ENCUENTRO MISIONERO DE JÓVENES 2023

  • MEDITACIÓN DIARIA


    ¡Reza con nosotros por las misiones!
  • CENTENARIOS 2022


    ¡Un año grande para OMP!
  • VUELVE SUPERGESTO


    La revista para jóvenes, ahora en formato 100% digital
Mostrando entradas con la etiqueta África. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta África. Mostrar todas las entradas

miércoles, 28 de julio de 2021

Petición, en Sudán del Sur, al Padre Christopher Hartley: “Padre, queremos una iglesia de ladrillos”

Los sueños de un pueblo creyente y sufriente se han hecho realidad.

“Cuando llegué a Sudán del Sur, la misión de Naandi en la que me encuentro, cerca de la frontera de Sudán del Sur con la República Democrática del Congo y Uganda, sólo tenía una iglesia de ladrillos, totalmente en ruinas y vandalizada por las hordas islámicas. Todas las demás estaban hechas exclusivamente de hierba y ramas de árboles”, escribe el padre Christopher Hartley Sartorius a la Agencia Fides. “Lo primero que me pidió la gente fue: 'Padre queremos una iglesia de ladrillos, sin iglesia somos como animales' me dijo un feligrés”. A partir de ese momento, las distintas comunidades se comprometieron a fabricar los ladrillos con sus propias manos, así como a donar el terreno en el que construir la nueva casa de Jesús. Ladrillo a ladrillo se han hecho realidad los sueños milenarios de un pueblo creyente y sufrido”, subraya el misionero que llegó a Naandi en 2019 (véase Agencia Fides 12/06/2019).

Las dos iglesias de Andari y Baragu en la misión de Naandi, que están prácticamente terminadas, son enormes y pueden albergar a casi 700 fieles. El padre Christopher dice que estos edificios son el centro de la vida de estas personas, representan un juramento, son un testamento de la lealtad de la Iglesia a su ciudad. “Cristo está aquí, la Iglesia está aquí, el obispo y su pastor están aquí, y no se van, pase lo que pase. No puedo explicar con palabras la emoción de la gente al entrar por primera vez en la iglesia”.

A pesar de que la temporada de lluvias ha comenzado en el país y de que llueve sobre los fieles casi todos los domingos, todos los presentes siguen queriendo celebrar en la nueva iglesia. “Todavía faltan muchos detalles para terminar la obra, las ventanas aún no han llegado de Kampala, los bancos de la iglesia no existen y tenemos que hacerlos nosotros. Además, estamos imprimiendo las imágenes sagradas en España en un material resistente para poder colgarlas con un marco hecho por nosotros con madera local”.

“Los fieles de estos pueblos llevaban toda una vida esperando una iglesia, era lo único que querían. No les importaba el estado de sus chozas ni si el agua estaba más o menos lejos o si caminaban kilómetros y kilómetros hasta sus huertos. Querían su iglesia”, concluye.

(CHS/AP) (Agencia Fides 28/7/2021)

miércoles, 4 de noviembre de 2020

ONGD Misión América: En Valmojado fomentan la cooperación misionera con África

 El Coro Parroquial de la Parroquia de Santo Domingo de Guzmán de Valmojado (Toledo) muestra su solidaridad misionera con África


El Coro Parroquial de Valmojado (Toledo) coopera económicamente con un proyecto misionero en Camerún que persigue favorecer la formación de niños, adolescentes, jóvenes y adultos.

 

El desarrollo del proyecto lo realiza Misión América, ONGD promovida por iniciativa de los misioneros diocesanos españoles de la OCSHA (Obra de Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana) para la ayuda y el desarrollo integral de las personas más desfavorecidas de los países de América Latina y África.

 

El coordinador regional de esta ONGD en Castilla – La Mancha, Fernando Redondo, ofrece Misión América para que las cofradías y hermandades, coros parroquiales, movimientos y grupos de apostolado seglar de la Archidiócesis de Toledo, puedan asumir colaborar con proyectos misioneros “como signo y testimonio en el Año Jubilar Guadalupense, como manera hacer efectiva la caridad en la misión, que es nuestra vocación, que es nuestra acción, que es nuestra oración”.

 

El coro parroquial de la Parroquia de Santo Domingo de Guzmán de Valmojado (Toledo) ha hecho efectiva una aportación económica para colaborar con un proyecto misionero en Camerún, que desarrolla la ONGD Misión América, en cooperación con otras entidades sociales y misioneras que trabajan en África. De este modo, el coro parroquial transmite un mensaje de esperanza, de confianza y de solidaridad, respaldando un proyecto misionero que persigue favorecer la formación de niños, adolescentes, jóvenes y adultos en Ngovayang (Camerún).

Esta colaboración solidaria con las misiones ha surgido por la propia iniciativa de los componentes del coro parroquial de Valmojado, que han querido mostrar su solidaridad misionera con África, pero también exponer un modo sencillo para poder ayudar en pequeños proyectos que ayudan al desarrollo integral e integrado de cientos de niños y jóvenes en todo el mundo. El coro parroquial de Valmojado, y con ellos la parroquia de Valmojado, transmiten su especial sensibilidad misionera y la mirada para contribuir al desarrollo y a la cooperación misionera con África.

      El desarrollo del proyecto lo realiza Misión América, ONGD promovida por iniciativa de los misioneros diocesanos españoles de la Obra de Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana para la ayuda y el desarrollo integral de las personas más desfavorecidas de los países de América Latina y África. Misión América trabaja en Toledo desde el año 1993, siendo pionera en la apuesta por el trabajo en red y la comunicación con otras entidades y ONGD de Castilla – La Mancha.


Proyecto Jubileo Guadalupense: oportunidad para contribuir con un signo misionero

            El ejemplo del coro parroquial de Valmojado ha llevado al coordinador regional de esta ONGD en Castilla – La Mancha, Fernando Redondo, para realizar el ofrecimiento de Misión América a las cofradías y hermandades, coros parroquiales, movimientos y grupos de apostolado seglar de la Archidiócesis de Toledo, que pueden asumir colaborar con proyectos misioneros “como signo y testimonio en el Año Jubilar Guadalupense, como manera de hacer efectiva la caridad en la misión, que es nuestra vocación, que es nuestra acción, que es nuestra oración”.

            Redondo señala que “no hace falta grandes cantidades económicas, pero si todas las cofradías y hermandades de la Archidiócesis de Toledo, así como coros parroquiales, movimientos y grupos de apostolado seglar hicieran una pequeña aportación, podríamos presentar un proyecto diocesano que fuera apostar por diversas realidades misioneras, que facilitará el desarrollo de múltiples pequeños proyectos, como demandas pastorales y sociales que recibimos constantemente de los misioneros y las misioneras”.

