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jueves, 15 de octubre de 2020

Mons. Francisco Cerro, Arzobispo de Toledo: “En el DOMUND, que nuestra generosidad no esté nunca en crisis”

Mons. Francisco Cerro Chaves, Arzobispo de Toledo, dedica su carta semanal a abordar la Jornada Mundial de las Misiones (DOMUND) que se celebra el próximo domingo, 18 de octubre. El lema de la Jornada 2020 es “Aquí estoy, envíame”.

El Arzobispo de Toledo glosa el lema elegido para este año e indica que “la actitud siempre del que siente que Dios le llama a decir y contar a todo el mundo el amor de Dios.”

Mons. Cerro cuenta que durante este tiempo de pandemia ha recibido peticiones de ayuda por parte de diócesis pobres “que están en los países menos desarrollados” y pide colaboración “a través de nuestra delegación de misiones para que nos les falte nunca nuestra oración, solidaridad y donación generosa en estos momentos tan críticos, de crisis sanitaria, económica y social.” Por ello, invita a la llamada “para que nuestra generosidad no esté nunca en crisis.”

Tres claves en la celebración del DOMUND

Mons. Francisco Cerro propone tres claves para vivir esta Jornada de las Misiones:

1. Generosidad misionera en este tiempo de crisis

“Todos debemos ser misioneros, sabiendo que la conciencia pasa por el bolsillo de nuestra generosidad con los misioneros”.  Así invita el Arzobispo de Toledo a colaborar con los misioneros y misioneras dispersos por los cuatro puntos cardinales.

2. No debemos bajar nuestras colectas

Mons. Francisco insiste en la colaboración económica con las misiones: “Todos debemos colaborar en las colectas misioneras. Seamos muy generosos con los pobres más pobres, es decir a aquellos que necesitan que les llegue la buena noticia de la Salvación”

3. Toledo es diócesis misionera siempre

El Arzobispo de Toledo indica que la Archidiócesis es “siempre una diócesis misionera que tiene entre sus objetivos pastorales, vocaciones misioneras, para llevar la alegría del evangelio.”

Para acceder al texto completo del escrito dominical: pinchar aquí.

Fuente: www.architoledo.org

Corre por los misioneros: el próximo fin de semana corre por el DOMUND

¡Todavía estás a tiempo! Puedes hacer la inscripción a la 1ª Carrera Solidaria Virtual que ayuda a los misioneros y las misioneras en la página web https://domund.es/carrera-solidaria/  


La Delegación de Misiones de Toledo anima a la participación en esta iniciativa solidaria misionera, el fin de semana del DOMUND (17-18 de octubre, corriendo por los que más lo necesitan. 

El próximo domingo, 18 de octubre, se celebra la Jornada Mundial de las Misiones, cargada de iniciativas creativas, muchas de ellas digitales y virtuales, que ayudarán a los proyectos misioneros.

Una de estas iniciativas es la 1ª Carrera Solidaria Virtual que ayuda a los misioneros.  Puedes ser uno de los cientos de corredores que con tu donación contribuirás a seguir haciendo posible nuestra misión evangelizadora y de promoción social en todo el mundo.

La Delegación de Misiones de Toledo anima a la participación, que se puede hacer de forma muy sencilla, sea de forma individual o en familia, entrando en la página web www.domund.es e inscribiéndose a la carrera virtual. Posteriormente recibirás tu dorsal y podrás compartirlo en redes sociales con la etiqueta #CorrePorElDomund para hacer visible la labor de los misioneros.


Cada año las Obras Misionales Pontificias ayudan a más de 400 proyectos en los lugares menos favorecidos del planeta. Este año son más las personas que necesitan tu colaboración. Para poder conocer algunos de estos proyectos, elige tu equipo, y descubre la labor de algunos misioneros españoles y cómo el DOMUND hace posible con tu ayuda estas y muchas otras historias.

Desde Misiones Toledo se pide la ayuda de todos los toledanos y las toledanas para que los misioneros y las misioneras puedan seguir desarrollando su labor en las misiones, colaborando de manera concreta en el DOMUND, respaldando a las Obras Misionales Pontificias es la institución de la Iglesia que, por encargo del Papa, ayuda a las misiones y cuida a los misioneros en su labor de evangelización y promoción humana.

Más información en www.omp.es www.domund.es https://domund.es/carrera-solidaria/


martes, 13 de octubre de 2020

DOMUND 2020 “Las necesidades de la Iglesia en misiones se han multiplicado"

 1.115 iglesias pobres están esperando con verdadera necesidad la ayuda del Domund

El COVID desafía los modos tradicionales de ayuda a las misiones. En la rueda de prensa de presentación de la jornada del Domund -que se celebra este domingo 18 de octubre-, el director nacional de Obras Misionales Pontificias (OMP) ha advertido de las dificultades de este año por la pandemia tanto en las misiones como en la celebración de la campaña en España. Por su parte, el nuncio de Su Santidad en España, Bernardito Auza ha explicado cómo las nunciaturas garantizan que el dinero llega a su destino y hace crecer las Iglesias. El misionero comboniano Enrique Rosich ha dado fe de ello, con su experiencia de 40 años en misión en Chad, donde se ha enfrentado a un virus peor que el COVID: la guerra.

“Las huchas del Domund no podrán salir a la calle este año”, ha informado José María Calderón, director nacional de Obras Misionales Pontificias (OMP), institución organizadora de la campaña. Según ha explicado, las limitaciones de aforos en las Misas, la importancia de no salir de casa en estas circunstancias, la dificultad de que los misioneros visiten los colegios, las precauciones con el dinero en efectivo… Son grandes retos que ponen al Domund de este año ante un gran desafío: poder mantener la actividad misionera de la Iglesia en 1.115 territorios de misión, justo cuando más lo necesitan. "Las necesidades de la Iglesia en misiones se han multiplicado, es de verdadera necesidad".

