cooperación con las Iglesias. Las actividades que nuestro Delegado, Jesús López Muñoz, ha desarrollado en la Archidiócesis, en la animación y la dinamización misionera; así como las que el Consejo Diocesano de Misiones y colaboradores de la Delegación también han realizado.


Y, ¡cómo no!, hemos compartido la huella misionera, a través de sus permanentes alusiones, escritos, tweets y mensajes, que el Papa Francisco nos hace como Discípulos Misioneros, invitándonos a la “salida misionera”, que no podemos demorar. ¡Es nuestra vocación misionera!

Siguiendo las páginas de Manos Misioneras también encontramos, a lo largo de estos 50 números, momentos aparentemente difíciles. El ébola, terremotos, hambrunas, falta de medios… ha sido una enseñanza constante la que nos han transmitido nuestros misioneros y misioneras.

En los momentos de más dificultad hemos encontrado la fortaleza de la fe, tanto en los misioneros como en sus comunidades eclesiales, en sus parroquias, en las Diócesis en las que desarrollan su misión pastoral. Han sido testimonios que ayudan a fortalecer el encuentro con la caridad, con la esperanza y con la fe. Los misioneros, con su sencillez y humildad, han sido capaces de ponernos ante preguntas que hacen reavivar nuestra propia fe y presencia misionera.

Hemos creado puentes. Como dice el Papa Francisco, en su último Mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones, la “comunicación tiene el poder de crear puentes, de favorecer el encuentro y la inclusión, enriqueciendo de este modo la sociedad. Es hermoso ver  personas que se afanan en elegir con cuidado las palabras y los gestos para superar las incomprensiones, curar la memoria herida y construir paz y armonía. Las palabras pueden construir puentes entre las personas, las familias, los grupos sociales y los pueblos. Y esto es posible tanto en el mundo físico como en el digital. Por tanto, que las palabras y las acciones sean apropiadas para ayudarnos a salir de los círculos viciosos de las condenas y las venganzas, que siguen enmarañando a individuos y naciones, y que llevan a expresarse con mensajes de odio. La palabra del cristiano, sin embargo, se propone hacer crecer la comunión e, incluso cuando debe condenar con firmeza el mal, trata de no romper nunca la relación y la comunicación”.

Llegados a estos 50 números de Manos Misioneras, 50 meses de Manos Misioneras, queremos seguir siendo una herramienta de animación y dinamización misionera, de comunicación para los misioneros, de servicio a la Archidiócesis de Toledo, de cooperación con las Obras Misionales Pontificias, de compromiso para difundir la Palabra, la Vida, la Paz.

Hemos surgido de la Dirección Diocesana de Obras Misionales Pontificas de Toledo y de la Delegación Diocesana de Misiones de la Archidiócesis de Toledo. A ellos la gratitud por ser canales de comunicación, que han logrado que recobremos y acrecentemos “el fervor, «la dulce y confortadora alegría de evangelizar, incluso cuando hay que sembrar entre lágrimas […] Y ojalá el mundo actual —que busca a veces con angustia, a veces con esperanza— pueda así recibir la Buena Nueva, no a través de evangelizadores tristes y desalentados, impacientes o ansiosos, sino a través de ministros del Evangelio, cuya vida irradia el fervor de quienes han recibido, ante todo en sí mismos, la alegría de Cristo» (EG 10).

Editor y Coordinador de Manos Misioneras

lunes, 4 de abril de 2016

TE MIRA CON PASIÓN, Jornada de Vocaciones Nativas


El 17 de abril se celebrará la Jornada Mundial de Oración y la Jornada de Vocaciones Nativas. Por primera vez en España, la vocación universal se celebra en una sola Jornada. Aquí y allí. En España y en la Misión. En una única Jornada se celebran dos realidades.

La Conferencia Episcopal ha acordado que, a partir de 2016, la Jornada de Vocaciones Nativas, que sostiene la Obra de San Pedro Apóstol, se celebre en España el IV Domingo de Pascua, coincidiendo con la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones. Desde hace 53 años, en este domingo “del Buen Pastor” la Iglesia universal intensifica su oración por el nacimiento, crecimiento y maduración de las vocaciones de especial consagración. A la vez, desde los ámbitos territoriales de la misión llegaban noticias de las numerosas vocaciones que Dios suscita, como manifestación explícita de que la palabra sembrada por los misioneros y misioneras da su fruto. Por la convergencia de objetivos, era lógico que estas dos Jornadas coincidieran en el mismo domingo. 

LEMA. “Te mira con pasión”

Inspirado en la vocación de Mateo, muestra que las vocaciones son los “Mateos” de nuestro tiempo. La pasión con que Cristo mira mueve al joven a entregarse y tener así compasión con los demás. La vocación, por lo tanto, tiene dos movimientos:

1. La mirada amorosa de Cristo, que enamora al joven, y le invita a dar un sí para toda la vida (“Te mira con pasión”)
2. Ese sí conlleva una entrega a los demás, como un amor misericordioso (“compasión”)




viernes, 11 de marzo de 2016

Nuevo número de la revista Misioneros Tercer Milenio (Marzo 2016)


En este número del mes de marzo la revista Misioneros aborda temas que han sido actualidad misionera como una crónica del histórico encuentro del Papa con el Patriarca Kirill, visita del Papa a México, el Premio Mundo Negro a Fraternidad 2015 y los testimonios de misioneros que muestran la labor de los misioneros que entregado su vida a Dios para anunciar el Evangelio.

Además...

ENTREVISTA: “Quiero que miremos a África con una sonrisa, con alegría”. Quien hace esta petición no es otro que el flamante Premio a la Fraternidad 2015, Victor Ochen. A pesar de haber nacido en un campamento de desplazados, a pesar de haber tenido una infancia rodeada de abusos a los derechos humanos, Victor se muestra optimista e inquebrantable en su compromiso por la paz.

MISIÓN VIVA: Mark Desser, vicario general de Yibuti, nos cuenta cómo se forjó su vocación misionera desde sus orígenes en Michigan (EE UU), hasta llegar a ese pequeño y poco conocido país de tierras africanas, donde, entre otras cosas, realiza una destacada labor educativa. “Mi sitio –dice convencido- está entre los musulmanes”.

EN EL OBJETIVO: No te vayas con la música a otra parte. Deja que tu melodía mestiza, de colores, inunde nuestros atrofiados oídos, atentos solo a escucharse a sí mismos, pendientes únicamente de los ruidosos dictados egoístas de la exclusión. Que los vaivenes de tus notas sean como habaneras que rompan en pedazos los acantilados del desprecio…

Puede suscribirse a esta revista, y recibirla todos los meses en su domicilio, desde el siguiente enlace


Alfonso Blas


miércoles, 24 de febrero de 2016

Día de Hispanoamérica (Domingo 6 de marzo de 2016): "Testigos de la Misericordia"


El próximo Domingo 6 de marzo de 2016 celebraremos en todas las Diócesis españolas, y entre ellas nuestra Diócesis de Toledo, el Día de Hispanoamérica. Día que viviremos con el lema “Testigos de la Misericordia”, jornada clave para posicionar la misericordia como signo distintivo y, a la vez, invitación urgida para todos los que prestan su servicio misionero en América Latina.