            En estos momentos “no podemos dejar de lado a los misioneros y las misioneras, por eso realizamos un llamamiento a cada persona para que también pueda hacer su contribución para consolidar y apoyar proyectos misioneros repartidos por todo el mundo. Para ello está disponible la dirección de correo electrónico misionesdetoledo@gmail.com y misionamerica@misionamerica.org  y la página web de Misión América www.misionamerica.org.

            Es el momento de seguir colaborando con los misioneros y las misioneras, y el Jubileo Guadalupense ofrece la oportunidad para, además de peregrinar, poder hacer efectivo un gesto de caridad misionera, que haga que el Jubileo tenga proyección en el tiempo ayudando a otros pueblos del mundo.

La ONGD Misión América está promovida por iniciativa de los misioneros diocesanos españoles de la OCSHA (Obra de Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana), para la ayuda y el desarrollo integral de las personas más desfavorecidas de los países de América Latina y África. Desde el año 1993 desarrolla actividades en Castilla – La Mancha, cooperando con proyectos sociales y pastorales de misioneros españoles en todo el mundo. Esta ONGD está vinculada al Secretariado de la Comisión Episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias de la Conferencia Episcopal Española.

martes, 15 de octubre de 2019

Las misiones católicas abren 8 escuelas y hospitales al día desde hace treinta años

El próximo domingo se celebra la tradicional Jornada Mundial de las Misiones (DOMUND), en la que se pide ayuda para mantener las misiones que la Iglesia católica tiene en todo el mundo. En ellas trabajan los misioneros, que entregan la vida, incluso físicamente. Esta mañana, en la rueda de prensa de presentación nacional de la Jornada, la misionera Teresa Amayuelas ha dado su testimonio tras 38 años en África, donde ha llegado a sufrir una agresión casi mortal. Junto a ella, el Director General para África del Ministerio de Asuntos Exteriores, Raimundo Robredo, ha explicado los puntos de colaboración que pueden ponerse en marcha para proteger y ayudar a los misioneros españoles.


“Frente a la indiferencia de muchos y tantas noticias malas que vemos en los informativos, la Iglesia está trabajando”, ha afirmado José María Calderón, director nacional de Obras Misionales Pontificias (OMP) de España. “Desde hace treinta años, la Iglesia ha creado al día dos instituciones sociales y seis educativas”.  Además, ha destacado que ha cambiado el rostro de la Iglesia, y que la presencia de católicos africanos y asiáticos ha aumentado. Si en 1989 de cada cien católicos, 9 eran africanos, en la actualidad son 18.

Precisamente, para mantener vivo todo este trabajo evangelizador y caritativo se organiza actualmente la Jornada Mundial de las Misiones, que este año se celebra en todo el mundo el próximo domingo 20 de octubre. “El Domund hace posible que la Iglesia exista en las misiones, no sólo son proyectos de ayuda, es la Iglesia misma, que se preocupa de las diócesis más necesitadas” ha afirmado el director nacional de OMP. Precisamente esta es la institución que organiza esta jornada, y que trabaja a lo largo del año para dar a conocer el trabajo de los misioneros y sostener su labor.

Con ella se puso en contacto en junio Raimundo Robredo, Director General para África de la Secretaría de Estado del Ministerio de Asuntos Exteriores. En la rueda de prensa de hoy ha explicado que cuando tuvieron noticia de los misioneros asesinados a lo largo de 2019, se plantearon cómo reforzar la protección a este colectivo, que no vive en grandes ciudades, sino que están en los sitios más remotos. Según ha explicado, el Ministerio de Exteriores está llevando adelante el III Plan África, para apoyar al desarrollo del continente africano, y a la paz. “Hay mucho en lo que podemos colaborar con OMP”.

Después de un par de reuniones, la Dirección General para África está empezando a trabajar con OMP para crear sinergias entre los misioneros y las embajadas españolas. Por parte de los misioneros, podrán tener un mayor conocimiento de las ayudas que tienen disponibles de la Agencia de Cooperación y Desarrollo (AECID). Además, podrán tener cauces específicos para relacionarse con la embajada en caso de futuras crisis, y para trabajar en la diplomacia preventiva. También se está analizando la posibilidad de que OMP pueda explicar a los futuros diplomáticos lo específico de los misioneros, que se diferencian de los empresarios o estudiantes en muchos aspectos.

Uno de estos misioneros es Teresa Amayuelas, concepcionista misionera de la enseñanza, que ha estado 38 años en África, en cuatro países: R. D. Congo, Congo Brazaville, Guinea Ecuatorial y Camerún. En la rueda de prensa ha explicado varias de sus experiencias en R. D. Congo, desde donde tuvieron que evacuarla por el peligro de la guerra. “Cuando estás trabajando con la gente, lo que menos quieres es marcharte, pero tenía voto de obediencia, y le ofrecí a Dios este desgarro por el país”. Un tiempo después, pudo regresar, y sufrió una agresión de un hombre, que le asaltó con una bayoneta, y le dio 20 puñaladas. “Dos días antes, en la oración, le había pedido a Dios que me permitiera compartir el sufrimiento de la gente en mi carne. Cuando  me caía al suelo, sentí dentro al Señor que me decía: no temas, soy yo, he escuchado tu oración”. Este acontecimiento cambió su forma de ver la misión. “ya no se trata de dar sino de ser. Esta es la misión: estar con Él, vivir con Él y vivir con los otros”. 

Colaboración de España

España es un país especialmente sensible con la acción misionera de la Iglesia, y colabora con ella de muchas formas. Más de 11.000 misioneros españoles están en 134 países del mundo. En su mayoría mujeres (55%), son mayoritariamente consagrados, aunque también hay obispos y laicos, e incluso familias enteras. Son enviados por cerca de 387 instituciones diferentes, y llevan el Evangelio por todo el mundo.

En cuanto a la colaboración económica, los españoles colaboran con muchas instituciones misioneras, pero el Papa pide que las colectas del domingo del Domund se reserven para sostener los Territorios de Misión en todo el mundo, a través de OMP. Gracias a la generosidad de los españoles con el Domund, el año pasado se enviaron 11.726.397,58€ a 68 países, para financiar 599 proyectos de evangelización y promoción humana, y para sostener el día a día de las misiones. Este domingo, se podrá volver a colaborar en las colectas y huchas; aunque la colaboración puede mantenerse a lo largo del año con donativos periódicos, suscripciones y herencias.

