• JORNADA VOCACIONES NATIVAS


    25 de abril de 2021
  • GUÍA “COMPARTIR LA MISIÓN”


    Experiencias de voluntariado misionero para jóvenes
  • AYUDA A LAS MISIONES


    Colabora con los misioneros españoles

miércoles, 5 de mayo de 2021

“Tú eres misión”, encuentro online de animación misionera

El SCAM, el Servicio Conjunto de Animación Misionera, convoca este encuentro para el próximo 13 de mayo. Con el lema “Tú eres misión”, será una oportunidad para reflexionar “sobre nuestro ser misión”, tras el testimonio de varios misioneros.

Los misioneros que intervendrán en este encuentro serán Narcisa del Cisne Lureña, de Ecuador, casada con un hijo. Conocida como la “misionera de los niños”, Narcisa hablará sobre cómo ella vive su ser misionera en su contexto de trabajo y de actividad pastoral. También participará el padre javeriano Rolando Ruiz que, desde Marruecos, contará su experiencia de abrir por primera vez una comunidad misionera en un país de mayoría musulmana y cómo se va realizando esa inserción en este nuevo contexto.

El eje vertebrador del encuentro propuesto por el SCAM será el hermoso texto del Papa Francisco de Evangelii Gaudium: “La misión en el corazón del pueblo no es una parte de mi vida, o un adorno que me puedo quitar; no es un apéndice o un momento más de la existencia. Es algo que yo no puedo arrancar de mi ser si no quiero destruirme. Yo soy una misión en esta tierra, y para eso estoy en este mundo”.

El SCAM, el Servicio Conjunto de Animación Misionera, es un equipo de misioneras y misioneros de distintos institutos religiosos y laicales que trabajan unidos al servicio de la Iglesia local para impulsar el espíritu misionero en la Iglesia local, creando y acompañando grupos misioneros y suscitar el entusiasmo y compromiso en la vocación misionera.

El encuentro “Tú eres misión”, seré el jueves 13 de mayo, a las 19:30h, en el enlace http://www.bit.ly/tueresmision.

Fuente OMPRESS

lunes, 12 de abril de 2021

¿Para quién soy yo?: Jornada de Oración por las Vocaciones y de apoyo a las Vocaciones Nativas

 

Esta pregunta del Papa Francisco, “¿Para quién soy yo?”, es el lema y la inspiración de la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones y de la Jornada de Vocaciones Nativas que la Iglesia celebra el próximo 25 de abril, una oportunidad para rezar y apoyar a las vocaciones de aquí y de allí.

Y para ello se ha habilitado una página web dinámica, con testimonios cercanos de quienes han respondido a la pregunta existencial del Papa, que es la pregunta que todo seguidor de Cristo debería hacerse. En http://paraquiensoy.com/, se encontrarán los vídeo testimonios de mujeres y hombres que saben para “quién” son, además del mensaje del Papa para esta jornada, materiales diversos y, también, cómo colaborar con las vocaciones de los países de misión. A través del cauce de la Obra Pontificia de San Pedro Apóstol, una de las cuatro Obras Misionales Pontificias, la centrada en las vocaciones nativas, se podrá dar apoyo y respaldo a tantos jóvenes que tienen clara la respuesta a la pregunta, pero necesitan recursos materiales para hacer que su respuesta sea una realidad.

El martes 20 de abril a las 10:00h será la rueda de prensa y, en la víspera de la jornada, el sábado 24 de abril tendrá lugar una Vigilia de Oración por las vocaciones. El 25 de abril la retransmisión de la Santa Misa desde la 2 de TVE a partir de las 10:30h, permitirá a todos los fieles, que no puedan asistir presencialmente a la Eucaristía de ese domingo, unirse en la plegaria común de la Iglesia por las vocaciones.

El Papa Francisco en su exhortación apostólica Christus vivit, tras el sínodo dedicado a los jóvenes, era claro, al plantear la pregunta: “Muchas veces, en la vida, perdemos tiempo preguntándonos: ‘Pero, ¿quién soy yo?’. Y tú puedes preguntarte quién eres y pasar toda una vida buscando quién eres. Pero pregúntate: ‘¿Para quién soy yo?’. Eres para Dios, sin duda. Pero Él quiso que seas también para los demás, y puso en ti muchas cualidades, inclinaciones, dones y carismas que no son para ti, sino para otros”. En esta jornada del 25 de abril próximo se quiere pedir a Dios que suscite esta pregunta en corazones jóvenes y generosos.

lunes, 5 de abril de 2021

José Carlos Arellano, nuevo Delegado Episcopal de Misiones en la Archidiócesis de Toledo

En la actualidad, y desde el año 2016, José Carlos Arellano Ortega es el párroco de Sonseca y Casalgordo (Toledo).

El Arzobispo de Toledo, y Primado de España, Mons. Francisco Cerro Chaves nombraba, el pasado día 25 de marzo de 2021, a José Carlos Arellano Ortega como nuevo Delegado Episcopal de Misiones y Director Diocesano de las Obras Misionales Pontificias (OMP) en la Archidiócesis de Toledo.

Un nombramiento misionero que ya ha sido trasladado y dado a conocer, con un saluda personal de José Carlos Arellano, a los 123 misioneros y misioneras de la Archidiócesis de Toledo, que en la actualidad están repartidos por 34 países, proclamando el Evangelio y acompañado a cada uno de los pueblos en su desarrollo integral.

Arellano fue misionero en Perú, desarrollando su labor misionera tanto en la Prelatura de Moyobamba (de los años 2005 al 2010) como en la Diócesis de Lurín (de los años 2010 al 2016). A su regreso en 2016 a la Archidiócesis de Toledo fue nombrado párroco de la Parroquia San Juan Evangelista de Sonseca y de Casalgordo.