El año pasado, gracias al Domund se pudieron enviar 10.527.782,81€ a las misiones desde España, que junto con Estados Unidos, aportan más de la mitad del Fondo universal de esta campaña. Para poder seguir enviando ayudas a las misiones en este tiempo de pandemia, Obras Misionales Pontificias ha propuesto nuevas formas de colaborar con las misiones, que van más allá de las colectas de las Misas: Bizum (00500), tarjeta de crédito… Y hasta una carrera virtual solidaria.

Además, Calderón ha insistido en que colaborar con el Domund no es un simple acto de caridad, sino que se trata de participar en la misión de la Iglesia, con el dinero, el tiempo y la oración. Además, ha hecho hincapié en que la fórmula oficial que tiene la Iglesia para sostener su presencia y actividad en las misiones –África, Asia, Oceanía (excepto Australia) y algunas zonas de América Latina y central- es precisamente esta colecta del Domund. Y por ello, ha animado a no dejar de colaborar este año tan difícil, cuando las necesidades también han aumentado. 

Las nunciaturas, garantía de que el dinero llega

El Nuncio de Su Santidad en España, monseñor Bernardito Auza, ha explicado cómo en su amplia trayectoria diplomática ha conocido de cerca el servicio que Obras Misionales Pontificias presta a la Iglesia universal, en especial con esta jornada del Domund. “El dinero ayuda a construir escuelas, parroquias, centros de salud allá donde los gobiernos no llegan”, ha explicado. De hecho, según ha recordado, en su tiempo de trabajo en Madagascar, “raro era el día en el que no invitaban al nuncio a inaugurar una escuela, o una parroquia”.

¿Y cómo llega el dinero desde el bolsillo de los españoles a los misioneros? “Los misioneros presentan peticiones de ayudas, que desde la nunciatura se estudian. No podemos financiar todos los proyectos, por ello establecemos una lista de proyectos prioritarios”, ha explicado. “Posteriormente, el nuncio envía los proyectos a la Congregación para la Evangelización de los Pueblos”  –el “ministerio” de la Santa Sede que se encarga de las misiones-. Tras ser examinados y aprobados por Obras Misionales Pontificias mundial, se indica a cada país qué misiones tienen que ser ayudadas, siempre a través de las nunciaturas. “Nosotros enviamos a los beneficiarios la suma correspondiente, y recibimos posteriormente un informe pastoral”.

Monseñor Auza ha subrayado la importancia de una Iglesia en salida, misionera, que se plasma, entre otras cosas, con el anuncio que hizo el Santo Padre el pasado febrero de ampliar la formación de los futuros diplomáticos del Vaticano con un año en las misiones. “Esperamos que el Domund sea para cada uno de los católicos un día para pensar en los otros”.

Desde Chad, confinados por un virus peor que el COVID

El misionero comboniano Enrique Rosich cree que ha tenido mucha suerte por vivir “en la Iglesia más joven de África”; el misionero ha conocido la primera generación de cristianos de este país. Y aunque todavía no hace 100 años de la llegada del primer misionero, hoy es una iglesia en crecimiento. En la diócesis de Doba, este comboniano es hoy el único blanco; en esta iglesia local trabajan 27 curas de 14 nacionalidades, dando forma concreta a la catolicidad de la Iglesia.

Rosich, que afirma que “cuando Dios quiere entrar en la vida de alguien lo hace de muchas maneras”, llegó a Chad cuando el país sufría una guerra civil y pocos misioneros se atrevían a ir allí. Durante la guerra, el misionero tuvo que vivir confinado por un virus distinto al del COVID: “las armas”. En ese momento, cuando no podía salir a evangelizar y se preguntaba qué sentido tenía estar allí encerrado, los cristianos chadianos le dieron la respuesta. “Antes éramos hermanos en Cristo, ahora somos hermanos en el sufrimiento”.

El misionero afirma que una de las ventajas de esta joven Iglesia es que no hay una tradición para decir “esto siempre se ha hecho así”, sino plena creatividad para que el Evangelio crezca. Enrique confiesa que “ha descubierto mejor a Jesús gracias a ellos”; un catequista le dijo una vez que “Jesús no cambia su palabra”, aunque sea difícil, como cuando te dice que tienes que “amar a los enemigos” (y el enemigo lleva un arma para matarte), y por eso, muchos le abandonan.

Vea la intervención de José María Calderón aquí

Vea la intervención de monseñor Bernardito Auza aquí

Vea la intervención de Enrique Rosich aquí

Descargue las fotografías del acto y del misionero en Chad aquí

lunes, 12 de octubre de 2020

Toledo se vuelca con un DOMUND excepcional

 La Delegación de Misiones de Toledo celebrará el momento central de la Jornada Mundial de las Misiones en Guadalupe (Cáceres), enmarcado en el Año Jubilar Guadalupense, el próximo domingo 18 de octubre

La Archidiócesis de Toledo cuenta con 130 misioneros y misioneras, la mayoría de ellos son consagrados y consagradas pertenecientes a institutos y congregaciones misioneras en todo el mundo

Un DOMUND diferente y excepcional está celebrando la Archidiócesis de Toledo, debido a la situación pandémica del coronavirus. Pero esta situación, profundizada en una crisis social y sanitaria, ha provocado que se presenten propuestas más creativas y digitales, para hacer presente las misiones, y el trabajo de los misioneros y las misioneras, en todas las parroquias, colegios, movimientos y asociaciones de fieles de las localidades toledanas y extremeñas.

En esta ocasión, el acto central diocesano de la Jornada Mundial de las Misiones se celebrará el próximo domingo, 18 de octubre, en Guadalupe (Cáceres), con una ceremonia presidida por el Arzobispo de Toledo, y Primado de España, Mons. Francisco Cerro Chaves, que estará acompañado por el director diocesano de OMP, Jesús López Muñoz. Un encuentro que se enmarca en el Año Jubilar Guadalupense, donde estarán representados y presentes en la oración todos los misioneros y las misioneras de Toledo.

130 son los misioneros y las misioneras que desde nuestra diócesis toledana han llegado a 35 países, tan diferentes como Angola y Bangladesh, Bolivia y Camerún, Sudán y Tailandia, Perú y Filipinas, entre muchas otras localizaciones misioneras. De esos misioneros y misioneras la mayoría son consagrados, pertenecientes a institutos y congregaciones misioneras en todo el mundo. Se cuenta además con 7 laicos, 2 obispos, 32 sacerdotes diocesanos y 28 sacerdotes de instituciones religiosas.