Un autobús del Domund está recorriendo esta semana varias ciudades para sensibilizar a la sociedad acerca de la importancia de colaborar con las misiones, y para hacer la cuestación a pie de calle. Hoy está en Logroño, mañana irá a Pamploa; el jueves estará en Valencia (Torrent) y el viernes en Córdoba. De camino a Madrid, pasará por Ciudad Real el sábado. El Domingo del Domund, estacionará en varios puntos de la capital.

Para ver las fotos de la rueda de prensa: https://www.flickr.com/photos/130054684@N03/

Para ver el vídeo del Domund: https://www.youtube.com/watch?v=z9zwxyWYp4M

jueves, 27 de diciembre de 2018

Epifanía, Jornada de los Catequistas Nativos y el IEME

El próximo día 6 de enero se celebra la jornada dedicada a los Catequistas Nativos, verdaderos protagonistas de la evangelización en las Iglesias de misión. En América, Asia y sobre todo en África su labor es inestimable, por la cercanía al pueblo de Dios en su vida cotidiana y por cómo plantan y cultivan la semilla de la fe, por enseñar a rezar a los más pequeños y vivir con coherencia a los mayores.


En la fiesta de Epifanía, manifestación del Salvador a todos los pueblos, la Iglesia llama la atención sobre la urgencia misionera con este recuerdo y apoyo a los catequistas en los territorios de misión. La organización y animación de esta jornada está encomendada por la Santa Sede al Instituto Español de Misiones Extranjeras (IEME). Y es que en la Epifanía se celebra también la fiesta misionera de este Instituto, verdadero cauce a la misión para los sacerdotes diocesanos en España.

El que un sacerdote diocesano partiera como misionero – algo que hoy en día parece tan común – no lo era hace un siglo. Entonces la misión ad gentes, abandonando el propio país y evangelizando en tierras lejanas, parecía estar abierta sólo a las congregaciones religiosas. Gracias al dinamismo misionero de sacerdotes de Burgos se abrió una nueva “cantera” misionera.

Fue el Papa Benedicto XV el que respaldó esta puerta a la misión. Un Papa que alentaba a los sacerdotes diocesanos a llevar el mensaje del Evangelio a todos los rincones del mundo. El Papa que escribió la carta apostólica Maximum Illud, el mismo año que se fundaba el IEME, y cuyo centenario ha llevado al Papa Francisco a convocar el Mes Misionero Extraordinario de octubre de 2019. Tras el cambio de mentalidad que supuso el IEME surgieron otros cauces para vivir la misión a partir de las diócesis, como las misiones diocesanas, los hermanamientos entre diócesis y parroquias, los acuerdos de colaboración…

La fiesta misionera de la Epifanía tiene por tanto dos destinatarios de la generosidad de los fieles, los catequistas y el IEME. La mitad de la colecta de ese día, correspondiente a los catequistas en los territorios de misión, se entrega a la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, que lo destina a su sostenimiento y formación. La otra mitad va destinada al Instituto Español de Misiones Extranjeras, pionero en la toma de conciencia de que todo cristianos es misionero, sea religiosa o religioso, sacerdote o laico.

La importancia de los catequistas en los territorios de misión

De cara al Jornada de los Catequistas Nativos, que se celebra el próximo día 6 de enero, Fiesta de la Epifanía, la Iglesia nos recuerda la importancia para la evangelización de estas mujeres y hombres que llegan a sus hermanos desde su propia tradición y cultura. Son creadores de comunidad y pilares esenciales de las Iglesias en los territorios de misión.

Este año nos llega el testimonio fresco de una catequista de un pueblo llamado Fundación en la Republica Dominicana, su nombre es María Laracuende. “un joven catequista me invitó a que le ayudase a impartir una catequesis experiencial”, recuerda María. “En la segunda oportunidad algo me empujaba y volví, y me sentí muy bien. Me dijeron que había que prepararse y hacer talleres y así empecé a participar; de eso hace ya cinco años”.

Maria Laracuende se sintió corresponsable de la evangelización de su propia gente y se comprometió como catequista. Un signo de madurez de esa Iglesia local Dominicana que se hace misionera entre su propia gente como una etapa inicial, sin perder nunca del horizonte la misión en otros pueblos que no es el suyo propio. Motivo de gran esperanza y alegría es el ver multiplicarse en el mundo, esta misma actitud en el compromiso evangelizador: entienden su propia responsabilidad en el anuncio del Evangelio como bautizados, han encontrado el “tesoro escondido” (Mt 13,44) y lo comparten como prenda de la promoción de un mundo mejor.

La Iglesia es misionera por su propia naturaleza, ya que el mandato de Cristo no es algo contingente y externo, sino que va al corazón mismo de la Iglesia. Por eso toda la Iglesia y cada iglesia son enviadas a todos los pueblos de la tierra. Este mandato misionero sigue siendo una prioridad absoluta de todo bautizado.


lunes, 5 de noviembre de 2018

Ya tenemos nuevo número de la revista Supergesto

Supergesto es una revista para adolescentes y jóvenes comprometidos con la misión y que quieren colaborar con las misiones y los misioneros. A través de sus artículos, se descubre la vida de los misioneros que se entregan al servicio de los demás.


El nuevo número de Supergesto dice adiós a D. Anastasio Gil, director de Obras Misionales Pontificias, y le rinde un cariñoso homenaje “Anastasio, en el corazón de los jóvenes”, a través del testimonio de Toni Miró, un joven que le ha conocido bien y que cuenta el gran trabajo que D. Anastasio ha realizado de cara a la animación misionera de los jóvenes. Muchos van a ser los jóvenes que lleven a D. Anastasio en el corazón.

La revista también dirige la mirada al Encuentro Mundial de la Juventud Indígena que se va a celebrar en enero, en los días previos a la JMJ de Panamá 2019. Por primera vez,  jóvenes indígenas cristianos de todo el mundo se van a reunir para alzar la voz en contra de la discriminación que a menudo sufren en sus respectivos países, y para buscar el ocupar un lugar digno en la sociedad y en la Iglesia, que, como dice la joven Emilda Santos, lejos de alejarles de sus raíces, les ayuda a no perder el norte y defender su identidad.

Toño Casado, sacerdote, cantante, compositor… estrena en Madrid este mes de noviembre ’33 el musical’, un espectáculo impactante que narra la historia de Jesús y su mensaje revolucionario a la gente de hoy. Él mismo cuenta a Supergesto los pormenores de esta producción, que constituye su gran sueño, y el mayor montaje sobre Jesucristo en la historia de nuestro país.

Supergesto entrevista además a Javier Lera Santiago, joven enfermero que ha estado trabajando tres meses en la India; se aproxima al voluntariado misionero que desarrollan en Asia, África y Latinoamérica los jóvenes de Proclade, fundación de los claretianos; y presenta la experiencia de misión vivida en Togo por Fernando González Laparra.