Por ello, en este Día de Hispanoamérica, expresamos nuestra renovada gratitud a los 31 sacerdotes toledanos que sirven a la Iglesia en Latinoamérica acogidos a la Obra de Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana (OCSHA), así como a todas las religiosas y religiosos españoles, sacerdotes, laicos que colaboran en la misión como Fidei donum, colaborando con la evangelización en aquellas tierras.

Desde el año 1959, y en esta especial celebración y jornada, tenemos presente a todos esos misioneros en la oración y en la comunión eclesial, que se hace explícita en la cooperación entre las Iglesias. En esta ocasión os pedimos que renovéis vuestro seguimiento fiel a Jesucristo y vuestro servicio entregado a la misión universal de la Iglesia, que en cada una de nuestras comunidades trabajemos para hacer realidad la transformación misionera.

Seamos discípulos misioneros de corazón humilde, porque “Un corazón misionero sabe de esos límites y se hace «débil con los débiles […] todo para todos» (1 Co 9,22). Nunca se encierra, nunca se repliega en sus seguridades, nunca opta por la rigidez autodefensiva. Sabe que él mismo tiene que crecer en la comprensión del Evangelio y en el discernimiento de los senderos del Espíritu, y entonces no renuncia al bien posible, aunque corra el riesgo de mancharse con el barro del camino”. (EG, 45)

Desde la Delegación Diocesana de Misiones de Toledo, la Dirección Diocesana de Obras Misionales Pontificias (OMP) en Toledo y la ONGD Misión América os invitamos a vivir intensamente este Día de Hispanoamérica, poniendo a vuestra disposición todos los materiales del Día de Hispanoamérica 2016 en el siguiente enlace http://www.conferenciaepiscopal.es/dia-de-hispanoamerica-2016/ y en la página web de Misiones Toledo www.misionestoledo.org . Es el momento de vivir la animación y la dinamización misionera. Vivamos con alegría esta jornada que nos provoca para ser constantemente misioneros.

También os pedimos que no olvidéis vuestra colaboración económica, junto a las oraciones y la unión espiritual. Las aportaciones que realizamos en el “Día de Hispanoamérica” sirven de apoyo para el trabajo de nuestros misioneros, de sus proyectos pastorales y sociales, que son proyectos de la Iglesia. 

Como siempre, quedamos a vuestra disposición para continuar en el trabajo de cooperación y animación en el que todos estamos involucrados desde nuestro compromiso pastoral y misionero.

Delegación Diocesana de Misiones de Toledo

Documentos:





miércoles, 13 de enero de 2016

Gracias, es el lema de la Jornada de Infancia Misionera


"GRACIAS" CON ESTE SENCILLO Y ROTUNDO LEMA POR BANDERA, LA IGLESIA CELEBRA EL PRÓXIMO 24 DE ENERO LA JORNADA DE INFANCIA MISIONERA

¡Aviso para navegantes!: contra lo que pudiera empujarnos a creer después del deslumbrante oropel consumista y vano con el que los peritos del marketing nos han envuelto la Navidad, la gran Jornada misionera de los niños remata el copioso rosario de las celebraciones navideñas, sí. Pero no es una fiesta para atiborrar de dulces y caramelos las barrigas infantiles. No. De eso, nada.

Antes, y sobre todo, es un nuevo aldabonazo, directo y claro, que, todos los años por estas fechas, la Iglesia endereza a los más pequeños para sembrar en ellos el espíritu de la fraternidad universal. Por eso, “Los niños ayudan a los niños” es el lema de esta, muy veterana ya, Obra Pontificia. Y, también por eso, este año, llega de la mano de un generoso “Gracias”, que quiere ser consecuencia final del previo intercambio de bienes al que están llamados todos los niños de la Tierra.

Año tras año, la Infancia Misionera se afana por sembrar, entre los más pequeños, un espíritu libre, solidario y sin fronteras. Un espíritu que arraigue, con fuerza, en los corazones infantiles. Y que, andando el tiempo, sea capaz de transformar a los niños de hoy en hombres y mujeres del mañana, hechos y, sobre todo, derechos: capaces de construir un futuro mejor. Hombres y mujeres que estén resueltos a forjar una humanidad más justa, más libre, más fraterna, más humana y, en definitiva, más cristiana.

Todos los niños están llamados a ser, el próximo domingo 24 de enero, protagonistas de esa Jornada. Pero, para que eche raíces en el hondón de su alma la certeza de que todos somos hijos de Dios y, por lo tanto, hermanos e iguales en derechos y dignidad, es imprescindible la ayuda y colaboración de los mayores. Por eso, padres, catequistas, profesores y colegios también están llamados a comprometerse en esta empresa. ¡Que nadie se escaquee! Todos los creyentes en Jesús, el Niño de Belén, estamos obligados a colaborar en el anuncio de su Buena Nueva a cuantos, todavía, no han oído hablar de Él. Y, al mismo tiempo, a atajar las muchas necesidades que pisotean la dignidad de cientos de miles de niños que no han tenido tanta suerte como los que corretean por nuestros parques y jardines. Sí, no es broma. Todavía hoy, en los umbrales del siglo XXI, el panorama mundial que presenta la infancia es bien desalentador. Para probarlo, estas pinceladas que nos da UNICEF. 


Una infancia maltratada

El Fondo Internacional de Emergencia de las Naciones Unidas para la Infancia dice que, solo en 2012, murieron 6,6 millones de menores de cinco años. Y que la gran mayoría de estas muertes podían haberse evitado. Y eso es una violación del derecho fundamental a sobrevivir y desarrollarse.

El 15% de los niños del mundo se ve obligado a hacer trabajos que comprometen su derecho a la protección contra la explotación económica e infringen su derecho a aprender y a jugar. El 11% de las niñas están casadas antes de cumplir 15 años, lo que pone en peligro su derecho a la salud, la educación y la protección. En Chad, por cada 100 niños que se matriculan en secundaria, solo 44 niñas lo hacen. El resto queda sin educación y sin el amparo y servicios que proporciona la escuela.

No todo es tan fúnebre y desalentador: unos 90 millones de niños podrían haber muerto antes de cumplir los cinco años si las tasas de mortalidad infantil se hubieran mantenido en los niveles de 1990. Por ejemplo, en Perú, ese año, de cada 1.000 menores morían 79 niños. En el 2012, la cifra bajó a 18 niños por cada mil.