Natural de La Puebla de Almoradiel, y ordenado presbítero en el año 1993, en su camino pastoral y sacerdotal ha estado vinculado a diversas parroquias, como la de Ciruelos, Mora (donde fue director espiritual del Seminario de Mora), Castañar de Ibor-Navalvillar y Puente del Arzobispo, destinos sacerdotales previos a su envío misionero a Perú.

martes, 23 de marzo de 2021

Comunicado del director nacional de OMP, P. José María Calderón, sobre la aprobación de la Ley de Eutanasia en el Congreso

 


Ante la aprobación, el pasado jueves 18 de marzo, de la Ley de Eutanasia, el director de las Obras Misionales Pontificias de España, padre José María Calderón, manifiesta:
 
La Iglesia, con sus misioneros, está cuidando en muchas ocasiones, de modo heroico a muchas personas que sufren enfermedades terribles, incurables, mortales. Las cuida con el cariño de quien tiene en sus manos la oportunidad de que ese enfermo, esa enferma, pueda saberse amado y, por ello mismo, valorado, digno. Estos misioneros nos enseñan que la vida vale la pena cuando se convierte en servicio, en preocupación, en entrega a los demás, especialmente a los más necesitados y desfavorecidos.
 
Es una pena que, en nuestro mundo desarrollado, con muchos más medios materiales y sanitarios, la vida de la persona no merezca ser cuidada hasta el final, y se decida —como si nosotros tuviéramos la llave de la vida y de la muerte— cuándo la vida de un enfermo ya no tiene valor o sentido. Frente al enorme valor que se reconoce a la vida en muchas de las culturas en que realizan su labor nuestros misioneros, la ley que el Congreso español aprobó la semana pasada sobre la eutanasia y el suicidio asistido es una prueba más de que el hombre, para nuestra sociedad, tiene valor en la medida en que es útil, de manera que a quien sufre, en lugar de acompañarle y ayudarle a vivir esos momentos con paz y sintiéndose amado, se le puede quitar la vida.
 
Damos gracias a la Iglesia y a los misioneros y misioneras que están en aquellos países lejanos, por darnos esa lección de humanidad y de caridad hacia aquellos a quienes lo único que podemos dar es amor; “lo único”, pero lo que todos más necesitamos.
 
José María Calderón Castro
Director Nacional de OMP España


martes, 16 de marzo de 2021

Encuentro Misionero de Jóvenes 2021: “La Iglesia necesita de tu compromiso”

Con este lema tendrá lugar el sábado 17 de abril el Encuentro Misionero de Jóvenes, que organizan online las Obras Misionales Pontificias. Se realiza con el mismo lema que el previsto para el año pasado, que no pudo tener lugar por el confinamiento.

En la exhortación apostólica Christus vivit del Papa Francisco, tras el sínodo dedicado a los jóvenes, les decía: “Queridos jóvenes, la Iglesia necesita su entusiasmo, sus intuiciones, su fe. ¡Nos hacen falta!”. Este encuentro misionero quiere hacerse eco de este grito que el Papa Francisco lanza a los jóvenes alentando a su participación más entusiasta en la vida y misión de la Iglesia.

El encuentro quiere ser una invitación a profundizar en el compromiso misionero de los jóvenes. Se reflexionará acerca del hecho de que son muchos los jóvenes que participan en experiencias misioneras, de mayor o menor duración temporal, con mayor o menor compromiso personal, unas estrictamente misioneras otras de voluntariado de inspiración cristiana, etc. Esto da pie para profundizar en esas intuiciones de fe, de las que hablaba el Papa, que hacen posible su compromiso misionero, cómo profundizar en él, cómo hacerlo vital.

De hecho, el punto de partida es que los jóvenes ya tienen un compromiso misionero que viene de su bautismo y que ellos concretan de muchas maneras. Esta experiencia es fundamental en la vida del joven y está llamada a crecer, a no estancarse. No puede ser una experiencia pasajera, que deja huella pero no marca para siempre. La experiencia misionera y solidaria tiene que crecer, seguir progresando para que sea estable y marque la vida como un rasgo de su vida cristiana y social.

En el programa está prevista por la mañana una dinámica de título “Entregarse compensa”, para percibir cómo la entrega es lo que llena una vida; para ello se considerará el testimonio de personas que han hecho de la entrega el centro de su vida. La tarde lleva por título “Cristo, nuestro compromiso”. Contará con una conferencia titulada “La Iglesia me envía” que dará Mons. Joseba Segura, Obispo auxiliar de Bilbao, seguida de un coloquio y una mesa redonda de testimonios sobre la entrega misionera de jóvenes y mayores.

Pueden participar jóvenes menores de 35 años interesados por la actividad misionera de la Iglesia y grupos de jóvenes que participan en experiencias misioneras temporales. Para inscribirse hay que dirigirse a las Delegaciones Diocesanas de Misiones y remitirles el boletín de inscripción, para que ellas puedan organizar la participación online individual y de los grupos. Encuentra toda la información aquí.

lunes, 1 de marzo de 2021

Gratitud a los misioneros toledanos en el Día de Hispanoamérica

23 sacerdotes de Toledo, acogidos en la OCSHA (Obra de Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana), desarrollan su labor misionera en América Latina 

En 2020 la Archidiócesis de Toledo contribuía en el Día de Hispanoamérica con 2000 euros, gracias a las aportaciones de las parroquias diocesanas. 