Un recorrido por Jordania, país campeón en solidaridad; un retrato de Diego Pantoja y Pedro Páez, dos misioneros adelantados a su época; y el auge de los deportes electrónicos son otros temas que completan el contenido de la revista. 

No te pierdas la revista Supergesto y comparte con tus amigos.


Fuente: OMP España


martes, 16 de octubre de 2018

139 misioneros toledanos cambian el mundo

Se consolidan las actividades de animación misionera que impulsan la Delegación de Misiones de Toledo, la Dirección Diocesana de OMP y la ONGD Misión América


  • El Arzobispo de Toledo, Mons. Braulio Rodríguez Plaza, presidirá la Eucaristía por el DOMUND, en la Santa Iglesia Catedral Primada de Toledo el próximo domingo 21 de octubre
  • La Archidiócesis de Toledo realizó en 2017 una contribución al DOMUND de 218.515,45 Euros
            El próximo domingo, 21 de octubre, la Iglesia Católica celebra la Jornada Mundial de las Misiones, más conocida como DOMUND, con el lema “DOMUND cambia el mundo”, presentando esta conmemoración misionera como una gran ocasión para alimentar y expresar el sentido universalista y misionero de nuestro ser cristiano, promoviendo el permanente compromiso de toda la Iglesia en la actividad misionera, para que el anuncio del Evangelio llegue a aquellos ámbitos sonde aún no es conocido, invitando a los jóvenes a ser protagonistas en el cambio del mundo, siguiendo el ejemplo y la caridad de los misioneros.

La Archidiócesis de Toledo presenta en esta ocasión el testimonio misionero de los 139 misioneros toledanos que cambian el mundo en diferentes lugares del mundo, estando presentes esencialmente en América y África, aunque contando también con presencia tanto en Europa como en Asia, pero en menor número. Estos hombres y mujeres, que se suman a los 12000 misioneros españoles, desarrollan una ingente labor evangelizadora y humanitaria entre los más empobrecidos, que ahora necesitan de la ayuda económica, la oración y el ofrecimiento espiritual, al que estamos llamados con el DOMUND. 

Desde la Delegación Diocesana de Misiones de Toledo, la Dirección Diocesana de Obras Misionales Pontificias y la ONGD Misión América se hace un llamamiento para “cambiar el mundo”, porque los misioneros nos muestran que es un posible un cambio “a mejor”, profundo y real. Ellos son un referente de compromiso y esperanza, especialmente para los jóvenes, como demuestran las visitas que se promueven a los colegios e institutos, en el marco de la animación misionera diocesana, donde los niños y jóvenes se acercan a ellos como prueba palpable de que un corazón en el que ha entrado Dios, con toda su novedad y creatividad, puede cambiar el mundo.

Sobre la cooperación económica se puntualiza desde la Delegación Diocesana de Misiones que “ha existido un leve descenso”, del año 2016 al 2017, de 11448,63 Euros. En el año 2017 la Archidiócesis de Toledo contribuyó al DOMUND con la cantidad de 218515,45 euros, gracias a la aportación de fieles, parroquias y ámbito educativo, siendo necesario de hacer un ejercicio de gratitud sincera, “porque cada euro es una aportación al trabajo misionero, que es repartido de manera equitativa y con criterios de solidaridad muy importantes, ya que todo el dinero se pone a disposición del Papa Francisco, porque esta jornada es pontificia, es decir, del Santo Padre”, como afirma Jesús López Muñoz, Delegado de Misiones.

No obstante, como señalan desde las OMP de Toledo, lo más importante es contar con la oración y el ofrecimiento espiritual de cada persona que asume que es colaborador del ámbito misionero de la Iglesia, que en Toledo tiene sus frutos en muchas actividades de animación misionera y de sensibilización misionera.

Celebración misionera en la Catedral de Toledo el domingo 21 de octubre


La Eucaristía del DOMUND presidida por el Sr. Arzobispo Don Braulio en la Santa Iglesia Catedral Primada de Toledo es el acto central en el que la oración, con la participación de niños y jóvenes llegados de diferentes colegios de la Archidiócesis, es central para hacer llegar la gratitud al Señor por la acción evangelizadora misionera de todos y cada uno de los misioneros. 

Con vistas al Mes Misionero Extraordinario, convocado por el Papa Francisco para el mes de octubre de 2019, es reseñable el trabajo y la consolidación de las actividades de animación misionera que impulsan la Delegación de Misiones de Toledo, la Dirección Diocesana de OMP y la ONGD Misión América en Toledo. En los próximos meses, además de la formación con profesores de religión que se realizará en colaboración con la Delegación Diocesana de Enseñanza, se ampliará el número de parroquias y centros educativos a los que se llega con las jornadas de las OMP y con testimonios misioneros, que presentan cercanamente el trabajo de evangelización y presencia del Evangelio en sus lugares de desarrollo pastoral.

Como siempre, en el ámbito de la animación misionera, desde la Delegación Diocesana de Misiones se ponen a disposición de todas las realidades eclesiales de la Archidiócesis para hacer llegar el trabajo, los materiales y acompañar a los grupos misioneros de las parroquias, con testimonios, formación y preparación, en este caso con vistas al Mes Misionero Extraordinario. Para más información toledo@omp.es y fernando@misionestoledo.org.



sábado, 10 de junio de 2017

Padre Luis Pérez: “La misión es coherencia y compartir, solidaridad y presencia”

Así lo indicaba el Padre Luis Pérez, misionero javeriano natural de Toledo, durante su charla “Sierra Leona después del ébola” que acogía la parroquia de El Buen Pastor


El misionero Luis Pérez estuvo acompañado del Obispo Auxiliar de Toledo, Mons. Ángel Fernández Collado, y el Delegado Diocesano de Misiones, Jesús López Muñoz, entre un numero público que acogió con cercanía las palabras del misionero. 

            No son héroes, son misioneros. Uno de los lemas del DOMUND de las Obras Misionales Pontificias en España que particularmente en el Padre Luis Pérez s.x. se hace patente. Luis Pérez es misionero javeriano, nacido en Toledo y vinculado, desde niño, a la Parroquia de “El Buen Pastor”, donde surgió y creció su vocación misionera. Su trabajo siempre ha estado vinculado a África, con dos periodos muy intensos en Sierra Leona, donde tuvo que vivir una guerra civil, en la que fuera secuestrado, y posteriormente ha vivido el ébola, por eso es un testigo excepcional para acercar el trabajo de los misioneros a la sociedad.