Pero queda mucho, mucho, mucho por hacer: al presente, seis de cada diez niños de nuestro mundo son víctimas de algún tipo de tragedia: hambre, violencia, pobreza, carencias educativas y sanitarias, explotación...

Infancia Misionera intenta cambiar esta situación

Para combatir y conjurar esas amenazas tan lacerantes, el año pasado la Infancia Misionera en España contribuyó al Fondo Universal de Solidaridad con cerca de tres millones de euros (exactamente: 2.733.972,39 €). En total, en el pasado ejercicio, las Iglesias de los cinco continentes lograron reunir, para ayudar a los niños del mundo, más de 17 millones de euros: 17.316.056,88 €. Luego, cada año, en Roma, como es bien sabido, la Asamblea General de las Obras Misionales Pontificias se encarga de distribuir, en función de las necesidades, las aportaciones íntegras de todos los países para hacer posible una multitud de proyectos solidarios en favor de los niños más necesitados.

Todos estos afanes no son nuevos. La convocatoria que, cada año, nos hace la Obra Pontificia de la Infancia Misionera hunde sus raíces en medio del siglo XIX. Sí. Hasta 172 años atrás –camino de dos siglos– tenemos que remontarnos en el calendario para dar con las raíces de tan admirable organización. 


Un francés excepcional que creó una obra pionera en la ayuda a la infancia

La búsqueda del origen de esta admirable Obra nos lleva hasta los pies de un francés excepcional: Carlos Augusto Forbin-Janson. Y hay que quitarse el sombrero. Porque Carlos Augusto fue un audaz adelantado de su tiempo. Para hacer lo que hizo, hace falta estar loco. Sí: “loco de remate”, le decían sus amigos y allegados. Nacido, en París, cuatro años antes de la toma de la Bastilla y en medio de una muy ilustre y no menos acaudalada familia, que hunde sus raíces en la nobleza provenzal, él estaba llamado, por su muy más que acomodada condición, a seguir la carrera política o de las armas, como su padre, que era teniente general. Con 21 años, llegó a ser auditor del Consejo de Estado con Napoleón. Pero nada más.

Igual que la Revolución Francesa dio al traste con el Antiguo Régimen, también Forbin-Janson dio la espalda a los usos y parafernalias de su clase y, contra todo pronóstico, enderezó sus pasos hacia la vida religiosa. Tras 10 años exiliado en Alemania –el filo de la guillotina también amenazaba a los Forbin-Janson–, cumplidos los 24, vuelve a Francia e ingresa en el Seminario de San Sulpicio. Y, en 1818, a los 33, es ordenado sacerdote en la ciudad de Chambery, cercana a Lyon. Al poco, su obispo le nombra vicario general y responsable del Seminario. Pero... las labores administrativas no le hacen muy feliz.

Más tarde, por su acreditada competencia, será nombrado obispo de Nancy. Pero, en ese camino, monseñor Forbin-Janson tropieza, primero, con esa otra gran adelantada que fue su paisana Paulina Jaricot, la lionesa fundadora ¡en 1822! de la Obra de la Propagación de la Fe. Y tropieza, en fin, con los dramáticos testimonios que, desde China, envían los sacerdotes de la Sociedad de las Misiones Extranjeras de París, instituto al que había pensado unirse él mismo.

Así, llegó a sus manos –y a su corazón– el Mensaje a las almas caritativas de Europa, documento fechado el 7 de octubre de 1779 y escrito por Juan María Moye, sacerdote de las Misiones Extranjeras de París, donde presentaba, con todo detalle, la triste situación de muchos niños chinos, abandonados por sus padres. La pobreza de las familias y el desprecio que los hogares campesinos mostraban hacia las niñas –menos capacitadas físicamente para hacer frente a las duras tareas del campo– eran la causa que propiciaba tales abandonos. Y parece que la costumbre todavía sobrevive en el subconsciente colectivo del pueblo chino. De ahí, tal vez, el abultado número de niñas chinas ofrecidas para la adopción en los últimos años.

El Mensaje daba cuenta de cómo los misioneros recogían a niños abandonados y los entregaban a las familias cristianas, para que, a cargo de la misión, los criaran y educaran. También relataba cómo otros muchos morían, por haber llegado tarde el socorro de la Iglesia. Y advertía, en fin, que algunos misioneros habían creado hogares para esos niños, pero que atender a los acogidos les impedía dedicarse a la evangelización propiamente dicha.

Un Mensaje que fue, sin duda, germen, principio y origen de la Obra Misional de la Santa Infancia, que nacería cuatro años después. Ni corto ni perezoso, Forbin-Janson coincidió desde su fe con los valores del lema revolucionario: “Liberté, égalité, fraternité”, y se lanzó a movilizar a todos los niños cristianos en favor de los niños pobres, primero de China y, poco después, de todas las misiones. Su objetivo: que los niños ayuden a los niños. Cada uno, que lo haga según sus posibilidades. Pero que todos participen en ese afán.

Eran muy otros tiempos: en 1843, Richard Wagner termina su primera ópera, El buque fantasma, inspirada en la leyenda del Holandés Errante. En mayo, nace en Las Palmas el que, andando el calendario, llegaría a ser don Benito Pérez Galdós. En Inglaterra Charles Dickens publica Cuento de Navidad. Y la reina de España, a la sazón Isabel II, que ha sido declarada mayor de edad sin haber cumplido, todavía, los 14, determina que la bandera roja y gualda de la Armada –elegida por Carlos III para los buques de guerra– pase a ser la nueva bandera nacional. La “reina castiza” también coloca la primera piedra del nuevo Congreso de los Diputados.

Poco antes de cumplirse los diez años de su fundación en París, la Santa Infancia llega a España en 1852, a instancias del arzobispo de Toledo Juan José Bonel y Orbe, y bajo el patrocinio de la propia Isabel II. La reina quiso que su primogénita, la Princesa de Asturias, fuera “primera asociada, fundadora y protectora de la Obra”.

De los orígenes de Infancia Misionera, 172 años hace ya. Monseñor Forbin-Janson sólo pudo dirigir la Obra que él había fundado durante 16 meses. Murió, a los 59 años, el 11 de julio de 1844. Su mérito y condición de adelantado, lejos de menguar, se acrecienta al saber que otras organizaciones humanitarias de parecido tenor todavía tuvieron que esperar muchos años para nacer.