De Tembleque a Bolivia: el testimonio de la misionera Antonia Barrilero

En Cochabamba (Bolivia), desde el año 2014, se encuentra la misionera Antonia Barrilero Cañadas, natural de Tembleque, perteneciente a la Congregación de Franciscanas Hijas de la Misericordia. Una congregación de marcado carácter misionero, que siempre tienen el “corazón inclinado a la mayor miseria”, y que desde el año 1856 desarrollan una espiritualidad fundamentada en la de San Francisco de Asís, referente y modelo de sus fundadores.

En Bolivia, en sintonía con el espíritu universal y misionero de la Congregación, junto a otras realidades en Italia, Perú, México entre otros lugares del mundo, siguen desempeñando su misión en los ámbitos de la enseñanza, la sanidad y la evangelización. Es lo que ocurre en la labor de la misionera Antonia Barrilero, que desde la Fundación Nueva Luz contribuyen a una enseñanza que convierte a los colegios en centros que educan personas capaces de construir un mundo más fraterno, que ponen en el centro de la atención de la Congregación a las personas con otras capacidades, que afrontan con ternura el cuidado a los enfermos.

La temblequeña Antonia Barrilero señala con motivo del DOMUND que “el mundo entero está atravesando unos momentos difíciles, con la vivencia de la pandemia”, asegurando que “todos hemos sido afectados, de una u otra manera, por esta situación”, pero quiere compartir, desde Bolivia, que “sobre todo, quienes más han sido afectados han sido nuestros hermanos más pobres, aquellos que carecen de tantas necesidades y que les falta lo más necesario para vivir”.

Enlazando con el lema del DOMUND de este año, “Aquí estoy, envíame”, Antonia recuerda que “eso fue lo que dije hace 54 años a nuestro Dios, y Él contando conmigo me llevó hasta aquí”. Además hace una petición dirigida a todos y cada uno de los bautizados, “tú también escucha la Palabra de Dios, escucha el mensaje, porque también te puede decir cuento contigo, te necesito, y tu respuesta siempre debería ser aquí estoy, envíame”.

De la labor específica misionera que desarrolla en Bolivia, comparte que está “trabajando en una barriada periférica de Cochobamba, en la Fundación Nueva Luz, con niños que sus papás tienen escasísimos recursos, tanto humanos como económicos, donde les falta muchas veces el pan de cada día, y en este lugar intentamos darles el pan, el cariño, la educación y lo que es más importante: tratamos de hacerles pensar que son personas importantes”. Es aquí donde enfatiza sobre la importancia de la labor educativa misionera, porque muestran a los niños y las niñas “que ellos pueden mejorar sus condiciones de vida para un futuro, porque tienen capacidad”.

Que el COVID-19 no frene tu donativo

En los últimos años, en la Archidiócesis de Toledo se ha comprobado un descenso en las aportaciones y donativos para la campaña del DOMUND, así como de vocaciones misioneras, por lo que desde la Delegación de Misiones de Toledo y la Dirección Diocesana de las OMP se hace en esta ocasión un especial esfuerzo para intentar llegar a todos los lugares, gracias a los medios de comunicación y también la utilización de las diversas redes sociales.

En la página web www.domund.es, además de todos los materiales para la celebración de la Jornada Mundial de las Misiones, y para que esta situación sanitaria que estamos viviendo no obstaculice el donativo de aquellos que quieren participar en la misión de la Iglesia, las Obras Misionales Pontificias han habilitado los donativos por Bizum, además muchas otras formas de colaborar digitales, como el pago con tarjeta, la transferencia o Paypal.

Es la manera de apoyar y también reflexionar sobre el papel trascendental de los misioneros y las misioneras en el acompañamiento en todo el mundo a los que más sufren la pandemia del COVID: los más pobres.

Para ampliar la información y encontrar otros modos de ayudar a las misiones, así como a los misioneros y misioneras, se puede acceder a la página web www.omp.es o en la dirección www.misionestoledo.org.

 

jueves, 8 de octubre de 2020

Castilla – La Mancha vive el DOMUND en su versión más digital

351 misioneros y misioneras de las diócesis de Castilla – La Mancha (Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Sigüenza – Guadalajara y Toledo) afrontan con valentía las situaciones provocadas por la pandemia del COVID


Este año la campaña del DOMUND, la Jornada Mundial de las Misiones convocada por el Papa, se enfrenta a una situación difícil por la pandemia.

En 2019 las diócesis de Castilla – La Mancha, gracias a la generosidad de miles de personas, aportaron al DOMUND cerca de 800.000 Euros.

Las direcciones diocesanas de OMP en Castilla – La Mancha presentan las herramientas digitales, lanzadas por las Obras Misionales Pontificias de España, para respaldar la campaña del DOMUND desde la página web www.domund.es.

Las delegaciones de la ONGD Misión América invitan a la ciudadanía a la reflexión sobre el papel trascendental de los misioneros y las misioneras en el acompañamiento en todo el mundo a los que más sufren la pandemia del COVID: los más pobres.

El DOMUND 2020, la Jornada Mundial de las Misiones, se celebra el próximo domingo 18 de octubre, con el lema “Aquí estoy, envíame”, en un contexto de crisis sanitaria, social y económica mundial. En estas circunstancias se ha puesto de manifiesto que el papel de la Iglesia es crucial para los más necesitados en países de África, Asia y América. Allí la Iglesia, y en ella los misioneros y las misioneras, está en primera línea en la lucha contra el virus, la pobreza y el hambre.

Ante esta situación, las direcciones diocesanas de Obras Misionales Pontificias en Castilla – La Mancha y las delegaciones de la ONGD Misión América quieren recordar a los 351 misioneros y misioneras que desde las diócesis de Castilla – La Mancha (Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Sigüenza – Guadalajara y Toledo) han llegado a las periferias existenciales del mundo, donde ahora afrontan con valentía las situaciones provocadas por la pandemia del COVID.