            Por eso ha querido acercar a la sociedad toledana, con una charla en la Parroquia de “El Buen Pastor”, cómo se encuentra Sierra Leona después del ébola, además de compartir y dialogar sobre cómo se encuentra la vocación misionera hoy día. Una charla en la que el Padre Luis Pérez estuvo acompañado del Obispo Auxiliar de Toledo, Mons. Ángel Fernández Collado, el Delegado Diocesano de Misiones, Jesús López Muñoz, además de representantes de la ONG Misión América y la Asociación Entretejiendo, agradeciendo la colaboración integral de la Parroquia, que con su párroco José Talavera, que arropó y apoyó la actividad desde el primer momento.


            Sobre las situaciones que le ha tocado vivir en Sierra Leona, el Padre Luis Pérez afirmaba que “prácticamente me tocó vivir allí toda la guerra y esta vez me ha tocado el ébola, pero tampoco te lo tomas mal, sino que me toca ver cómo afrontarlo”, pero señalaba que ante estas situaciones “claro que puedes irte pero la coherencia de vida te hacer estar ahí, con qué cara voy a irme del país y voy a volver, incluso cuando hagas poco”.

            El misionero toledano también indicaba que la presencia, el acompañar, el visitar a los enfermos, “siempre ha ayudado y lo agradecían muchísimo y rezaban por nosotros”. Sin duda “tenemos que estar a las duras y a las maduras, porque fui secuestrado, teníamos el convencimiento de que perderíamos la vida, pero sin embargo el testimonio de la presencia de los misioneros te da un respeto ante la gente que luego sigue”.

            Ciertamente “nuestra presencia, la de los misioneros, es importante, porque la misión, con la variedad de circunstancias que existen, es sobre todo coherencia y compartir, solidaridad y presencia, porque la gente entiende perfectamente quién es el misionero”.





            Sobre la situación actual después del ébola, señala que “del ébola ya no se habla, está controlado, y se ha pasado página, por lo que creo que sí está controlado de verdad, aunque se han quedado protocolos, porque el problema del ébola ha sido un problema de ignorancia, pero no solo de Sierra Leona, sino un problema de ignorancia mundial”. Luis Pérez indicaba que “el primer mes del ébola para nosotros fue muy duro, incluso más que la guerra, porque en la guerra se oían los disparos y los cañonazos, por lo que podías moverte de un sitio a otro, pero en el ébola no sabíamos dónde estaba, ni cómo se transmitía, ni cómo venía…”, situación que les provocaba “algo de desazón, aunque no de miedo, porque de un día a otro podías estar muerto”.

            El primer problema del ébola era el “aislamiento, porque en la República Democrática del Congo sabemos que existía ébola desde hace treinta años, casi todos los años, pero ellos ya sabían que tenían que aislar, que tenían que aislar una aldea, aunque no sabíamos ni cuántos quedarían en la aldea ni cuántos morirían, mientras en Sierra Leona tardó mucho el aislamiento, la ayuda, que si hubiera llegado seis meses antes se hubieran evitado muchas de las consecuencias”.

            En Sierra Leona, actualmente, “la mayoría de las personas sobreviven por una economía de supervivencia, este comercio de pequeño mercadillo, que desde la mañana se dedican a vender y con lo que han ganado compran algo por la tarde, para cocinar la comida del día y así hasta el otro día, pero al menos comen una vez al día”. Los misioneros en Sierra Leona entendemos que por ello debe existir una “caridad inversión constructiva, que genere movimiento, que genere cambios”.

            Luis Pérez afirma que sobre la imagen que en ocasiones se ofrece desde África “todo son patrañas, porque trabajan mucho, horas en la huerta, horas trabajando para poder comer una miseria”, pero “la situación no es culpa de ellos, sino del sistema”. De la experiencia que tuvo con los niños soldados, destaca que “hoy muchos de ellos son un gran número de albañiles, mecánicos, sastres, que tienen su negocio, que gracias al programa de los javerianos se encontraron la primera formación y los primeros medios, porque se dio continuidad”.

            “La misión sigue siendo necesaria, porque en definitiva tenemos que proclamar el Evangelio, acompañar en el trabajo pastoral, compartir la fe…”, además destacaba que “la misión puede asemejarse con un camaleón porque tenemos que adaptarnos a cada consecuencia, a cada situación, a cada persona”.

            De la globalización ha indicado cómo “en el mundo global todo repercute en todo, saber que gran parte de lo que ocurre en África está en las decisiones que se toman aquí, en las injusticias del comercio, en los aranceles,…” y en referencia a la inmigración “yo no hago una reflexión científica, pero solamente uno que haya estado en África un mes y haya mirado y observado, no se preguntará por la existencia de la inmigración, sino que comprenderá su existencia, muchos de ellos me dicen Padre si mueren el 30% en el camino, quién no dice que sea uno de los que sí lleguen y se lanzan para intentar llegar a Europa”.

            Finalmente el Padre Luis Pérez agradecía la cercanía de la Archidiócesis de Toledo y la preocupación que mostró durante el ébola y en la actualidad, sabiendo que desde la Delegación Diocesana de Misiones y la Dirección Diocesana de Misiones “cuento con la cercanía y la oración de todos vosotros”.

            Por su parte, Mons. Ángel Fernández Collado, Obispo Auxiliar de Toledo, como conclusión del acto, tuvo palabras de gratitud y reconocimiento hacia el Padre Luis Pérez y hacia todos los misioneros de la Archidiócesis de Toledo y de España, “porque en su vocación misionera están desgastando y entregando su vida en otros países, desde el Evangelio, haciendo presente constantemente la Palabra de Dios y la ayuda más cercana a quien está demandando que podamos compartir nuestra fe y nuestra vida”. En ese sentido enfatizó “verdaderamente son testimonio de Cristo junto a todos los hermanos en la fe”.

            En Misiones Toledo www.misionestoledo.org se puede encontrar más información para colaborar y apoyar algunos de los proyectos del Padre Luis Pérez s.x., que desarrolla con los misioneros javerianos y en colaboración con la Asociación Entretejiendo.






lunes, 5 de junio de 2017

Padre Luis Pérez, misionero javeriano en Sierra Leona, ofrecerá en Toledo su testimonio sobre el ébola

En la toledana parroquia de El Buen Pastor (Avenida de Bárber, 28), el próximo viernes, 9 de junio, comenzando con la celebración de la Eucaristía (20:00 horas) y posteriormente la charla “Sierra Leona después del ébola”

El Padre Luis Pérez es natural de Toledo y fue nombrado Hijo Predilecto de Toledo por unanimidad del Ayuntamiento de Toledo

            Sierra Leona es uno de los países más pobres del mundo, a pesar de sus riquezas naturales. País africano que fue asolado por una guerra civil de 1991 a 2002 y que le ha tocado vivir las consecuencias más duras del ébola. En esos dos momentos estuvo en Sierra Leona el Padre Luis Pérez s.x., compartiendo su fe, su testimonio y su vida, misionero javeriano natural de Toledo. Luis Pérez Hernández permaneció con decisión, fundada en el Evangelio, siempre junto al pueblo de Sierra Leona.