Con el lema “Con María, unidos en la tribulación”, el domingo 7 de marzo, la Iglesia en España celebra el Día de Hispanoamérica. Una jornada misionera que desde hace más de 60 años promueve la Conferencia Episcopal Española, centrando su mirada en la Iglesia en América Latina, recordando a todos los misioneros y las misioneras. En 2020 la Archidiócesis de Toledo contribuía en el Día de Hispanoamérica con 2000 euros, gracias a las aportaciones de las parroquias diocesanas. 

Desde Toledo, de manera singular, se quiere recordar y agradecer la labor misionera que desarrollan en América Latina los 23 sacerdotes diocesanos toledanos que se encuentran acogidos en la OCSHA (Obra de Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana). La Archidiócesis de Toledo es la que más sacerdotes tiene acogidos en esta iniciativa de cooperación sacerdotal misionera, de un total de 178 sacerdotes de todas las diócesis españolas. 

Pero, además, junto a estos 23 sacerdotes diocesanos toledanos, la Archidiócesis de Toledo cuenta con 5 misioneros laicos, 3 obispos, 37 misioneros consagrados y consagradas y 18 sacerdotes religiosos. Todos ellos sienten la gratitud de la Archidiócesis de Toledo, porque son la manifestación de la vida evangélica de cada una de las parroquias toledanas, que se encuentran comprometidas en la animación misionera.

El Día de Hispanoamérica constituye un momento de profunda acción de gracias por todos ellos, por los sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos, que se encuentran en misión en el continente americano; repartidos territorialmente, en Perú, que sigue siendo el país donde más misioneros toledanos se encuentran, con 21 misioneros; después encontramos representación misionera toledana en México (13 misioneros), Venezuela (11 misioneros), Chile (10 misioneros), Argentina (7 misioneros), Ecuador (5 misioneros), Brasil (4 misioneros), Cuba (3 misioneros), Bolivia (3 misioneros), Nicaragua (3 misioneros), República Dominicana (3 misioneros), Uruguay (2 misioneros), Colombia y Puerto Rico (ambos con 1 misionero). 


Muchos de estos países están siendo golpeados muy duramente por la actual pandemia de la COVID-19, con circunstancias que socialmente hacen profundizar aún más la pobreza estructural y económica existente en algunos de los lugares indicados y que tienen presencia de los misioneros toledanos. Estos hombres y mujeres de Toledo son anunciadores de Jesucristo, con creatividad y audacia, en ambientes difíciles y muchas veces olvidados, ofreciendo una respuesta llena de esperanza, de servicio y de disponibilidad para todos los que se acercan a ellos: son los misioneros toledanos, testimonio de entrega generosa y sin paliativo en estos momentos en América Latina, y en el resto del mundo. 

         La Delegación Diocesana de Misiones de Toledo, junto al Secretariado de la Comisión Episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias de la Conferencia Episcopal Española, son un servicio de acompañamiento de los sacerdotes y laicos misioneros enviados a América. En la actualidad la OCSHA cuenta con sacerdotes de las diócesis españolas repartidas en 20 países diferentes de América, contando con presencia toledana en 14 de esos países. 


         En este Día de Hispanoamérica se pedirá de manera concreta la colaboración y cooperación con los misioneros diocesanos en cada una de las parroquias e instituciones eclesiales de la Archidiócesis de Toledo, con un llamamiento especial dirigido a las Cofradías y Hermandades, para que puedan hacer real el ejercicio de la caridad cofrade con las aportaciones dirigidas a los misioneros y sus proyectos en América Latina.

ONGD Misión América, la ONG de los misioneros para los misioneros 

        La Archidiócesis de Toledo, desde el año 1993, cuenta también con una delegación de la ONGD Misión América, como uno de los servicios esenciales de ayuda y cooperación a los misioneros y las misioneras. 

         La delegación de la ONGD Misión América en Toledo y en Castilla – La Mancha se han consolidado como una referencia en la coordinación y en las actividades de sensibilización misionera, para hacer llegar a la sociedad un claro testimonio esperanzador de que otro mundo es posible, como lo atestigua el trabajo constante y diario de todos y cada uno de los misioneros. 

         Misión América promueve la ayuda para los misioneros, como ONGD de los misioneros para los misioneros, siempre desde el desarrollo integral de las personas más desfavorecidas de todos los países, fomentando una ética global de solidaridad, fraternidad y cooperación al servicio de un futuro en el que ha quedado claro que la interdependencia y la corresponsabilidad es esencial para el desarrollo de todos y cada uno de los hombres y mujeres del mundo, adquiriendo un nuevo significado, en este siglo XXI, la familia humana que no se entiende sin el compromiso de todos y todas. 

         Una herramienta eficaz al servicio de cada misionero es la ONGD Misión América, pero también para todas las comunidades e instituciones que requieren la ayuda de los misioneros y las misioneras. Este servicio misionero ayuda a la gestión y la obtención de financiación de proyectos pastorales y sociales, con el objetivo de caminar conjuntamente con todas las personas que están viviendo momentos de precariedad y dificultad en todos los lugares del mundo, siempre trabajando con visión y valoración integral de las personas en su dimensión social, cultural y religiosa, defendiendo la igualdad y la justicia allá dónde nuestros proyectos se lleven a cabo, generando un retorno a la sociedad, para mejorarla día a día, proyecto a proyecto. 

         Los cinco delegados de la ONGD Misión América en Castilla – La Mancha, junto al coordinador regional, Fernando Redondo Benito, hacen un llamamiento a la solidaridad, a la opción preferencial por los más pobres. El objetivo que se plantean, en este Día de Hispanoamérica, es recordar la necesidad de crecer en la solidaridad, la responsabilidad y el cuidado basado en la compasión, reforzando la vida junto a los más necesitados, desde una espiritualidad de la solidaridad global. 