La Cruz Roja, por ejemplo, surgió 20 años después: en 1863. Antes, el comerciante suizo Henry Dunant, de Ginebra, hubo de toparse con un macabro espectáculo: tras la batalla de Solferino –guerra de la unificación italiana–, 40.000 hombres, quedaron abandonados a su suerte. Morían sin asistencia. La tragedia empujó a Dunant, que en su juventud había militado en movimientos cristianos, a movilizar a los vecinos de los pueblos cercanos para socorrer a los heridos, con una sola condición: que no tuvieran en cuenta el bando en el que estaban los heridos. El lema “Tutti fratelli” (“Todos hermanos”), acuñado por las mujeres, funcionó. Como funcionó, en el ánimo de Forbin-Janson, la revolucionaria consigna “fraternité” para poner en pie la Obra de la Santa Infancia, que ahora conocemos como Infancia Misionera. Y que, desde 1922, tiene el apellido de “Pontificia”, porque depende directamente del Papa. UNICEF tardó más todavía en nacer: en 1946, al cabo de la II Guerra Mundial, para ayudar a los atribulados niños de la destrozada Europa. El caso del admirable y magnífico Forbin-Janson es, ciertamente, singular. Pero no tan exclusivo e insólito como podría parecer. 

También aquí y ahora, en nuestros días, hay “locos de atar” que, como el fundador de la Infancia Misionera, un buen día, “porque no están del todo contentos con su quehacer de cada día”, dan la espalda a una excelente posición, lo dejan todo y se van a compartir su suerte con los más necesitados de la Tierra. 


Fuente
Reportaje de Ximena de Angulo

viernes, 6 de noviembre de 2015

Revista Misioneros de noviembre


La vida contemplativa en misión es el tema central del que se ocupa la revista Misioneros de este mes de noviembre. A través del testimonio de varios misioneros y misioneras contemplativos, se comprueba cómo en la misión, además de ser necesaria una labor extenuante para hacer presente el Evangelio con palabra y obras, se requiere de la fuerza y la hondura de la oración para que esta tarea se sostenga. Con razón el título del reportaje apunta a que “La vida contemplativa es el corazón de la misión”.

Burkina Faso y la República Centroafricana –uno de los países que tiene previsto visitar el papa Francisco a finales de mes– son objeto de análisis en la sección “Primer Plano”, ya que estas dos naciones africanas sufrieron a finales de septiembre graves y violentos intentos de desestabilizar los procesos electorales que esperan celebrar próximamente. Dos barcos amenazados con naufragar antes de llegar a puerto.

Tratamiento especial recibe en Misioneros la histórica visita del papa Francisco a Cuba y Estados Unidos. Un recorrido largo y difícil, pero exitoso y sumamente fructífero. Un viaje con valientes mensajes sobre la inmigración, la pena de muerte, los abusos sexuales a menores, el cuidado del planeta..., y también con proféticas denuncias. Francisco se ha mostrado como un auténtico “testigo del amor y la misericordia”.

La entrevista al hermano de San Juan de Dios –congregación que acaba de recibir el Premio Princesa de Asturias de la Concordia– José María Viadero, el testimonio en defensa de la dignidad de la mujer de la religiosa adoratriz Caridad Paramundail, y las secciones de “Cultura” y “En el objetivo”, se añaden, entre otras, a esta apetitosa oferta informativa.


lunes, 2 de noviembre de 2015

El libro de los carteles del Domund: 1941-2015

Junto a las famosas huchas, los carteles del DOMUND han sido uno de los medios más característicos para motivar a la sociedad a colaborar con las misiones. Año tras año, en el mes de octubre, estos carteles han inundado calles y pórticos de iglesias, con imágenes y mensajes que han calado en nuestro recuerdo y en nuestra conciencia.

El libro Los carteles del DOMUND: 1941-2015, editado por Obras Misionales Pontificias y PPC, reúne los primeros setenta y cinco carteles del DOMUND, desde que empezaron a utilizarse en los años cuarenta del pasado siglo. Un recorrido por ellos permite descubrir los múltiples significados y resonancias que encierran: de tipo emotivo, documental, estético, publicitario, de fe... Y es que estos carteles constituyen un interesante reflejo de la actualidad eclesial, histórica, social y, por supuesto, misionera.

Al mismo tiempo que muestra estos carteles, el libro se propone revelar qué hay “detrás de ellos”. Con este fin, a cada año se dedica una doble página: a la derecha, en gran formato, el cartel en cuestión; y a la izquierda, dos textos para poder contextualizarlo mejor. Uno consiste en una breve explicación del sentido de la Jornada correspondiente, es decir, por qué en un determinado año el DOMUND tuvo un enfoque en concreto. El otro es un testimonio de un misionero o misionera, generalmente nacido en España, extraído de alguna de las revistas de Obras Misionales Pontificias publicadas por esas mismas fechas: sobre todo, Catolicismo y sus cabeceras sucesoras, Pueblos del Tercer Mundo y la actual Misioneros Tercer Milenio; también, Illuminare, Orate y Enfermos Misioneros.


Estos textos “en primera persona” de los misioneros constituyen documentos emocionantes. A la vez que remiten a la realidad de la misión en el momento respectivo, ayudan a comprender el trasfondo de la Jornada y su sentido: la ayuda a quienes trabajan en la primera línea del anuncio del Evangelio y la acción caritativa entre los más pobres. Los testimonios escogidos han de verse como ejemplos, entre tantos posibles, de todas las mujeres y hombres que han estado y están en la labor misionera, religiosas y religiosos de distintas congregaciones e institutos, sacerdotes o laicos.

Además de adentrarse en esa labor de los misioneros, el lector podrá conocer la historia de la Jornada Mundial de las Misiones —el DOMUND— y de la Propagación de la Fe —la Obra Misional Pontificia que la impulsa—, los promotores y las vicisitudes de este “Día Misional” en España, los medios empleados para la ambientación de la Jornada, su gran arraigo y la generosa colaboración popular en ella, etc.

Tras la lectura, ordenada o curiosa, de este libro, se puede comprobar cómo los carteles del DOMUND son, ante todo, un eficaz recurso de animación misionera: un modo de que la realidad de la misión, en sus múltiples aspectos (de evangelización, testimonio cristiano, promoción humana, etc.), “entre por los ojos” de quien se abra a ella. Por ello, aunque ya no quede constancia de los nombres de muchos autores de estos carteles, su labor merece, sin duda, nuestro reconocimiento.

En definitiva, Los carteles del DOMUND: 1941-2015 ofrece un recorrido documental y testimonial que no dejará indiferente a quien contemple estas láminas y acepte descubrir qué realidad se esconde detrás de ellas.

Rafael Santos Barba 

Este libro puede ser adquirido en las Delegaciones de Misiones, en liberías religiosas y en la editorial PPC



domingo, 18 de octubre de 2015

El Arzobispo de Toledo exhorta a ser “misioneros de la misericordia”

La toledana Parroquia de San Julián ha acogido la celebración de la Vigilia de la Luz por la Jornada Mundial de las Misiones 2015


Monseñor Braulio Rodríguez Plaza, Arzobispo de Toledo y Primado de España, presidente de la Comisión Episcopal de Misiones y de Cooperación con las Iglesias, destacaba que “en el mandato de Jesús ‘id’ están presentes los escenarios y los desafíos siempre nuevos de la misión evangelizadora de la Iglesia.