En Castilla – La Mancha, como destaca Fernando Redondo Benito, coordinador regional de la ONGD Misión América, “no existe ninguna organización que tenga a tantos hombres y mujeres repartidos por todo el mundo, siempre al lado de los que más sufren, de los que peor lo están pasando, de los que viven situaciones extremas, porque siempre están acrecentadas por la pobreza y por situaciones de desigualdad”. Como enfatiza Redondo Benito, “es difícil entenderlo en muchas ocasiones, pero se entiende siempre desde el seguimiento a Jesucristo, en la vivencia plena del Evangelio, por lo que los misioneros y las misioneras nunca dejan a su pueblo y sufren con ellos los gozos, pero también las tristezas”.

En 2019, gracias a la generosidad de miles de personas, las diócesis de Castilla – La Mancha pusieron a disposición del Papa Francisco cerca de 800.000 Euros, aportados para el DOMUND y para que llegue de manera universal a los proyectos misioneros de todo el mundo. En ese sentido, Fernando Redondo insiste que “el DOMUND es una oportunidad que apoya el trabajo de los misioneros y las misioneras, por eso ahora no podemos quedarnos con los brazos cruzados, no podemos limitar nuestro compromiso misionero, porque debemos estar siempre dispuestos a afrontar con valentía cada situación, como ellos demuestran siempre en los lugares más inhóspitos del mundo”.

“Este momento que nos ha hecho presente la vivencia del escándalo de lo imprevisible, nos debe urgir a todos para ayudar en el DOMUND, porque son muchas las personas que recuerdan desde su Infancia la hucha del DOMUND y sus aportaciones desde pequeños”, pero esencialmente “es el momento de urgir a los cristianos para que renueven su compromiso con la misión en este DOMUND y en esta situación”.

Castilla – La Mancha cuenta con cientos de voluntarios repartidos en las direcciones diocesanas de las OMP y en las delegaciones de misiones, que durante todo el año trabajan en la sensibilización misionera y en el funcionamiento de la “misión de retaguardia”. Son voluntarios que ayudan a los que más ayudan, “a todos los misioneros y las misioneras que han dejado todo y han salido a la misión, fuera de nuestras fronteras, fuera de todo límite y barrera”.

www.domund.es: más DOMUND que nunca

Las direcciones diocesanas de OMP en Castilla – La Mancha presentan las herramientas digitales, lanzadas por las Obras Misionales Pontificias de España, para respaldar la campaña del DOMUND desde la página web www.domund.es.

En la página web del DOMUND se pueden conocer y acceder a todos los documentos e información de las actividades nacionales que se han organizado, como la primera carrera virtual “Corre por el Domund”.

Además, las delegaciones de misiones de Castilla – La Mancha han preparado muchas actividades, la mayoría de ellas virtuales, para con creatividad apoyar la recepción de ayudas y donativos al DOMUND y llegar de un nuevo modo y una nueva forma más ágil y cercana a todos los castellanomanchegos.

Que el COVID-19 no frene tu donativo

Las delegaciones de la ONGD Misión América invitan a la ciudadanía a la reflexión sobre el papel trascendental de los misioneros y las misioneras en el acompañamiento en todo el mundo a los que más sufren la pandemia del COVID: los más pobres.

Esta situación sanitaria que estamos viviendo no debe obstaculizar el donativo de aquellos que quieren participar en la misión de la Iglesia, por ello las Obras Misionales Pontificias han habilitado los donativos por Bizum, además muchas otras formas de colaborar digitales, como el pago con tarjeta, la transferencia o Paypal.

“No podemos olvidarnos, en estos momentos, de los misioneros y las misioneras, de la responsabilidad que tenemos con la misión de la Iglesia, de la Jornada del DOMUND, porque en ella siempre hemos estado muy cerca en Castilla – La Mancha”, señala Fernando Redondo, además “la situación que estamos viviendo no puede ser excusa para que no hagamos presente nuestra ayuda a todos los misioneros y las misioneras, que necesitan de nuestra oración misionera y también de nuestro donativo”. En Obras Misionales Pontificias han puesto todos los canales posibles disponibles para que nunca falte la ayuda a los misioneros y las misioneras, para que no quede ninguna ayuda por recibir.

Las cinco direcciones diocesanas de OMP en Castilla – La Mancha, cuyos datos se pueden encontrar en la página web de OMP España ( https://www.omp.es/delegaciones/ ) se ponen a disposición de toda la sociedad castellanomanchega para canalizar las contribuciones y donativos para las Obras Misionales Pontificias, que es “la red mundial de oración y caridad misionera del Sucesor de Pedro” (Papa Francisco).




domingo, 21 de octubre de 2018

DOMUND 2018: Mons. Braulio Rodríguez Plaza, “ser discípulos misioneros es el horizonte que nos pide el Papa Francisco”

El Arzobispo de Toledo preside la celebración diocesana central de la Jornada Mundial de las Misiones 2018 (DOMUND 2018) en la Santa Iglesia Catedral Primada de Toledo


  • Niños y jóvenes llegados de Torrijos (del Colegio Diocesano Santísimo Cristo de la Sangre), de La Puebla de Montalbán y de Escalonilla, entre otras localidades, han participado activamente en las actividades del DOMUND, acompañando al Arzobispo de Toledo en la celebración central misionera. 
Los 139 misioneros de la Archidiócesis de Toledo, de los 12000 misioneros que posee España repartidos por todo el mundo, han estado muy presentes en la celebración diocesana central de la Jornada Mundial de las Misiones (DOMUND), presidida por Mons. Braulio Rodríguez Plaza, Arzobispo de Toledo y Primado de España, que ha tenido lugar esta mañana en la Santa Iglesia Catedral Primada de Toledo.

Celebración de la Santa Misa en la que, con el Arzobispo de Toledo, han concelebrado el Deán de la Catedral, Juan Miguel Ferrer, el canónigo Luis García – Hinojosa, el delegado de Misiones, Jesús López Muñoz, y el director del Colegio Diocesano “Santísimo Cristo de la Sangre”, Ángel Camuñas. Todos ellos acompañados de niños y jóvenes llegados de Torrijos (del Colegio Diocesano Santísimo Cristo de la Sangre), de La Puebla de Montalbán y de Escalonilla, entre otras localidades, además de cientos de fieles.