         Hoy los voluntarios y voluntarias de la ONGD Misión América, nacida de los misioneros para los misioneros, se han convertido en motor de cambio social, que además ofrecen la seguridad de una gestión transparente, pero que además aportan un conocimiento y cercanía a la vida de las comunidades que están siendo acompañadas en América Latina por los misioneros y las misioneras. 

         Gracias a los misioneros y a las misioneras, la ONGD Misión América se convierte en la ONGD de Toledo y de Castilla – La Mancha que más expatriados tiene comprometidos con proyectos de cooperación para el desarrollo. Esta circunstancia hace viables los pequeños proyectos que llegan desde América Latina, donde las contrapartes están demostrando un trabajo conjunto y necesario para avanzar en la justicia social. 

         Desde Misión América en Castilla – La Mancha se da las gracias a todas las personas que han confiado su ayuda para los proyectos impulsados por los misioneros y misioneras, poniéndose a disposición de todas las personas que desean cooperar con iniciativas vinculadas al desarrollo social, sostenible e integral en todo el mundo. En la página web de Misión América, www.misionamerica.org, puede encontrarse más información para colaborar y sumarse como socios a esta iniciativa misionera.

miércoles, 17 de febrero de 2021

Mons. Luis Miguel Muñoz Cárdaba, Nuncio apostólico en Sudán: “Las ayudas de OMP son para nosotros el oxígeno para respirar”

 

Mons. Luis Miguel Muñoz Cárdaba, nuncio en Sudán, fue entrevistado por José María Calderón, director de las Obras Misionales Pontificias, en el último programa “Tú eres misión” de TRECE, una entrevista que reproducimos a continuación. En ella el representante del Papa y la Santa Sede en Sudán se reconoció a sí mismo como misionero, y destacó la necesidad del trabajo de los misioneros en un país mayoritariamente musulmán, cuatro veces más grande que España, en el que la Iglesia local no tiene reconocida la personalidad jurídica. El nuncio agradeció las ayudas de Obras Misionales Pontificias, que les dan oxígeno para continuar su misión, y que además de apoyar proyectos, hacen posible que los misioneros puedan comer.

¿Qué es lo primero que vio en Sudán? ¿Ya había estado en África? Es mi primera experiencia africana, en destinos anteriores había estado en los cuatro continentes. Me faltaba África, y finalmente estoy aquí. Lo que primero me sorprendió es la pobreza y la suciedad que hay en las calles y en todas partes. Pero después, en un segundo momento, llama la atención la bondad, la dulzura, la sonrisa de la gente; incluso con tantos problemas y carencias que tienen siempre sonríen siempre son afables y sin prejuicios. Yo voy a veces por la calle con la cruz como obispo entre la gente, y todos saludan y todos sonríen sin ninguna dificultad. Son muy acogedores.

¿Cuál es la función de un nuncio en un país de misión? Un nuncio en la misión es como los curas de pueblo, que tenemos que hacer de todo. En general, la misión del nuncio es doble. Por una parte es representante del Santo Padre ante los obispos del lugar: es un instrumento de comunión entre Roma y las Iglesias locales. Y por otro lado, está la misión diplomática, representar a la Santa Sede ante los gobiernos entre los que estamos acreditados. Aquí es sobre todo la defensa de los grandes valores de la humanidad: la libertad religiosa, los derechos humanos, trabajar por la paz, el progreso… Esas son las grandes causas de la humanidad.

Sudán es un país musulmán, y los cristianos son minoría. ¿Las autoridades reconocen su papel? Sí, Sudan es un país mayoritariamente musulmán. Como sabéis, desde 2011 se dividió el país: el Sur, que era más cristiano y animista, se separó del Norte mayoritariamente musulmán. Y quedó aquí una minoría cristiana: los católicos más o menos pueden llegar a 1.100.000, que ocupan las franjas más humildes de la sociedad. Muchos de ellos son inmigrantes refugiados de Eritrea, de Sudán del Sur… Los gobiernos reconocen a la Santa Sede, hace muchos años estuvo Juan Pablo II visitando Sudan, tuvo una misa Jartum, y sí que reconocen la misión de la Santa Sede. Es más difícil el tema de la Iglesia local, porque no tiene reconocimiento legal. La Iglesia católica en Sudán todavía no está reconocida, no goza de personalidad jurídica. Yo digo siempre que estamos como el dicho español “te quiero más que ayer pero menos que mañana”. Hoy la situación es mejor. Como sabéis, hace 2 años hubo un movimiento, una especie de revolución cívica que puso fin a un régimen militar islamista que duró 30 años, que dificultó mucho la vida y la existencia de la Iglesia y de los cristianos. Actualmente es un periodo político de transición mucho más abierto, mucho más libre. Pero todavía esperamos que pronto -¡ojalá!- la Iglesia local pueda ser reconocida y gozar de persona jurídica. Esto ayudaría mucho a los misioneros con el visado, las propiedades de la Iglesia y muchos otros elementos.

¿Qué hacen los misioneros en un país como Sudán? Tenemos constancia de que hay dos misioneros españoles… Somos cuatro: yo me incluyo entre los misioneros. Hay una hermana -la más veterana-, que es una religiosa comboniana de Toledo de mi diócesis. También está el padre Jorge, un misionero comboniano de Madrid, que es el rector superior del Comboni College, que es un centro de estudios superiores, que está abriendo nuevas facultades para crear una universidad de inspiración cristiana católica. También hay una misionera del Camino Neocatecumenal de Valencia, María José. Y yo, somos cuatro. Hay misioneros también de otros países: italianos… Este es el país de los combonianos, aquí vivió, trabajó, evangelizó y murió San Daniel Comboni; la Iglesia en tiempos modernos nació con los combonianos, y por ello su presencia ha sido siempre muy fuerte, aunque ahora el relevo está pasando al clero local. Hay misioneros italianos ya mayores, van llegando también misioneros de otros países como India, Filipinas y otros países africanos.