Cerca de 500 personas se han dado cita en la toledana Parroquia de San Julián para participar en la celebración eucarística que, presidida por el Arzobispo de Toledo y Primado de España, Monseñor Braulio Rodríguez Plaza, servía para recordar a los misioneros y misioneras que llevan el Evangelio a todo el mundo. Una Eucaristía que concluía con la celebración de la Vigilia de la Luz por la Jornada Mundial de las Misiones 2015.

El Arzobispo de Toledo ha estado acompañado por el Delegado Diocesano de Misiones, Jesús López Muñoz, el párroco de San Julián, Jesús Martín Gómez, los misioneros Mariano Merchán Serrano y David Rolo FMVD, además de sacerdotes de parroquias de la ciudad de Toledo y Yepes. También han participado en la Vigilia de la Luz miembros de los Grupos Misioneros de Mora y Argés, del grupo misionero de la Parroquia de San Julián y miembros de la Delegación de Misiones, al igual que participantes del programa misionero Verano Misión, que este año han realizado diferentes acciones misioneras en las Diócesis de Moyobamba y Lurín en Perú.


Durante la homilía el Arzobispo de Toledo recordaba que “debemos dar testimonio de Cristo”, a la vez que invitaba – ante la cercanía de la apertura del Año de la Misericordia – y exhortaba para que todos “sean misioneros de la misericordia”. En este sentido expresaba que “todos estamos llamados a anunciar el Evangelio a través del testimonio de vida, y así debemos hacerlo”. Destacaba también Monseñor Rodríguez Plaza que “en el mandato de Jesús ‘id’ están presentes los escenarios y los desafíos siempre nuevos de la misión evangelizadora de la Iglesia”.

También recalcaba el Arzobispo de Toledo que además de la ayuda económica es necesaria la oración, “por eso hoy vamos a orar por todos los misioneros que están al servicio del Pueblo de Dios, para que se sientan fortalecidos en la fe y anuncien con alegría el mensaje del Evangelio”.


Este año la Jornada Mundial de las Misiones ha tenido como marco el Año de la Vida Consagrada, además de congregar el 50 Aniversario del Decreto Conciliar Ad Gentes y la cercanía del Año de la Misericordia. Esta última celebración ha motivado que el lema del Domund 2015 sea “Misioneros de la misericordia”, acercando la realidad de los más de 13000 misioneros que España posee en todo el mundo, entre los que se encuentran 142 misioneros toledanos. Esta fecha nos ha recordado que “todo cristiano está llamado a ser misionero”, como señalaba también Jesús López Muñoz, Delegado Diocesano de Misiones, durante la Vigilia, a la vez que enfatizaba que “cada uno desde la vocación a la que Dios le llama”.

La Delegación Diocesana de Misiones de Toledo y la Dirección Diocesana de Obras Misionales Pontificias (OMP) han agradecido la colaboración de la Parroquia de San Julián para acoger esta Vigilia del DOMUND, que año tras año se consolida como una fecha clave en las del Plan Pastoral Diocesano que se vive bajo el lema “Hago nuevas todas las cosas”.



jueves, 15 de octubre de 2015

Toledo acoge la Vigilia de la Luz que acerca a las misiones

El próximo sábado, 17 de octubre, la Iglesia de San Julián (Toledo) acogerá la Vigilia Diocesana de Oración por la Jornada Mundial de las Misiones, el DOMUND


El Arzobispo de Toledo y Primado de España, Monseñor Braulio Rodríguez Plaza, también presidente de la Comisión Episcopal de Misiones y de Cooperación con las Iglesias, presidirá la Vigilia Diocesana por el DOMUND

La Jornada Mundial de las Misiones de este 2015 tiene como marco el Año de la Vida Consagrada, celebrándose en puertas del Año de la Misericordia y el 50 Aniversario del Decreto Conciliar Ad Gentes. Una fecha clave para recordar que todo cristiano está llamado a ser misionero, cada uno desde la vocación a la que Dios le llama.

Por ello la Delegación Diocesana de Misiones de Toledo y la Dirección Diocesana de Obras Misionales Pontificias (OMP) convocan, para el próximo sábado, 17 de octubre, a las 20:00 horas, una Vigilia de la Luz, la Vigilia Diocesana por el DOMUND, que centra su celebración en el lema del DOMUND 2015 “Misioneros de la Misericordia”.

El objetivo, como indica el Delegado Diocesano de Misiones, Jesús López Muñoz, es hacer presente “a los misioneros que han escuchado y acogido en su corazón de manera particular la invitación del Señor: Id al mundo entero y proclamad el Evangelio”. Deseamos, como también destaca, “orar por todos los misioneros que se ponen incondicionalmente al servicio del Pueblo de Dios, para que su fe se fortalezca y sigan anunciando con alegría el mensaje del Evangelio”.

“Será una Vigilia que nos acerca a nuestros misioneros de la misericordia en este mundo”, afirma López Muñoz, a la vez que agradece la disponibilidad de la Parroquia de San Julián de Toledo y su párroco Jesús Martín Gómez, “que harán palpable el próximo sábado el dinamismo y el espíritu misionero de la Archidiócesis de Toledo”.

martes, 13 de octubre de 2015

#Yosoydomund y el Domund 2015 en Mora


La Parroquia de Mora (Toledo) a través de un grupo de voluntarios  “Amigos de la Misión” ha salido a la calle para informar de la Campaña del  Domingo Mundial de las Misiones (DOMUND)  que este año se celebrará el próximo domingo 18 de octubre. La información ha consistido en la instalación de Mesas Informativas durante dos días a la entrada del Templo Parroquial y las Capillas del Colegio Teresiano y del Stmo. Cristo de la Vera Cruz en las que ha habido voluntarios  “Amigos de la Misión”,  queriendo  que todos sepan que los misioneros  y la misericordia cambian vidas en todo el mundo.


Repartiendo folletos, trípticos y revistas misioneras explicativas de lo que es el DOMUND, recuerdan a todos los misioneros repartidos por el mundo entero (más de 13.000 españoles, entre ellos 142 toledanos)  que son signo del amor de Dios a los hombres, especialmente a sus protegidos “los pobres”; ellos son “misioneros de la misericordia”.


Han informado también de las distintas acciones con las que se  financian proyectos sociales (Centros de salud, colegios, comedores escolares, etc.) en los territorios de Misión. Al mismo tiempo se han repartido estampitas con una oración en la que se pide la gracia de seguir el camino de los misioneros de la misericordia. Así como unos sobres para las aportaciones económicas que van destinadas a colaborar en la actividad evangelizadora de misioneros y misioneras a través de Obras Misionales Pontificias  y que se recogerán el próximo domingo, festividad del DOMUND.