El Arzobispo de Toledo, Mons. Braulio Rodríguez Plaza, ha aseverado que ser “discípulos misioneros es el horizonte que nos pide el Papa Francisco”, aprovechando para, desde alusiones concretas del mensaje del Papa Francisco para la Jornada Mundial de las Misiones, pedir valentía a todos los cristianos para testimoniar la presencia de Jesucristo en sus vidas y en la sociedad. En ese sentido, y enlazando con el Sínodo de los Jóvenes que en este mes de octubre se está celebrando en el Vaticano, resaltaba la certeza de que “la fe cristiana permanece siempre joven cuando se abre a la misión que Cristo nos confía”.

También destacaba Mons. Rodríguez Plaza que la vida es una misión, citando la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, en la que el Papa Francisco señalaba que “Yo soy una misión en esta tierra, y para eso estoy en este mundo”. Afirmación desde la que señalaba D. Braulio que cada hombre y mujer es una misión y esta es la razón por la que se encuentra viviendo en la tierra.


Desde el lema del DOMUND de este año, “DOMUND cambia el mundo”, y señalando cómo la Iglesia Católica celebra de manera conjunta la Jornada Mundial de las Misiones, finalizaba Mons. Rodríguez Plaza destacando la importancia de afirmar todos que los misioneros son los más importantes en este día, “porque son verdaderamente admirables” y dirigiéndose a niños y jóvenes afirmaba que “los misioneros nos dicen que no tenemos que estar sentaditos, cómodamente en nuestros sofás y nuestras casas, sino que tenemos que estar en marcha para ayudar a todos, para anunciar a Cristo y cambiar el mundo”. De esta manera invitaba el Arzobispo de Toledo a los jóvenes a que sean protagonistas en el cambio del mundo, siendo el claro ejemplo y testimonio de los misioneros.


En el año 2017 la Archidiócesis de Toledo contribuyó al DOMUND con 218515,45 Euros, siendo una diócesis siempre generosa cuando se trata de los misioneros. Además de la Jornada Mundial de las Misiones, durante todo el año son muchas las personas que colaboran, no solo con donativos sino con la vivencia de experiencias misioneras, especialmente en verano, coordinadas por la Delegación Diocesana de Misiones de Toledo.


Con la Jornada Mundial de las Misiones, señalan desde las instituciones misioneras toledanas, “no acaba el DOMUND, sino que comienza la preparación del DOMUND 2019, que además estará integrado en el Mes Misionero Extraordinario convocado por el Papa Francisco”. Para ello desde Misiones Toledo, OMP Toledo y la ONGD Misión América impulsan un programa de formación misionera diocesana dirigido a las parroquias, para que toda la Archidiócesis de Toledo ya esté en estado de misión para celebrar el Mes Misionero Extraordinario, con todas las actividades que se organizarán en la Archidiócesis de Toledo.

Para colaborar con las misiones y con los Territorios de Misión, que son 1114 las circunscripciones eclesiásticas dependientes de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos y que reciben las ayudas de la Jornada Mundial de las Misiones, pueden ponerse en contacto con la Dirección Diocesana de OMP en toledo@omp.es o en fernando@misionestoledo.org .



miércoles, 17 de octubre de 2018

El Arzobispo de Toledo con motivo del DOMUND: LLEVEMOS EL EVANGELIO A TODOS



La Jornada Mundial de las Misiones 2018 nos llega en plena celebración del Sínodo de los Obispos; éste tiene como contenido a tratar cómo los jóvenes se interesan por la fe en Cristo que propone la Iglesia, por su discernimiento de cara al seguimiento de Cristo, sin renunciar a una posible vocación al sacerdocio o la consagración religiosa. Ha estado precedido de un diálogo en tantas diócesis con jóvenes, para que expresaran sin rodeos qué piensan de la Iglesia y de Jesucristo. También este día del Domingo llamado del Domund supone un camino de preparación del Mes Misionero extraordinario de octubre de 2019. Es, pues, la gran oportunidad para renovar en todos, niños, jóvenes y adultos cristianos, el compromiso misionero de toda la Iglesia.

Parece claro que para todos estos temas y acontecimientos necesitamos ver cómo esta nuestro mundo y cambiarlo. Pero no se trata de una revolución. Me refiero a cambiar nuestro mundo interior, que apenas se interesa por la Misión de la Iglesia, y menos por la “misión ad Gentes”, la que se desarrolla lejos de nosotros en América, en África, en Extremo Oriente. Y lo primero que dice el Papa Francisco en su Mensaje para la Jornada del Domund es que los jóvenes han de llegar a la certeza de que “la fe cristiana permanece siempre joven cuando se abre a la Misión que Cristo nos confía”. Es aquello de Juan Pablo II, “la fe se fortalece dándola” (encíclica Redemptoris Missio, 2).

En el horizonte cultural que nos rodea, la palabra “misión” tiene muchos significados y me temo que en la mayoría de nosotros misión apenas nos impresiona, cuando la referimos primero a la misión que, como hombre y mujer, tenemos cada uno; ¡cuánto menos que nos atraerá el contenido de la misión, si con esta palabra estamos hablando de “las misiones”, modo que sintamos que hay una misión de anunciar a Jesucristo y que podemos ser tan atraídos por ella como para sentirnos enviados hacia lugares lejanos! Pero hay algo sencillo de entender: estamos en este mundo, nacemos, sin una previa decisión nuestra. Por ello, intuimos que hay una iniciativa que nos precede y nos llama a la existencia. Lo previo en nosotros es aquello que decía el Papa Francisco: “Yo soy una misión en esta tierra, y para eso estoy en este mundo” (EG, 273). En realidad, la misión en la vida nos la da Dios.