¿Cuál es la labor de los misioneros? ¿Sigue siendo necesario que haya jóvenes que se planteen la vocación misionera allí? La Iglesia en Sudan es una Iglesia joven, muy joven. Necesita sin duda la ayuda fraterna, la experiencia de los institutos religiosos misioneros. Además, no hay muchas vocaciones. A diferencia con Sudán del Sur -allí sí que tienen bastantes vocaciones-, en el norte, en concreto Jartum, son muy escasas; hay clero local pero es todavía insuficiente. La labor de los misioneros, al igual que la del clero local, es por un lado la atención pastoral para los católicos: muchos emigrantes y muchos refugiados. Esta es una labor que es más invisible y menos reconocida por la sociedad sudanesa, la atención pastoral y espiritual. No olvidemos que es un país musulmán, que hasta hace poco estaba prohibida la evangelización y cualquier expresión pública cristiana. Actualmente hay más libertad. Por otro lado, otra misión importante de los misioneros, y la más conocida por ellos y más apreciada, es la educación y la sanidad. Los misioneros y religiosas -los combonianos, los salesianos-, tienen centros de estudios, escuelas, centros técnicos, etc., que gozan de gran prestigio. En ellos se educan estudiantes, en su mayoría son musulmanes, aunque hay algunos católicos. Se educa en valores y son muy apreciados por la sociedad, incluso por los gobiernos locales.

¿Qué significan para un nuncio en territorio de misión las Obras Misionales Pontificias? Aquí las Obras Misionales Pontificias son el oxígeno para respirar. La Iglesia local es pobre, los católicos, aunque son relativamente numerosos -más de un millón-, son muy pobres y la Iglesia no es autosuficiente en absoluto, para nada. El dinero que llega de las Obras Misionales Pontificias y de otras realidades y organismos internacionales o instituciones católicas privadas, son el oxígeno para poder seguir adelante. No solo para organizar proyectos, sino también para que los misioneros y sacerdotes puedan comer. Es decir, la Iglesia es muy pobre y depende totalmente de las ayudas del exterior, y agradezco de corazón la ayuda de las Obras Misionales Pontificias. En concreto de España, agradezco la gran generosidad de nuestra gente en estos tiempos difíciles de coronavirus, que renunciando un poquito de lo propio pueden colaborar para hacer mucho bien en los países de misión -en concreto estoy hablando de Sudán-, donde las pequeñas ayudas de Europa aquí se multiplican y hacen un bien extraordinario.

¿Cómo es la Iglesia en Sudán (del norte)? Sudán tiene solamente dos diócesis. El territorio sudanés es cuatro veces España: dos diócesis y una región pastoral. Hay un cardenal emérito y cuatro obispos en activo. En cuanto a seminaristas, Jartum tiene muy pocos, 1 o 2; en las diócesis del Sur hay un poquito más. Todavía es insuficiente, y por eso es necesaria la presencia de los misioneros. Hay más vocaciones en Sudan del Sur, que es mayoritariamente cristiano y animista. Los seminaristas, antes de la división del país, estudiaban y se formaban en la capital, en Jartum, en el antiguo gran seminario mayor. Desde la división en 2011, los seminaristas mayores van a Juba -que es la capital de Sudán del Sur- y allí se forman. En Jartum hay un pre seminario para un año de discernimiento, antes de que los muchachos pasen a Sudán del Sur al seminario mayor.

¿Cómo es la realidad de COVID-19 allí? Aquí casi no es visible. Aunque hay cifras oficiales de contagios y hay fallecidos -es difícil el cómputo cuando la mayoría de la población vive en aldeas dispersas-; sin embargo, incluso aquí en la gran ciudad la vida es normal. Poquísimas personas llevan mascarillas. La Iglesia hace un esfuerzo, los sacerdotes en las celebraciones usan mascarilla para protegerse, pero no hay conciencia. No hay demasiados casos aparentemente, hay pocos fallecimientos que se sepa y está la mentalidad de la gente de que esto es una enfermedad de blancos. Aquí hace mucho calor, y hay que decir que aquí hay muchas enfermedades como la malaria; y también la actual situación económica, que es durísima.

¿Cree importante la iniciativa que tuvo el Papa el año pasado de que los futuros diplomáticos pasen un año de su formación en un territorio de misión? Me parece que puede beneficiar, sin duda. Es una intuición que todavía no ha podido llevarse a cabo a causa de la pandemia global. Sí creo que es importante y puede ser muy positivo. Yo creo que la idea de Santo Padre es acentuar la dimensión pastoral de los nuncios. Y también, y por qué no decirlo, la escuela diplomática también es un tiempo de discernimiento para estos jóvenes, para ver si pueden hacer este servicio el futuro. Es bueno darse cuenta de que la mayor parte de su vida futura como diplomáticos de la Santa Sede la van a pasar en países del Tercer Mundo, en países humildes y pobres, muy cerca de los misioneros y de las comunidades autóctonas; lo cual es también como un entrenamiento para el futuro.

Fuente: OMPress

domingo, 31 de enero de 2021

Mons. Francisco Cerro, Arzobispo de Toledo, destaca el compromiso de la Infancia Misionera porque “los mejores evangelizadores de los niños son otros niños”

Durante la celebración de la Infancia Misionera, en la Archidiócesis de Toledo, el Arzobispo de Toledo, Mons. Francisco Cerro, y el Arzobispo Emérito de Toledo, Mons. Braulio Rodríguez, expresaron el testimonio de memoria agradecida por la labor misionera de Jesús López Muñoz (Sejo), director diocesano de OMP Toledo, recientemente fallecido.