            Después de tres años de estancia en ese país africano, el Padre Luis Pérez regresa a Toledo, para dar testimonio y acercar Sierra Leona a los toledanos, ofreciendo una ponencia que se ha titulado “Sierra Leona después del ébola”.

            Una actividad que se celebrará el próximo viernes, 9 de junio, en Toledo, en la Parroquia de El Buen Pastor (Avda. de Bárber, 28), dando comienzo a las 20:00 horas, con la celebración de la Eucaristía, y posteriormente con el testimonio que ofrecerá en los salones parroquiales, explicando cómo los misioneros siempre trabajan en los momentos más complicados, por encontrarse en las periferias geográficas, humanas y existenciales del mundo.

            La Dirección Diocesana de Obras Misionales Pontificias, la Delegación Diocesana de Misiones de Toledo, la ONG Misión América, junto a los Misioneros Javerianos y la Asociación Entretejiendo, invitan a esta actividad, que servirá para ofrecer una merecida acogida a quien fuera nombrado Hijo Predilecto de Toledo, por el Ayuntamiento de Toledo, dado el trabajo que como misionero ha desarrollado vinculado siempre a los misioneros javerianos, a África, en particular Sierra Leona, y Toledo, que es su ciudad.

            Esta actividad también servirá para agradecer la cercanía de la Archidiócesis de Toledo con los sierra leoneses, por su colaboración espiritual y material, en los difíciles momentos que Sierra Leona vivió por el ébola y que aún hoy tiene sus consecuencias, por lo que se ofrecerán vías de colaboración y cooperación para poder financiar nuevos proyectos que sirvan para dignificar el trabajo pastoral y social de los misioneros javerianos en este país.

Más información www.misionestoledo.org.

jueves, 4 de mayo de 2017

Intención de oración del Papa para el mes de mayo: por los cristianos de África, testigos de la paz


Por los cristianos de África, para que den un testimonio profético de reconciliación, de justicia y paz, imitando a Jesús Misericordioso, es la intención de oración del Papa Francisco para este mes de mayo.

A los jóvenes, reunidos en Bangui, República Centroafricana, al inicio del Año de la Misericordia, les pidió el Papa Francisco que trabajaran por la paz: “La paz no es un documento que se firma y se queda ahí. La paz se hace todos los días. La paz es trabajo artesanal que se hace con las manos, que se hace con la propia vida. Alguno podría decirme: «Padre, dígame, ¿cómo puedo ser yo artesano de la paz?». En primer lugar, no odiar nunca. Y, si uno te hace algún mal, tratar de perdonar. Nada de odio. Mucho perdón. Digámoslo juntos: «Nada de odio. Mucho perdón» [todos lo repiten]. Y, si no tienes odio en tu corazón, si perdonas, serás un vencedor. Pues serás vencedor de la batalla más difícil de la vida, vencedor en el amor. Y por el amor viene la paz.

Ustedes, ¿quieren ser ganadores o perdedores en la vida? ¿Qué es lo que quieren? Y se vence solamente por el camino del amor, la senda del amor. Y, ¿se puede amar al enemigo? Sí. ¿Se puede perdonar a quién te ha hecho mal? Sí. Así, con el amor y el perdón, ustedes serán ganadores. Con amor serán ganadores en la vida y darán siempre vida. El amor jamás les hará perdedores”.


Fuente: OMPRESS-ROMA

miércoles, 30 de marzo de 2016

20 bicicletas ayudarán al trabajo misionero en Uganda (África)

La Delegación Diocesana de Misiones de Toledo colabora con el misionero comboniano, natural de la Diócesis de Toledo, Padre Longinos López en proyectos misioneros


Con estas bicicletas se contribuye, como señala el Padre Longinos, en la movilidad, para que “puedan moverse con mayor facilidad y no tener que caminar cuatro horas para llegar a la Misión o moverse en sus respectivas zonas visitando los poblados y sus gentes”.

En el marco del Jubileo Extraordinario de la Misericordia, la Delegación Diocesana de Misiones de Toledo sigue apoyando nuevos proyectos que contribuyen al desarrollo integral humano y a la labor misionera, como el presentado por el misionero comboniano, natural de la Diócesis de Toledo, Padre Longinos López.

Desde Karamoja, en Uganda (África), el misionero Padre Longinos López explica que “tiene 19 zonas o poblados muy extendidos, con una población de unas 80000 personas, a distancias de 10, 30 y 50 kilómetros del centro de la Misión o de la Parroquia Kanawat”. Una dificultad de distancias que se añade a los problemas de movilidad, en tiempos de lluvia, que la “hace muy difícil debido a los caminos de tierra que tenemos por aquí”.

El misionero comboniano destaca que “los catequistas que son casi todo en la evangelización y en sus zonas tienen bastantes kilómetros que recorrer o para visitar en sus zonas o cuando tienen que venir cada mes a reuniones de formación”.

Por ello, y ante la petición de este misionero natural de la Diócesis de Toledo, la Delegación Diocesana de Misiones, y su Delegado de Misiones, Jesús López Muñoz, ha aprobado la ayuda económica de 1500 Euros para sufragar la compra de 20 bicicletas que servirán para el trabajo misionero en Uganda, contribuyendo a que puedan moverse con mayor facilidad. De este modo, como señala el Padre Longinos, lograremos que “no tengan que caminar cuatro horas para poder llegar a la Misión y podrán ayudar mejor en sus poblados y con sus gentes”.

El Padre Longinos López afirma que estas 20 bicicletas “son de gran ayuda para el proceso de evangelización en esta remota zona de Karamoja en Uganda”.

La Delegación Diocesana de Misiones de Toledo prosigue su trabajo para ayudar en las necesidades de los misioneros diocesanos, repartidos por todo el mundo, por lo que pide de manera particular la ayuda de todas las personas interesadas en la misión, al igual que lanza una convocatoria dirigida a asociaciones, hermandades y cofradías, grupos parroquiales, para que sumen sus esfuerzos económicos para contribuir a una mayor difusión del Evangelio en todo el mundo, en países como Uganda, donde los misioneros hacen llamamientos constantes de ayudas y colaboración.

viernes, 11 de marzo de 2016

Nuevo número de la revista Misioneros Tercer Milenio (Marzo 2016)


En este número del mes de marzo la revista Misioneros aborda temas que han sido actualidad misionera como una crónica del histórico encuentro del Papa con el Patriarca Kirill, visita del Papa a México, el Premio Mundo Negro a Fraternidad 2015 y los testimonios de misioneros que muestran la labor de los misioneros que entregado su vida a Dios para anunciar el Evangelio.