En todo joven cristiano, que haya intuido lo que se le ha dado en la Iniciación Cristiana (Bautismo/Confirmación/Eucaristía), deben darse dos o tres “misiones” fundamentales: 1) Anunciar a Jesucristo a los demás, de cerca o de lejos, porque Él es el que da el sentido de la existencia en esta tierra, quien nos da la verdadera libertad y la alegría de la vida, y por ello la felicidad. 2.) Transmitir la fe hasta los confines de la tierra. No basta con quedarnos en nuestra parroquia, nuestra Diócesis, nuestra España, esta Europa. Todos tienen derecho a Jesucristo y no se les puede escamotear esta riqueza. 3.) Testimoniar el amor de Jesucristo, que nos hace vivir su amor a los más pobres, promoviendo la dignidad humana y testimoniando la alegría de amar y de ser cristianos. Existe, así, en cada Diócesis un servicio misionero, que es preciso conocer: la Delegación de Misiones y de Obras Misionales Pontificias. El servicio misionero, con su voluntariado, consigue una forma de servir a los “más pequeños”, como dice Cristo en Mt 25, 40. Leer ese capítulo 25 de san Mateo proporciona una piedra de toque, que ayuda incluso a preguntarse si yo puedo prestar un servicio misionero temporal, como hacen tantos jóvenes católicos e incluso el don total como misionero “ad Gentes”.

            “Discípulos misioneros”. Con esta expresión es el horizonte en el que el Papa Francisco nos quiere. Seguro que, durante la celebración de este Sínodo de Obispos en octubre, se hablará mucho de este salir el joven católico de sí mismo y ampliar su visión del mundo y de cómo proyectar la vida, cuando tanto hay que hacer y soñar en los jóvenes. El Papa Francisco en la homilía de la Misa de apertura del Sínodo indica que el Espíritu Santo es quien nos ayuda a hacer memoria de las palabras de Jesús, como les ocurrió a los discípulos de Emaús: “Memoria que despierte y renueve en nosotros la capacidad de soñar y esperar”. María Reina de los Apóstoles, y los santos Francisco Javier y Teresa del Niño Jesús intercedan por nosotros, y haga nacer en cada uno la pasión por evangelizar.


X Braulio Rodríguez Plaza
Arzobispo de Toledo, Primado de España


jueves, 27 de septiembre de 2018

El Domund 2018 te invita: "Cambia el mundo"

El próximo 21 de octubre se celebra en todo el mundo la Jornada Mundial de las Misiones, el DOMUND, con el lema "Cambia el mundo"


El lema del DOMUND de este año quiere mostrar al mundo que la misión y la acción de los misioneros hacen que el cambio del mundo sea posible. Y en este año, en el que se celebrará el Sínodo de los Jóvenes, la Jornada Mundial de las Misiones 2018 les invita a ellos de una manera muy especial, a ser protagonistas de este cambio. El Papa Francisco, en su mensaje para esta jornada misionera, y les implica en la tarea de llevar el Evangelio a todos, como hacen los misioneros.

El DOMUND propone un cambio del mundo, pero este cambio solo es posible si nace de un corazón cambiado. Un corazón cambiado es aquel en el que ha entrado Dios. Un corazón que abraza el Evangelio. Los misioneros se esfuerzan cada día en llevar adelante, con su ejemplo y trabajo, la evangelización de los pueblos que aún no conocen a Dios, porque saben que el Evangelio produce el verdadero desarrollo humano y social de las naciones a través de cambios pequeños, como pide el Papa Francisco.

El DOMUND pide el compromiso de los cristianos en la actividad misionera para que el anuncio del Evangelio llegue a aquellos ámbitos geográficos o sociales donde aún no es conocido. 

Obras Misionales Pontificias ha elaborado unos materiales que sirven para la información y la sensibilización de la Iglesia y de toda la sociedad. Con ellos se invita a valorar y, sobre todo, a apoyar la labor de los misioneros entre los más empobrecidos.

Todos los materiales están disponibles en: https://www.omp.es/domund/

viernes, 20 de octubre de 2017

DOMUND 2017: Misiones Toledo invita a vivir valientemente la misión


La Archidiócesis de Toledo aportó en el DOMUND 2016, con la implicación de todos los fieles católicos, la cantidad de 229.964,08 Euros


El testimonio de los 142 misioneros de Toledo, repartidos por todo el mundo, expresa el “valor de ser misioneros”, como eje central de las actividades del DOMUND 2017 en las parroquias toledanas

            La Iglesia Universal celebra cada año, en todo el mundo, el penúltimo domingo de octubre, la Jornada Mundial de las Misiones, que conocemos popularmente como DOMUND. Una jornada misionera que este año posee como lema “Sé valiente, la misión te espera”, con el objetivo de apoyar a los misioneros en la labor evangelizadora.

            Desde la Dirección Diocesana de Misiones de Toledo y la Dirección Diocesana de Obras Misionales Pontificias se realiza, en el marco de esta Jornada misionera, una llamada a la responsabilidad de todos los cristianos en la evangelización. Con el DOMUND se invita también a amar y apoyar la causa misionera, ayudando a los misioneros, que son 142, repartidos por todo el mundo, en la Archidiócesis de Toledo.

            En la rueda de prensa de presentación del DOMUND, realizada este viernes, el Arzobispo de Toledo, D. Braulio Rodríguez Plaza, destacaba que “el ejemplo precioso de los misioneros, de nuestros misioneros, son testimonios que agitan nuestras dudas y cobardías, nuestro aburguesamiento en la fe, que es más llamativa en los jóvenes, que en palabras de Francisco han de ser “callejeros de la fe, felices de llevar a Jesucristo a cada esquina, a cada plaza, a cada rincón de la tierra. Por ello, nos decimos a cada uno de nosotros mismos: “Sé valiente. La misión te espera.”

      
En ese sentido, Mons. Rodríguez Plaza afirmaba que “Lógicamente, la misión de la Iglesia no es la propagación de una ideología religiosa, ni tampoco la propuesta de una vida moral inalcanzable. Muchos movimientos saben proponer grandes ideales, pero ¿dónde está la fuerza para conseguir esos ideales? En la Iglesia, donde Jesucristo está presente y con la fuerza de su vida resucitada es Él quien sigue evangelizando y actuando como lo hacía hace veinte siglos en Palestina. Así se convierte Jesús en un contemporáneo nuestro, de modo que quienes lo acogen con fe y amor experimentan la fuerza transformadora del Espíritu de Resucitado que fecunda lo humano y la creación toda, como la lluvia lo hace con la tierra. Y esto es lo que tenemos miedo de anunciar y proponer. Y damos vueltas o nos quejamos de que nadie nos hace caso y que no es posible la misión, el apostolado, anunciar a Jesús.”