En la celebración de la Infancia Misionera participó un pequeño grupo de niños y niñas, representativos de los que viven esta Obra Misionera Pontificia en la Archidiócesis de Toledo, además del Arzobispo de Toledo, Mons. Francisco Cerro Chaves, el Arzobispo Emérito de Toledo, Mons. Braulio Rodríguez Plaza, y el Obispo Emérito de Segovia, Mons. Ángel Rubio Castro.

Este año la Infancia Misionera se ha vivido de manera diferente en la Archidiócesis de Toledo, provocando un cambio en la fecha respecto al resto de las diócesis españolas, haciendo que finalmente la celebración diocesana, con la participación del Arzobispo de Toledo, Mons. Francisco Cerro Chaves, se realizara el domingo 31 de enero en la Santa Iglesia Catedral Primada, cuando ya se avanzan en los preparativos de su VIII Centenario en el año 2026, tal y como ha indicado al comienzo de la homilía el propio Mons. Francisco Cerro. 

La Jornada de la Infancia Misionera en esta ocasión contaba con el lema “Con Jesús a Nazaret, ¡somos familia!”, que nos acerca a Jesús creciendo al calor de la existencia sencilla y oculta de la Sagrada Familia en Nazaret. De ellos aprendemos cómo una vida ordinaria puede ser extraordinaria y llena de significado misionero por la caridad con que se llevan a cabo las pequeñas cosas de cada día. Además, de manera muy especial, los niños de la Infancia Misionera han comprobado con los materiales y las actividades realizadas en la Archidiócesis de Toledo que en los misioneros vemos cómo la Iglesia es familia para muchos niños en los cinco continentes.

La Infancia Misionera es la primera obra conocida en el mundo de solidaridad y ayuda a la infancia, con una premisa clara, que los niños ayudan a los niños; por ello los misioneros siempre están con los niños en todo el mundo, pase lo que pase, y cuentan con los aliados de la Infancia Misionera, millones de niños y niñas entregados para cambiar el mundo.

Las Obras Misionales Pontificias en Toledo destacan que la Infancia Misionera es una escuela de formación en la fe y en la misión para los niños de todo el mundo, donde de la mano de Jesús conocen la vida de los misioneros, son testigos solidarios y generosos, sabiendo lo que ocurre en el mundo y compartiendo lo que de verdad importa.

Mons. Francisco Cerro Chaves: “los mejores evangelizadores de los niños son otros niños”


En ese sentido, el Arzobispo de Toledo, Mons. Francisco Cerro Chaves, ha destacado que los mejores evangelizadores de los niños son otros niños, pidiendo que todos seamos misioneros, “nosotros, en nuestro ambiente, debemos ser siempre misioneros, porque la Iglesia solo existe para evangelizar, como señalaba Pablo VI en Evangelii Nuntiandi, teniendo todos que anunciar a Jesucristo”. Aseveraba el Arzobispo Cerro que “necesitamos anunciar a Jesucristo, contárselo a todo el mundo, porque ante los problemas que nos rodean Jesús sigue siendo la noticia, la gran noticia, la única noticia que puede cambiar el mundo, porque sabemos por los misioneros y las misioneras que otro mundo es posible”.

Durante la celebración de la Infancia Misionera, Mons. Francisco Cerro ha estado acompañado del Arzobispo Emérito de Toledo, Mons. Braulio Rodríguez Plaza, del Obispo Emérito de Segovia, Mons. Ángel Rubio Castro, del Vicario Episcopal de la Sagra y coordinador del área pastoral de Nueva Evangelización e Iniciación Cristiana, Eugenio Isabel Molero, del Deán de la Catedral de Toledo, Juan Miguel Ferrer, y del Director Nacional de OMP España, José María Calderón. Junto a ellos un grupo de colaboradores de la Delegación Diocesana de Misiones y del Consejo Diocesano de Misiones, pero especialmente un pequeño grupo de niños y niñas, representativos de los que viven esta Obra Misionera Pontificia en la Archidiócesis de Toledo, a los que Mons. Francisco Cerro les transmitía su “alegría y gozo por contar con ellos, llevando a todos los niños y las niñas de la Infancia Misionera en el corazón”.

En sus palabras, Mons. Francisco Cerro, se preguntaba, en referencia a la Infancia Misionera, sobre los misioneros y las misioneras, sobre la misión de la Iglesia, destacando que “esta Archidiócesis es de las que más ha potenciado las misiones”, enfatizando en las palabras que solía decir el Cardenal D. Marcelo González, al que escuchó repetir muchas veces que “una diócesis que no es misionera no es una diócesis que quiere el Señor”, porque “una Iglesia que no es misionera no puede identificarse con los sentimientos del corazón de Cristo”.

Indicaba Mons. Cerro Chaves que los “misioneros y misioneras enseñan con autoridad, desde una autoridad que es coherencia, sembrando esperanza, porque lo que dicen lo corroboran con su vida”. Además señalaba que “en mis visitas siempre estaban los misioneros, en los lugares más recónditos, dando la vida por los demás, anunciando el Evangelio, porque perderse a Jesucristo es perderse lo mejor, porque no conociendo a Jesús se pierde la alegría de la salvación, el gozo y la esperanza de ser amado incondicionalmente”.

Dirigiéndose a los niños y las niñas de la Infancia Misionera, Mons. Francisco Cerro les indicaba que “un niño misionero ama profundamente las misiones, sabiendo que es muy importante que todas las personas conozcan el amor de Jesucristo. Vosotros, los niños, sois lo mejor de la humanidad, que estáis siempre entregando todo con afecto y cariño, además sois los que siempre habéis entendido perfectamente a Cristo, porque tenéis la sintonía del corazón que reconoce a Dios en todos los momentos de vuestra vida”.