Además...

ENTREVISTA: “Quiero que miremos a África con una sonrisa, con alegría”. Quien hace esta petición no es otro que el flamante Premio a la Fraternidad 2015, Victor Ochen. A pesar de haber nacido en un campamento de desplazados, a pesar de haber tenido una infancia rodeada de abusos a los derechos humanos, Victor se muestra optimista e inquebrantable en su compromiso por la paz.

MISIÓN VIVA: Mark Desser, vicario general de Yibuti, nos cuenta cómo se forjó su vocación misionera desde sus orígenes en Michigan (EE UU), hasta llegar a ese pequeño y poco conocido país de tierras africanas, donde, entre otras cosas, realiza una destacada labor educativa. “Mi sitio –dice convencido- está entre los musulmanes”.

EN EL OBJETIVO: No te vayas con la música a otra parte. Deja que tu melodía mestiza, de colores, inunde nuestros atrofiados oídos, atentos solo a escucharse a sí mismos, pendientes únicamente de los ruidosos dictados egoístas de la exclusión. Que los vaivenes de tus notas sean como habaneras que rompan en pedazos los acantilados del desprecio…

Puede suscribirse a esta revista, y recibirla todos los meses en su domicilio, desde el siguiente enlace


Alfonso Blas


jueves, 10 de diciembre de 2015

FELIZ NAVIDAD DESDE KARAMOJA, UGANDA, POR EL PADRE LONGINOS LÓPEZ, MISIONERO COMBONIANO


Queridos amigos y amigas,

Saludos desde Kanawat (Karamoja) en Uganda. Os deseo una Feliz Navidad de Paz. Un año más que va pasando como el viento y a penas uno se va dando cuenta del paso del tiempo. Me alegro que llegue esta época para conectar con vosotros y saber que estáis ahí, y que yo sigo por Karamoja.

La velocidad de los medios de comunicación me deja confuso muchas veces ante la lentitud de los acontecimientos y realidades que ocurren aquí, y  que llegan a nuestros conocimientos sin prisas, en sí, son dos tipos de realidades completamente diferentes, posiblemente incluso opuestas y nada beneficiosas, si miro al entorno donde vivo o vivimos aquí en Karamoja. Sin duda que el vivir aquí o ahí en España hacen la diferencia, pues donde vivimos cada uno de nosotros, nos obliga a ver personas y situaciones que muchas veces no cuentan para otra parte de la Humanidad, en un Mundo Global, de las cuales solemos pasar al lado con indiferencia, quizás volviendo la vista a otro lado o cruzando a la otra acera para no ver la realidad de la otra persona, otro ser humano como yo.

Me cuesta más tiempo pensar lo que voy escribiendo, que los segundos al pulsar el teclado de mi correo, que  os llega enseguida, lo cual me escandaliza, lo rápido que somos para muchas cosas quizás no esenciales para vivir  y la lentitud para salvar vidas o que desaparezcan.

En una sociedad donde estamos llenos de contradicciones, intereses políticos, financieros, de poder, hacerse preguntas e intentar las respuestas, es relativamente factible; se suele decir , te metes en internet y ahí están las respuestas, pero todo muy impersonal, y a la vez con una pantalla por medio.

Cuando visito la gente de la Parroquia, en sus poblados, chozas o casas, me pregunta suele ser: ¿por qué, esta gente vive así, es esta situación, con lo mínimo, que ronda el límite humano para poder vivir o yo diría sentirse humanos, hijos de Dios como tú y yo?  ¿Cuando llegara la “hora” en que todo esto cambiara? ¿Por que todo va tan lento, muy poco cambia o se transforma? ¿Que puedo o podemos hacer, o realmente los seres humanos somos así de complicados, en una sociedad compleja, desigual y muchas veces indiferente?.

Cuando pienso en lo ocurrido hace unas semanas en Burundi, Paris, Mali , cuando veo las imágenes de gente que camina hacia Europa, que pasan de un país a otro, para conseguir una vida mejor, pienso también en los diferentes gobiernos, partidos políticos, empresas, multinacionales, sus intereses o sus incapacidades para afrontar esas situaciones, quizás no esperadas.

Como están ocurriendo, dejan ver que algo no funciona bien en nuestra sociedad, nuestro mundo, y que los países de origen se desentienden de sus propios ciudadanos y siguen poniendo el interés en permanecer en el poder, trafico de armamentos y aprovecharse de la situación. De alguna forma todos estamos atrapados en esa maraña.

Desde la realidad de Karamoja, posiblemente, si Europa estuviese mas a la mano, mucha gente intentaría ponerse en camino hacia una vida “posiblemente mejor”, quizás por una simple razón: poder comer al menos tres veces al día, poder mejorar la salud y aprender algo más de lo que se suele aprender aquí en las escuelas, con el estomago medio vacío, sin apenas materiales educativos, y con poca visión de un futuro mejor.

El Papa Francisco estuvo en Uganda, pero solamente en Kampala, muy lejos de donde yo vivo y en estos días con muy malos caminos, llueve cuando no  debería, pues sería la época seca, sin duda que todos estamos de cabeza con el clima, como si estuviese descontrolado o lo hemos descontrolado y nos está pasando factura, pero pagando casi siempre los más necesitados. Año muy malo para las cosechas, con escasez de comida, se multiplican las enfermedades, se debilitan las mentes y los cuerpos; ya veremos como va evolucionando esto. Volviendo a la venida del Papa, ha sido una gran bendición para toda Uganda, sus gentes, para los políticos ante unas elecciones muy cercanas. El Papa se ha acercado a los ugandeses, como lo ha hecho en Kenia y en la República  Centroafricana, la gente  lo ha sentido muy cercano, incluso en los discursos, apuntando a los problemas que existen en el país, animando a la juventud y dando pistas de un futuro diferente.

Ya estamos a las puertas de la Navidad, y no sé qué deciros en esta Navidad, que no os haya dicho ya de una u otra forma. No sé cómo se presentara este año, sin duda más parecida a la “primera Navidad”, que a cualquier otra cosa.