            Jesús López Muñoz, delegado de misiones, afirma que no podemos olvidar que “los misioneros dan a conocer a todos sin excepción el mensaje de Jesús”, destacando que “especialmente llegan a aquellos lugares del mundo donde el Evangelio está en sus comienzos y la Iglesia aún no está asentada”.

            En este sentido, el delegado diocesano destaca que “la actividad pastoral de los territorios de misión depende de los donativos del DOMUND” por lo que “la colaboración espiritual y económica de los fieles de todo el mundo es muy necesaria, ya que las necesidades en los territorios de misión son muchas”.

            El DOMUND ayuda a cubrir las carencias a los más desfavorecidos a través de los misioneros, con proyectos pastorales, sociales y educativos que dignifican la vida de millones de personas. Con las aportaciones de los fieles se construyen iglesias y capillas, se compran vehículos para la pastoral, se forman catequistas, se sostienen diócesis, se mantienen hospitales, residencias de ancianos, orfanatos y comedores para personas necesitadas en todo el mundo.

  
            Desde Toledo el año pasado se recaudaron 229.964,08 Euros para el DOMUND 2016, lo que demuestra la implicación de tan necesaria colaboración donde participan todos los toledanos, las parroquias, colegios y demás instituciones vinculadas a la Archidiócesis de Toledo. Es un trabajo de todos en favor de la evangelización y de, por tanto, la naturaleza misionera de la Iglesia Católica.

            En esta Jornada Mundial de las Misiones 2017, se pretende mostrar el reflejo de la “Iglesia en salida” que posee la Archidiócesis de Toledo, siendo primordial el testimonio de los 142 misioneros de Toledo, que expresan el “valor de ser misioneros”, como eje central de las actividades en los colegios e institutos, así como parroquias toledanas.

            El Director Nacional de Obras Misionales Pontificias, Anastasio Gil García, redunda en el valor de ser misioneros, al señalar que “el Papa Francisco insistía el pasado mes de octubre en el valor de ser misioneros: ¡Hoy es tiempo de misión y es tiempo de valor!”. Esta petición al valor para salir, junto a otras palabras del Papa Francisco en el mismo sentido, hace que en el DOMUND se exhorte “a las comunidades eclesiales, a los fieles cristianos, al pueblo de Dios, a tener coraje para vivir la misión, entregando generosamente y con valor la fe recibida”.

La Delegación Diocesana de Misiones y la Dirección Diocesana de Obras Misionales Pontificias asumen de manera especial, para este DOMUND 2017, las palabras del Arzobispo de Toledo, D. Braulio Rodríguez Plaza, en su Carta Pastoral “Educar: arte y aventura”, quien exhorta a que el Consejo Diocesano de Misiones “realice la animación misionera de la Diócesis. Sin olvidar la ayuda y relación con nuestros misioneros, verdaderos testigos del Señor” (n. 102).

Para ello, en este curso pastoral, en el ámbito de la animación misionera, se emprende un proyecto formativo que profundizará en aspectos de la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium para descubrir el sentido del discipulado misionero, haciendo partícipes a todos de la vocación misionera y el trabajo para anunciar el Evangelio.

Desde Misiones Toledo se pone a disposición la página web www.misionestoledo.org , donde se pueden encontrar recursos para la animación misionera, así como en la página web www.omp.es , que ofrece diversos materiales en un formato más accesible y original, puntero en la comunicación misionera en todo el mundo.

miércoles, 18 de octubre de 2017

El Arzobispo de Toledo escribe sobre el DOMUND 2017: PARA SER VALIENTES


¡Atención! Se nos pide valentía y coraje, valor para tener la audacia del Evangelio. Valentía para salir de nosotros mismos, para resistir la tentación de los incrédulos prácticos que dicen creer en Dios y en su enviado Jesucristo y nada hacen para tomar parte en la actividad misionera de la Iglesia. Estamos en la Jornada del DOMUND y no podemos seguir sin que esta palabra no nos diga absolutamente nada; ya casi ni nos molestamos en echar unas monedas a los niños que piden o en la colecta porque el sacerdote o alguien en la celebración de la Misa dominical nos recuerda “eso de las Misiones”, tan latoso. ¿Qué más hemos de hacer con todos los problemas que tenemos? Muy sencillo: en comunión con tus hermanos cristianos vivir la dimensión universal (católica) de la fe y la caridad cristianas con los más pobres, aunque no estés en la misión de primera línea; participar en las actividades de información, formación y cooperación misionera organizadas con motivo del Domund, que duran todo el mes de octubre y más; orar para que Dios envíe obreros a su mies y sostenga a quienes han tenido la valentía de entregar su vida al servicio de la misión; colaboración económica con las necesidades de los misioneros, a través de Obras Misionales Pontificias.

Somos hermanos del “primero y el más grande misionero”, Jesús. Sabe Él que si escuchamos su llamada  a anunciar el Evangelio del amor del Padre con la fuerza del Espíritu Santo, seremos más felices, porque dejamos el horizonte pequeño en el que nos mete la cultura dominante del “carpe diem”, esto es, “aprovecha el tiempo para ti, diviértete”, son pocos los días que tenemos. Te aseguro que eso deja vacío dentro de nosotros. El Papa Francisco dice que “de hecho, la Iglesia es misionera por naturaleza; si no lo fuera, no sería la Iglesia de Cristo, sino que sería solo una asociación entre muchas otras, que terminaría en poco tiempo desapareciendo” (Mensaje del Domund 2017). Hay que hacernos, pues, algunas preguntas como, por ejemplo: ¿dónde encontrar una fuerza que transforme este mundo aburrido, en el que tantos solo se mueven por los espectáculos y poco más?