El DOMUND vuelve a las calles toledanas

Este año el DOMUND se celebra con el lema “Misioneros de la Misericordia”


Miembros de la Delegación Diocesana de Misiones de Toledo, acompañados por el Delegado Episcopal de Misiones y Director Diocesano de Obras Misionales Pontificias, Jesús López Muñoz, han dado a conocer el significado y las actividades del DOMUND

La Archidiócesis de Toledo se encuentra en plena celebración del DOMUND 2015, que este año se celebra bajo el lema “Misioneros de la Misericordia”. Los misioneros, como señala el Delegado de Misiones, Jesús López, “son aquellos que en la Iglesia en salida saben adelantarse sin miedo y salir al encuentro todos para mostrarles al Dios cercano, providente y santo”. En ese sentido señala que “por medio de los misioneros la misericordia de Dios alcanza la mente y el corazón de cada persona”.

Con la actividad “Misiones sale a la calle, el DOMUND se encuentra contigo”, los voluntarios y miembros de la Delegación Diocesana de Misiones han compartido y dado a conocer que la misericordia es la identidad de Dios y también la identidad de la Iglesia, “hogar donde cada persona pueda sentirse acogida, amada y alentada a vivir la vida buena del Evangelio”. Esta acción misionera también ha congregado a misioneros que “acompañan con amor y paciencia el crecimiento integral de las personas compartiendo su día a día”.

Esta semana toda la Archidiócesis de Toledo renueva su “estado de misión”, por lo que el DOMUND se dará a conocer en colegios e institutos, en todas las parroquias diocesanas, así como en los medios de comunicación. El sábado 17 de octubre habrá un momento de encuentro diocesano en torno al DOMUND, con la celebración de la Vigilia Diocesana del DOMUND, que acogerá a las 20:00 horas la Iglesia de San Julián (Toledo), siendo presidida por el Arzobispo de Toledo y Primado de España, Monseñor Braulio Rodríguez Plaza.


jueves, 8 de octubre de 2015

Arzobispo de Toledo: “Ante una sociedad que aparta la mirada ante el sufrimiento, los misioneros llevan la misericordia de Dios al mundo”

La Archidiócesis de Toledo ha presentado el DOMUND 2015 que este año se celebra bajo el lema “Misioneros de la Misericordia”.



  • Esta mañana el Arzobispo de Toledo y Presidente de la Comisión Episcopal de Misiones y de Cooperación con las Iglesias, Monseñor Braulio Rodríguez Plaza, ha presentado la Jornada Mundial de las Misiones, DOMUND, que se celebrará el próximo 18 de octubre con el lema “Misioneros de la Misericordia”.
  • El Arzobispo ha estado acompañado por el Delegado Diocesano de Misiones y Director Diocesano de Obras Misionales Pontificias, Jesús López Muñoz, y por Fernando Redondo Benito de la ONG Misión América.
En los albores de la celebración del Año de la Misericordia, convocado por el Papa Francisco, y en la conmemoración del 50 Aniversario del Decreto Ad Gentes, esta mañana ha sido presentado el programa de actividades que con motivo de la Jornada Mundial de las Misiones, DOMUND, se celebrará durante el Octubre Misionero en la Archidiócesis de Toledo.

Un programa que, organizado por la Delegación Diocesana de Misiones de Toledo y la Dirección Diocesana de Obras Misionales Pontificias en Toledo, era presentado por el Arzobispo de Toledo y Primado de España, Monseñor Braulio Rodríguez Plaza, como presidente de la Comisión Episcopal de Misiones y de Cooperación con las Iglesias de la Conferencia Episcopal Española. En la presentación ha estado acompañado por el Delegado Diocesano de Misiones, Jesús López Muñoz, así como por Fernando Redondo Benito, de la ONG Misión América. En la rueda de prensa asistía también Monseñor Ángel Fernández Collado, Obispo Auxiliar de Toledo.

Monseñor Braulio Rodríguez Plaza señalaba que el lema del DOMUND 2015 “ha tomado como fuente de inspiración la bula Misericordiae vultus, por la que el Papa Francisco convoca un Año Santo de la Misericordia”, afirmando que “ante una sociedad que aparta la mirada ante el sufrimiento, los misioneros llevan la misericordia de Dios al mundo”. Los misioneros, enfatizaba “sienten dolor por el sufrimiento ajeno y quieren ofrecer su vida para aliviarlo”.

Además el Arzobispo también señalaba cómo el Domund “está en el imaginario colectivo de la sociedad civil”, destacando que “el recuerdo de las huchas y los carteles es común”. De esta manera también afirmaba que “España es el segundo país del mundo que más aporta a las misiones”, aunque en el número de misioneros “es el primero”, puesto que “hay 13000 misioneros españoles repartidos en 140 países”. De esos misioneros, actualmente corresponden a la Diócesis de Toledo 142 misioneros, repartidos por todo el mundo.

Monseñor Rodríguez Plaza también ponía el énfasis en la catolicidad de la Iglesia, porque “la Iglesia es católica, supera las fronteras y las naciones”, en este sentido destaca que “OMP es una de las instituciones eclesiales en las que mejor se palpa la universalidad y catolicidad de la Iglesia”.

Por su parte, el Delegado Episcopal de Misiones, Jesús López Muñoz, presentaba las actividades que se realizarán en los próximos días con motivo del DOMUND, “actividades que forman parte de la animación misionera en la Diócesis de Toledo y que necesitan de la complicidad de los medios de comunicación social, que os convertís en verdaderos portavoces de la Misión”. Destacaba también el delegado que “es momento de valorar y recordar el trabajo de los misioneros que son la mejor marca de cada uno de nuestros pueblos y el ejemplo más vivo del Evangelio”. 

De igual manera, de entre las actividades organizadas por la Delegación Diocesana de Misiones y la Dirección Diocesana de Obras Misionales Pontificias en Toledo, señalaba López Muñoz la actividad de “Misiones sale a la calle”, que el próximo martes 13 de octubre sacará el mensaje del Evangelio a las calles toledanas, para informar sobre la acción de los misioneros. También ha realizado una invitación para participar en la Vigilia del DOMUND 2015, que este año se celebrará en la Parroquia de San Julián (Toledo), el sábado 17 de octubre a las 20:00 horas. Actividades, todas ellas, que “se ponen al servicio constante de la evangelización y del encuentro en Cristo”.

Finalmente, por parte de la ONG Misión América, Fernando Redondo ha recordado que “el Pueblo de Dios cuando se relaciona con el mundo es misionero”, por eso ha pedido “una mayor implicación para lograr que en las Redes Sociales, frente a ideas líquidas y que se esfuman rápidamente, se pueda transmitir la verdad”. En este sentido recordaba que “el Papa Francisco en Evangelii Gaudium destaca que la realidad es superior a la idea, lo que esto supone evitar diversas formas de ocultar la realidad”. Por ello ponía el ejemplo de todos los misioneros que son quienes mejor ejemplarizan la realidad y la verdad desde el Evangelio.