Poniendo su mirada en la familia de Nazaret, donde los niños y las niñas en esta Jornada de la Infancia Misionera descubren la alegría de ser cristiano, afirma Mons. Cerro que “los mejores evangelizadores de los niños son otros niños”. Y además indica que “un niño misionero es el que es capaz de decir a Jesús y a la gente a la que ama: te quiero mucho y gracias, pero pensando también a los que no conoce”. Conjugar las dos palabras “querer y gracias” es para Mons. Cerro esencial en la Infancia Misionera. Desde ahí da las gracias a los misioneros y a las misiones que siempre están ahí, en ámbitos difíciles, siendo testimonio de una Iglesia que es misionera, porque si no es misionera no es la Iglesia de Cristo.

El Arzobispo de Toledo añadía que los niños son los mejores transmisores de la fe, que pueden expresar y decir con su propia vida, porque palpan y descubren el amor de Dios, y es que son los niños y las niñas los que “nos dan auténticas lecciones maravillosas de vida cristiana”. Por eso daba gracias a la Infancia Misionera, gracias a las Obras Misionales Pontificias, porque “pueden llegar a todos los rincones a anunciar el Evangelio, para que la Infancia reconozca a Jesucristo como salvador y redentor, pero también para que vosotros, niños y niñas de la Infancia Misionera en nuestra Archidiócesis de Toledo, con vuestra sencillez, con vuestras ayudas económicas, ayudéis porque todos los niños tienen que conocer a Jesús”.

La semilla misionera que Jesús López Muñoz (Sejo) sembró seguirá dando frutos 

En esta ocasión la celebración de la Jornada de la Infancia Misionera también ha servido para realizar un sencillo homenaje al que hasta ahora era el Director Diocesano de OMP Toledo y Delegado Diocesano de Misiones, Jesús López Muñoz (Sejo), que falleció repentinamente a principios de este mes de enero.

El Arzobispo de Toledo, Mons. Francisco Cerro, se detenía en la persona de Jesús López Muñoz, Sejo, destacando su trabajo durante años como Delegado Diocesano de Misiones, dirigiendo esta “parcela tan importante de nuestra Diócesis, y en la que Sejo hizo una preciosa labor”. Indicaba que “él moría esa noche tremenda de la tormenta, se nos iba para seguir siendo misionero en el Cielo”, añadiendo que “realmente estamos sufriendo, pero también, como les dije a su familia, estamos viviendo un dolor esperanzado” con la confianza puesta en el Señor. Tuvo el Arzobispo de Toledo mención de la parroquia de Sejo, la de La Puebla de Montalbán, y también de su pueblo, Burujón, que comparten dolor pero esperanza en esta situación de la partida tan repentina de Sejo. Sobre la figura de este misionero, Mons. Cerro Chaves añadía que estuvo muchos de misionero en Perú, lugar desde el que han escrito muchos Obispos y misioneros para unirse a la Archidiócesis de Toledo y reconocer su constante trabajo y compromiso en la animación misionera.

El Arzobispo Emérito de Toledo, Mons. Braulio Rodríguez Plaza, también se sumaba a las palabras de memoria agradecida por Sejo, destacando que “era un hombre querido por todos y en su persona hacemos una acción de gracias por todos los misioneros, hombres y mujeres, que quieren llevar siempre el mensaje de Jesucristo”. Contaba Mons. Braulio Rodríguez que cuando tomó posesión de la Archidiócesis de Toledo, en el año 2009, “pronto conocí a Sejo, un hombre dicharachero, que contaba muchas anécdotas, en las que no había solo una narración sino también una gesticulación, pero en esas maneras había un amor grande, grande, por Cristo, por la misión”.

Por eso, tanto el Arzobispo de Toledo como el Arzobispo Emérito de Toledo, recordaban a todos los que han colaborado con Sejo, en la realidad misionera de la Delegación de Misiones y del Consejo Diocesano de Misiones.

Finalmente, el Director Nacional de Obras Misionales Pontificias de España, José María Calderón, también tuvo palabras de gratitud, reconocimiento y homenaje a todas las aportaciones de Sejo en las OMP y también en el Consejo Nacional de Misiones de la Conferencia Episcopal Española, de la que Sejo actualmente era miembro. Reconociendo el trabajo de Sejo, Calderón también ha querido expresar su gratitud a la Archidiócesis de Toledo, por todo el trabajo que realiza de animación misionera y de compromiso misionero de la Iglesia. En definitiva, para Calderón la semilla misionera que Jesús López Muñoz (Sejo) sembró seguirá dando frutos.


martes, 26 de enero de 2021

Ahora más que nunca… jóvenes misioneros

Imagen de Misión Jatari

En estos tiempos convulsos que estamos viviendo se repite muy a menudo “ahora más que nunca”. Es la llamada a poner de manifiesto lo esencial, lo que no puede faltar, lo que en momentos de crisis más hay que vivir y menos hay que olvidar.

La misión es esencial para la vida cristiana y para la Iglesia, es lo que le constituye y le da su razón de existir. En estos tiempos de pandemia hemos podido ver como los misioneros y las misioneras por todo el mundo han desplegado toda su capacidad de generosidad, entrega y amor a los demás para seguir siendo la punta de lanza de la misión. “Abandonar la misión sería abandonar a mi familia” decía, por ejemplo, el P. Eduardo Roca, misionero en Mozambique.