Esa fuerza es el Evangelio de Cristo, que arriesga en favor de los demás y que trae alegría contagiosa, porque contiene y ofrece una vida nueva: la de Cristo resucitado, que por el Espíritu Santo, se convierte para nosotros en camino, verdad y vida, que nos libera de toda forma de egoísmo y es fuente de creatividad en el amor. Y esto es cuestión de valentía, de pocas palabras y de muchas obras. Dios Padre desea que esta transformación de sus hijos se exprese en una vida animada por el Espíritu Santo en la imitación de su Hijo Jesucristo. De este modo, el anuncio del Evangelio a los demás se convierte en palabra viva y eficaz que realiza lo que proclama.

Lógicamente, la misión de la Iglesia no es la propagación de una ideología religiosa, ni tampoco la propuesta de una vida moral inalcanzable. Muchos movimientos saben proponer grandes ideales, pero ¿dónde está la fuerza para conseguir esos ideales? En la Iglesia, donde Jesucristo está presente y con la fuerza de su vida resucitada es Él quien sigue evangelizando y actuando como lo hacía hace veinte siglos en Palestina. Así se convierte Jesús en un contemporáneo nuestro, de modo que quienes lo acogen con fe y amor experimentan la fuerza transformadora del Espíritu de Resucitado que fecunda lo humano y la creación toda, como la lluvia lo hace con la tierra. Y esto es lo que tenemos miedo de anunciar y proponer. Y damos vueltas o nos quejamos de que nadie nos hace caso y que no es posible la misión, el apostolado, anunciar a Jesús.

Hemos olvidado lo que decía Benedicto XVI: “no se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva”. El Evangelio es una persona, que continuamente se ofrece y continuamente invita a los que la reciben con humilde fe y laboriosa a compartir su vida con los demás. ¿Cómo de otra forma puede nuestro bautismo ser fuente de vida nueva, o la confirmación puede fortalecernos para andar nuevos caminos y estrategias nuevas para acercarnos a quienes están alejados y desorientados, y la Eucaristía, aliento y alimento del hombre nuevo, ser “medicina de inmortalidad”?

El mundo necesita el Evangelio de Jesucristo como algo esencial. Él, dice el Papa, a través de la Iglesia, continúa su misión de Buen Samaritano, buscando sin descanso a quienes se han perdido por caminos tortuosos y sin una meta. El ejemplo precioso de los misioneros, de nuestros misioneros, son testimonios que agitan nuestras dudas y cobardías, nuestro aburguesamiento en la fe, que es más llamativa en los jóvenes, que en palabras de Francisco han de ser “callejeros de la fe, felices de llevar a Jesucristo a cada esquina, a cada plaza, a cada rincón de la tierra. Por ello, nos decimos a cada uno de nosotros mismos: “Sé valiente. La misión te espera”.

+Braulio Rodríguez Plaza, arzobispo de Toledo

martes, 25 de octubre de 2016

Testimonio misionero del Padre Longinos López: Si uno siente la llamada a "salir" hay que dejarse en las manos de Dios


Hace muchos años salí de mi tierra y  “dejé” a mi gente. Llegue a Uganda en 1978, aunque sigo siendo de mi tierra y de mi gente, a pesar de los años fuera, de todas las diferentes vivencias en una tierra y con gente muy diferentes.

Soy el misonero comboniano Longinos López, de Alía, Cáceres, diócesis de Toledo. Para salir , dejando personas muy queridas, ambiente, cultura, lengua etc., hay que sentir esa fuerza que solamente puede venir de Dios, viene sin apenas saber cómo y porque a mí, concretamente. No se puede salir simplemente como aventurero, medio turista a ver, o decir voy a ayudar, esto se suele oír con muchas frecuencia en boca de mucha gente, no es suficiente si uno va en serio,  muchas veces sin saber donde ni como. Sentir la llamada por parte de Dios y a la vez por parte de esas personas diferentes, nuevas a uno, quizás demasiado diferentes, llevara su tiempo por diversas razones: lengua, cultura, mentalidad, incluso el color de la piel entre otras.


No se puede ser ingenuo, y salir así sin más, uno necesita preparación, dejar que Dios vaya haciendo también su trabajo en nosotros y en los demás, que nos sintamos disponibles, decididos, si es que así Él lo quiere y sin duda que nos lo ira manifestando, en personas, acontecimientos, en la Oración, en la Eucaristía.

Sentía en mí mismo la Fraternidad, más allá de mis familiares, amigos y gente de mi propio país. Muchas veces no es fácil hacer realidad la Fraternidad allí donde uno se pueda encontrar, es un proceso, aunque la palabra así dicha suena bien. 

Si uno siente la llamada a “salir” hay que dejarse en las manos de Dios, y lanzarse sin miedos, sin poner límites al tiempo, a lugares o situaciones a veces agradables y muchas veces dolorosas, inseguras, complicadas, incomprensibles para nuestra mentalidad y nuestra forma de ver las cosas y acontecimientos.

El idealismo ya sea juvenil o no, puede ayudar, pero con frecuencia se suele romper en trozos, que nos puede desconcertar y ponernos en crisis personal de fe, de identidad, de preguntarnos si lo que hago, es lo aconsejable o hay que buscar otras posibilidades.

Esto me llevo o nos puede llevar a renovar la Fe, el hecho propio de la salida de la tierra, hacer un gran lugar en nuestras vidas a la Paciencia y sin duda recuperar la Esperanza.

Amigos y amigas, lo que digo en estas líneas, es lo que yo he podido vivir en todos  estos años en Karamoja, y sigo viviendo en mi vida misionera. Desde los años de terrible violencia, guerras, inseguridades, a años, últimamente de relativa calma, un desarrollo lento, pero a mejor, con posibilidades de un futuro mejor para millones de ugandeses, tanto a nivel social, como a nivel de compromiso cristiano, por una tierra Uganda diferente y donde la vida va siendo más humanizada para todos, con sus más y sus menos, pero siempre con mucha Esperanza, con una sonrisa, y en camino, sin parar.

Saludos desde Karamoja, en Uganda, Un fuerte abrazo, P. Longinos López