Acababa Redondo Benito haciendo una invitación para que en las Redes Sociales encontremos la etiqueta #YoSoyDomund, con el que sumarse de manera clara al Domund, haciendo una memoria de nuestro compromiso misionero y de la evangelización, en la que todos participamos porque todos en esta tierra tenemos una misión.



miércoles, 22 de julio de 2015

Misionología y verano, una fórmula que engancha

La Delegación Diocesana de Misiones de Toledo participa por tercer año consecutivo en el Curso de Verano de la Cátedra de Misionología de la Universidad San Dámaso


La Delegación Diocesana de Misiones de Toledo continua desarrollando #VeranoMisión, programa misionero que aprovecha la época estival para aunar la formación con experiencias misioneras de verano en países como Perú, en particular en las Diócesis de Lurín y Moyobamba, con las que la Diócesis de Toledo mantiene estrecha colaboración desde hace años.

En el marco de este programa, miembros de la Delegación Diocesana de Misiones de Toledo han participado, por tercer año consecutivo, en el Curso de Verano de la Cátedra de Misionología de la Universidad de San Dámaso. Un encuentro académico en el que los alumnos se han acercado a “la misión como servicio de la caridad” (impartida por el profesor Jaime Ballesteros Molero), “Evangelii Gaudium, la Iglesia ante el reto de la misión” (profesor Juan Carlos Carvajal, natural de Carriches, en Toledo), “Inculturación de la fe y evangelización de la cultura” (profesor Avelino Revilla Cuñado, Vicario General de la Diócesis de Madrid), “La animación misionera” (profesor Juan Martínez), siendo clausurado por el director nacional de OMP, Anastasio Gil, que ofreció un acercamiento al Decreto Conciliar Ad Gentes sobre la actividad misionera de la Iglesia, en su 50º Aniversario.

Pero no solo los participantes tuvieron contenidos académicos sobre la misionología, sino que además de la convivencia también contaron con vídeo – fórum, mesas redondas, testimonios misioneros, celebraciones litúrgicas y visitas culturales a Segovia. ¡Una fórmula que engancha!, es la afirmación de muchos de los participantes, que fusionan la formación académica con actividades más lúdicas, pero siempre con raíces misioneras, que sirven para profundizar en la naturaleza misionera de la Iglesia.

La Delegación Diocesana de Misiones de Toledo apuesta decididamente por la formación misionera, por lo que motiva la participación de sus miembros en colaboradores en todas las acciones formativas de Obras Misionales Pontificias, a las que agradecen su constante apoyo y cooperación para la puesta al día constante en el ámbito misionero. Acciones formativas que, como destaca el Delegado Episcopal de Misiones, Jesús López Muñoz, “hace a todos partícipes de la Alegría del Evangelio, lo que contribuye al empuje que nuestros colaboradores desarrollan posteriormente en nuestra Diócesis y en todas las que han participado en la formación”.

Misionología y verano, formación y compromiso, Evangelio y misioneros, son claves que seguirán ofreciéndose en esta iniciativa del Curso de Verano, que año tras año despierta la esperanza, la fuerza y la acción misionera de muchos participantes.


sábado, 18 de abril de 2015

Arzobispo de Toledo y Obispo de Moyobamba (Perú) transmiten la “alegría del Evangelio” junto a la Infancia Misionera


  • Más de 500 niños, jóvenes y familiares han participado en esta edición del Festival de la Canción Misionera, que se celebra en Toledo desde hace treinta años.
  • Monseñor Braulio Rodríguez Plaza, Arzobispo de Toledo y Presidente de la Comisión Episcopal de Misiones y de Cooperación con las Iglesias, y Monseñor Rafael Escudero, Obispo de Moyobamba (Perú), y natural de Quintanar de la Orden, han participado en el Festival de la Canción Misionera

Música, alegría, misión, Infancia Misionera... han conformado las canciones con las que once grupos han participado en el Festival de la Canción Misionera. Grupos llegados desde Toledo (Hogar Nazaret, Grupo Oasis y Parroquia San José Obrero), Olías del Rey (Parroquia San Pedro Apóstol), Lominchar (Parroquia San Esteban Protomártir), Valmojado (Parroquia Santo Domingo de Guzmán), Villafranca de los Caballeros (Parroquia Nuestra Señora de la Asunción), Talavera de la Reina (Colegio La Milagrosa), Nambroca (Parroquia Nuestra Señora de la Purificación), Yuncos (Parroquia San Juan Bautista) y finalmente la Parroquia de San Martín y Santa Ana de Pusa.

Más de 300 participantes y en total más de 500 personas las que hoy se han sumado a la “Alegría de Cantar el Evangelio”. Lema con el que han sido congregados esta mañana en torno a la música, al Arzobispo de Toledo y al Obispo de Moyobamba, que han transmitido gratitud y alegría por poder participar en esta fecha clave del calendario de actividades del Plan Pastoral Diocesano. Es más, el Arzobispo de Toledo, Monseñor Braulio Rodríguez, ha convocado ya el próximo Festival de la Canción Misionera, que se celebrará en el mes de abril del año 2016.

En sus palabras durante el Festival de la Canción Misionera, el Arzobispo de Toledo, Monseñor Braulio Rodríguez, ha transmitido a los niños y jóvenes participantes la importancia de la “alegría” y esencialmente “la celebración del Domingo, que nos recuerda la alegría de la Pascua de la Resurrección”. En este sentido ha destacado el compromiso de los niños y jóvenes que quieren ser “uno de ellos”, y a la pregunta “¿qué es ser uno de ellos?”, los niños y jóvenes han respondido “¡ser misioneros!”. El Arzobispo toledano también ha destacado el trabajo de todos y cada uno de los misioneros, pero afirmando que el trabajo de la “Infancia Misionera” es un verdadero encuentro con Jesucristo, razón de nuestra alegría e impulso de nuestras acciones.

Por otra parte, el Obispo de Moyobamba (Perú), Monseñor Rafael Escudero, natural de Quintanar de la Orden, ha querido compartir con los niños y jóvenes el trabajo que los misioneros diocesanos toledanos desarrollan en Perú, al igual que ha agradecido la oportunidad de compartir este Festival de la Canción Misionera con todos ellos. “Acabo de llegar de Perú”, señalaba el prelado, “y junto a D. Braulio queremos estar junto a vosotros para vivir y compartir la alegría que vais a transmitir en vuestras canciones”.

Esta edición del Festival de la Canción Misionera también ha contado con sorpresas, como una actuación de magia, pero sin olvidar en ningún momento que las canciones iban dedicadas a todos los niños del mundo de la Infancia Misionera, por los misioneros y misioneras, además de por los cristianos perseguidos, por los que también se ha tenido una oración, siempre desde la cercanía al Evangelio.