Por eso, ahora más que nunca, hay que estar al lado de los misioneros y las misioneras. #AhoraMásQueNunca fue el lema de la campaña que las OMP lanzaron para apoyarles en los meses más difíciles de la pandemia. En este momento, retomamos la iniciativa para presentar la guía de experiencias misioneras de jóvenes Compartir la misión. Ciertamente, en la actual situación en que la pandemia aún está presente entre nosotros, las dificultades para viajar fuera de España persisten, así como las limitaciones de desplazamiento dentro del país. Aun así, en las OMP se ha decidido lanzar una nueva edición de la guía, aun a sabiendas que puede ser que algunas no se puedan realizar o que sean sustituidas por otro tipo de voluntariado de tipo misionero.

La edición de este año, adaptándose a las circunstancias que vivimos, se ha publicado en formato digital y se puede consultar aquí. Recoge un total de 65 propuestas de colaboración personal de los jóvenes con la misión. Están organizadas por todo tipo de organizaciones eclesiales: delegaciones diocesanas de misiones, parroquias, institutos misioneros y religiosos, asociaciones y grupos misioneros, universidades, etc. De cada una de ella se ofrece en una ficha informativa la descripción de la propuesta, así como los requisitos para participar y se dan los datos de contacto.

El papa Francisco puso como lema a su mensaje para el Domund Aquí estoy, envíame, invitando a responder así a la llamada de Dios “¿A quién enviaré?” (Is 6,8). Ahora más que nunca es necesario afinar el oído para escuchar la llamada de Dios. Muchas experiencias misioneras planeadas para el año pasado no pudieron tener lugar; muy probablemente muchas de las que se publican en la edición de este año de la guía Compartir la misión tampoco. Lo que no puede faltar de todos modos es la ilusión, las ganas y el espíritu misionero. Presentar la edición digital de la guía es un acto de confianza, tanto en que Dios sigue llamando a los jóvenes a ser generosos y a responder a la misión, como en que, ahora más que nunca, los jóvenes buscarán con creatividad continuar con su impulso misionero. La actual edición digital de la guía quiere contribuir a fomentar las iniciativas para que, sea en los lugares de misión, sea aquí en nuestro país, los jóvenes, ahora más que nunca, sean misioneros.

Consulta la GUÍA "COMPARTIR LA MISIÓN" en el siguiente enlace: https://www.omp.es/listado-compartir-la-mision/ 

miércoles, 13 de enero de 2021

La Archidiócesis de Toledo celebrará el domingo 31 de enero la Infancia Misionera

Acordado el cambio de fecha en Toledo de manera excepcional, motivado por el reciente fallecimiento del Director Diocesano de OMP Toledo, Jesús López Muñoz, y los efectos de las inclemencias meteorológicas en la mayoría de la Archidiócesis de Toledo

El Arzobispo de Toledo, Mons. Francisco Cerro Chaves, presidirá la Eucaristía de la Infancia Misionera en la Santa Iglesia Catedral Primada, el domingo 31 de enero a las 12:00 horas, donde también se realizará un homenaje diocesano al sacerdote misionero Jesús López Muñoz (Sejo), con gratitud por sus años de entrega a la misión de la Iglesia.

La Dirección Diocesana de Obras Misionales Pontificias de Toledo (OMP Toledo) y la Delegación Diocesana de Misiones de Toledo, ha acordado el cambio de fecha de la Jornada de la Infancia Misionera, de manera excepcional en la Archidiócesis de Toledo, motivado por el reciente fallecimiento del Director Diocesano de OMP Toledo, Jesús López Muñoz, y los efectos de las inclemencias meteorológicas en la mayoría de la Archidiócesis de Toledo. Finalmente se celebrará el domingo 31 de enero de 2021, con un acto central que acogerá la Catedral Primada, presidido por el Arzobispo de Toledo, Mons. Francisco Cerro Chaves. 

Un cambio de fecha necesario, ante la inminente celebración de la Jornada de la Infancia Misionera en toda España, el próximo domingo 17 de enero, pero que ayudará a la mejor organización y preparación de las actividades de la Infancia Misionera en cada una de las realidades eclesiales y pastorales misioneras de nuestra Archidiócesis toledana. 

Las instituciones misioneras de la Archidiócesis de Toledo, como son las OMP Toledo, hacen un llamamiento para animar la preparación y celebración de la Infancia Misionera en todas las parroquias, grupos de catequesis y de la Infancia Misionera, colegios, movimientos y grupos de apostolado seglar, para que desde la oración misionera y desde la colaboración económica se haga presente la alegría de todos los niños y niñas que son pequeños discípulos misioneros.

En el año 2020 los niños y niñas de la Archidiócesis de Toledo aportaron 46418,73 Euros, que fueron puestos a disposición del Papa Francisco para ayudar a todos los niños y niñas de los 1115 territorios de misión. Desde OMP Toledo se pone a disposición las páginas web www.infanciamisionera.es y www.misionestoledo.org, donde se pueden conocer todos los materiales de la Infancia Misionera, descubrir algunos de los proyectos misioneros y también poder colaborar económicamente de modo más fácil y directo. 

El equipo de la Delegación Diocesana de Misiones también adelanta que en la celebración diocesana de la Infancia Misionera, del próximo 31 de enero, se tendrá muy presente al recientemente fallecido Director Diocesano de OMP Toledo, Jesús López Muñoz (Sejo), procediendo a la celebración de un homenaje misionero por la trayectoria y los proyectos misioneros que se han impulsado por él, desde la Archidiócesis de Toledo, en diferentes lugares del mundo. 

Por último, los voluntarios de Misiones Toledo quieren agradecer las muestras de pésame, cariño y reconocimiento a Jesús López Muñoz (Sejo), sacerdote misionero, que han llegado desde todos los lugares del mundo, como un reflejo de la alegría que transmiten los discípulos misioneros entregados, en toda su vida y con toda su vida, a la misión de la Iglesia.