La presencia del Arzobispo de Toledo y del Obispo de Moyobamba ha sido toda una sorpresa para los niños y jóvenes, que lo han agradecido, porque se han sentido arropados por los Obispos, que han manifestado, en ambos casos, que han querido acompañar expresamente a todos los participantes en el Festival de la Canción Misionera. Ambos han pedido a los niños que trabajen constantemente en la Infancia Misionera, porque acrecentarán el compromiso misionero. En esta línea el Arzobispo de Toledo, Monseñor Braulio Rodríguez, ha afirmado que “con Jesucristo encontraremos siempre el mensaje alegre y esperanzador del Evangelio, capaz de transformar el mundo”.

En el Festival de la Canción Misionera también ha participado el Delegado Episcopal de Misiones, y director diocesano de Obras Misionales Pontificias, Jesús López Muñoz, que ha sido el encargado de conducir el acto, junto a miembros y voluntarios de la Delegación Diocesana de Misiones, de la Fundación EUNTES – Toledo para el Mundo y de la ONGD Misión América.












jueves, 16 de abril de 2015

El próximo sábado, Toledo se convierte en el “epicentro” de la canción misionera

El Arzobispo de Toledo, D. Braulio Rodríguez Plaza, acompañará a los 500 niños y jóvenes que participan en el Festival de la Canción Misionera

  • Los participantes y asistentes contarán con el testimonio misionero del Padre Ángel Luis Lorente, que desde el año 2011 desarrolla su labor pastoral en México
  • Desde las 10:30 horas, del próximo sábado, el Salón de Actos “Jesús Hornillos” del Colegio de Infantes se convertirá en el “epicentro” de la canción misionera
Ya está todo preparado para el desarrollo del Festival de la Canción Misionera, que un año más organizan la Delegación Diocesana de Misiones de Toledo y la Dirección Diocesana de Obras Misionales Pontificias. Una fecha clave en la que cientos de niños y jóvenes llegan hasta el Salón de Actos “Jesús Hornillos” del Colegio Nuestra Señora de los Infantes para sumarse a “La alegría de cantar el Evangelio”, en un acto que dará comienzo a las 10:30 horas.

Esta edición del Festival de la Canción Misionera contará también con la presencia del Arzobispo de Toledo, D. Braulio Rodríguez Plaza, que ha querido expresamente acompañar un año más a todos los jóvenes y niños, que quieren manifestar su compromiso misionero y su disponibilidad para ayudar desde la Infancia Misionera, desde proyectos que día a día desarrollan en sus parroquias, colegios y movimientos.

Además, los participantes y asistentes contarán con el testimonio misionero del Padre Ángel Luis Lorente, misionero toledano que desde el año 2011 desarrolla su labor pastoral en México, habiendo estado previamente en Perú.

Son 10 los grupos, parroquias y colegios que en esta edición participarán en el Festival de la Canción Misionera, que afirmarán la capacidad de transformar el mundo con el mensaje alegre y esperanzador del Evangelio.

La Delegación Diocesana de Misiones de Toledo reitera su invitación a todos los toledanos para que asistan  al Festival de la Canción Misionera, cuya entrada es gratuita hasta completar aforo, desarrollándose desde las 10:30 hasta las 13:30 horas.


lunes, 13 de abril de 2015

500 niños y jóvenes participarán en el Festival de la Canción Misionera

El próximo sábado, 18 de abril, el Salón de Actos "Jesús Hornillos" del Colegio de Infantes acogerá una nueva edición diocesana del Festival de la Canción Misionera


  • La Delegación Diocesana de Misiones de Toledo invita a todos los toledanos para que asistan al Festival de la Canción Misionera, recordando que la entrada es gratuita hasta completar aforo
  • En esta edición son diez grupos de parroquias y movimientos pastorales diocesanos los que han confirmado su participación en una actividad que desborda “alegría”
La Delegación Diocesana de Misiones de Toledo y la Dirección Diocesana de Obras Misionales Pontificias han organizado un año más el Festival de la Canción Misionera, actividad misionera que año tras año, y con la participación de cientos de niños y jóvenes, se ha consolidado como una fecha clave del Plan Pastoral Diocesano. En esta ocasión el Festival de la Canción Misionera se ha convocado bajo el lema “La alegría de cantar el evangelio”, que se celebrará el próximo sábado, 18 de abril, de 10:30 a 13:30 horas en el Salón de Actos “Jesús Hornillos” del Colegio Nuestra Señora de los Infantes en Toledo.

Esta actividad se enmarca en las actividades de la Infancia Misionera, la mayor y más antigua red de solidaridad infantil del mundo, que desarrolla durante todo el año la Delegación Diocesana de Misiones de Toledo. El Delegado Diocesano de Misiones, Jesús López, ha afirmado que “desde Obras Misionales Pontificias y nuestra Delegación Diocesana de Misiones proponemos, con la canción, con la música, un camino que fomenta la solidaridad entre los niños de Toledo y del resto del mundo”. Por ello, destaca el delegado diocesano de misiones, durante todo el año “seguimos trabajando con este espíritu, fomentando en los niños y jóvenes el sentido de la misión, logrando que los niños toledanos también se abran a la solidaridad y la fraternidad misionera entre los pueblos”.

“Nuestros pequeños quieren ayudar a los niños y a la misión”, señala en ese sentido López Muñoz, por lo que “con gestos sencillos”, pero “preparados durante muchas semanas, como son sus canciones originales”, logramos que desde Infancia Misionera abran el sentido de la solidaridad.

10 grupos, parroquias y colegios llegados de varios lugares de la Diócesis de Toledo se darán cita en el encuentro en el que los niños y jóvenes participantes con su canción pondrán su granito de arena para transformar el mundo con el mensaje alegre y esperanzador del Evangelio.

Desde Toledo ya han confirmado su participación el Grupo de Jóvenes de Oasis, el Grupo Hogar de Nazaret y el Colegio San Juan Bautista y la Parroquia San José Obrero, además de la Parroquia San Esteban Protomártir de Lominchar, la Parroquia San Pedro Apóstol de Olías del Rey, el Colegio Milagrosa de Talavera de la Reina, la Parroquia Nuestra Señora de la Asunción de Villafranca de los Caballeros, la Parroquia Nuestra Señora de la Purificación de Nambroca, la Parroquia Santo Domingo de Guzmán de Valmojado, entre otros lugares que podrán sumarse el próximo sábado.

Serán más de 500 niños y jóvenes los que participarán en el Festival de la Canción Misionera, por lo que la Delegación de Misiones de Toledo anima y reitera su invitación a todos los toledanos que deseen sumarse a este encuentro que desde la canción realizarán unidos por la Infancia Misionera de todo el mundo.