Deciros que os llevo muy presentes en mi vida aquí, que pienso de vez en cuando con vuestros y las diferentes situaciones que me vais comunicando. Creo que la amistad, el cariño, y los buenos deseos, hechos realidad están ahí, nos unen, y eso es muy importante para mí. La visita del Papa Francisco, por lo que he leído de sus discursos, y su presencia, han sido y seguirán siendo un aliento de ánimo y esperanza para  esta Navidad y para el nuevo año, donde se celebraran elecciones generales en Uganda. El Papa ha  llamado la atención y ha pedido a los sacerdotes ugandeses que sean misioneros en su propio país Uganda,  marchando a diócesis donde los sacerdotes son muy pocos y la población abundante, posiblemente pensaba en nuestra pobre realidad en Karamoja.

La situación mundial de muchos seres humanos hoy, no requiere ayuda material solamente, algo que se van repitiendo con mucha frecuencia; debemos obligar a los gobiernos a mirar a la gente en estas situaciones, como seres humanos, personas que sienten y viven como cualquiera de nosotros, no como extraños, indiferentes. Los gobiernos dominan, usan sus ciudadanos para sus propios  intereses, no están para “servir”, para mejorar sus vidas y la del país; seguimos siendo un números metidos en un ordenador, con un control. ¿Cuando tendremos gobiernos que estén disponibles a servir a sus ciudadanos?

En el 2016, me tocara como responsable de esta Misión o Parroquia de kanawat, dividirla en dos Parroquias, debido la mucha población, unas 80.000 personas y las distancias, teniendo presente el tipo de caminos, que no son carreteras, y que en realidad son 18 zonas o pueblos, algunos a 50kms del centro de la Misión o Parroquia actual. Siendo dos Parroquias, con al menos dos sacerdotes en cada una, se podrá estar más cercanos a la gente, y se podrán realizar otro tipo de actividades y de desarrollo. Rezad por este “Proyecto “de futuro, que aun estamos intentando buscar los fondos para  hacer un pozo y poder comenzar el proyecto. Os invito a que participéis en este proyecto como podáis, sin vuestra colaboración y ayuda, será difícil llevar adelante el proyecto. El Proyecto se llama "KOKORIA", pues así se llama el lugar.

¿Como será tu Navidad, vuestra Navidad? y ¿cómo se presenta el nuevo año 2016? ¿Podríamos mejorar algo nuestro entorno, nuestras familias, situaciones conflictivas en algunos países? ¿Qué opinas? ¿Qué podemos hacer cada uno de nosotros allí donde vivimos y trabajamos? Creo que algo podemos hacer, algo puede cambiar, si nos ponemos en ello, si miramos a los ojos a tantas personas que sufren en nuestro entorno y  lejos.

Os deseo una Feliz Navidad, algo diferente, por un bien común y solidario. Que el Hijo de Dios haciéndose realidad humana, desde lo más sencillo y  cercano a los más necesitados, nacido en un establo, entre los marginados, nos bendiga y siembre en nuestros corazones semillas de Paz, de Humanidad y de Misericordia, en esta Navidad.  Un fuerte abrazo y perdonad por mi atrevimiento al escribir lo que veo y siento.

Vuestro amigo de siempre,

Longinos Lopez Elanyangikoi, Misionero Comboniano

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Cartas desde el desierto: "Véante mis ojos... Amor, que a la noche vienes"

Por el Padre Christopher Hartley, misionero diocesano de Toledo


"Véante mis ojos... Amor, que a la noche vienes". Queridos amigos de la misió:  Verdaderamente que uno no deja de asombrarse ante la inmensa bondad del Buen Dios y todas las maravillas que nos permite contemplar en medio de tanto sufrimiento.

Cuando uno menos se lo espera, se nos presenta bajo los más variados disfraces para que reconociéndole le amemos y amándole sepamos servirle en los hombres nuestros hermanos con generosidad de espíritu y toda la bondad de nuestro corazón.

Comparto con vosotros algunos de esos momentos que el Buen Dios nos ha regalado vivir.

Berhane: Durante el verano pasado fueron incontables las veces que fuimos al hospitalucho de Gode acompañando a mujeres con SIDA, niños escuálidos y desnutridos, madres embarazadas, gentes incontables aquejados de toda suerte de males... en ese ir y venir una tarde nos topamos con ella. Berhane llevaba sabe Dios cuanto tiempo tirada en el suelo de una sala destartalada, enfangada en sus propios excrementos. Había sido operada in extremis de apendicitis, a punto de convertirse en peritonitis, por las complicaciones de las repetidas operaciones que el muy torpe cirujano local le había practicado. Se le abrían los puntos continuamente, de manera que la materia fecal le embadurnaba la cavidad abdominal con sus propios excrementos.

Desde ese mismo instante toda nuestra atención se volcó sobre ella. Mañana y tarde las hermanas y los jóvenes misioneros que nos acompañaban durante el verano se turnaron para atenderla y acompañarla. Hubo que bañarla, lavarle la ropa, darle de comer lo poquito que era capaz de ingerir. Hubo que pelear diariamente con médicos y enfermeras en su mayoría musulmanes para que le administraran los sueros y demás medicamentos que nosotros mismos habíamos de salir corriendo a la calle a comprar, dado que por ser una enfermedad tan asquerosa y sobre todo por ser ella cristiana, nadie se quiso compadecer de esta pobre mujer.

Durante todo ese tiempo, de alguna manera, Berhane, que antes de aparecer nosotros, era un montón de harapos inmundos olvidada en un rincón, se convirtió en el centro de atención de todo el hospital. Y es que continuamente se arremolinaban cantidad de somalíes alrededor de nosotros mientras la atendíamos lo mejor posible y sobre todo la rodeábamos de todo el cariño del mundo.

Los somalíes nos preguntaban que por qué hacíamos eso; otros pensaban que sería pariente nuestro... Fueron muchas las ocasiones que Jesús nos brindó para dar testimonio de su nombre, de su gloria, de su poder y de su amor. La respuesta más sencilla, cuando nos hacían todas esas incontables preguntas, era simplemente: "por amor a Dios" a lo que ellos profundamente sorprendidos y conmovidos respondían: "Amin, Amin, Ebbe, hakubarakeyu" (Amén, Amén, que Dios os bendiga).

Así pasaron muchas semanas hasta que comprendimos que en Gode, desde el punto de vista médico, ya nada se podía hacer por ella. Luchamos sin cuartel por que las autoridades dispusiesen de la ambulancia y la trasladaran a Jijiga, y lo conseguimos.


Después de llamar a todas las puertas imaginables, por primera vez una ambulancia de la región somalí trasladó a una paciente cristiana, en compañía de una enfermera musulmana al hospital regional ubicado a 650 kilómetros de Gode, pagado por el gobierno de la región. Ni cristianos ni musulmanes daban crédito a lo que estaban viendo. Nosotros, que todos los días orábamos por nombre por esta bendita mujer, esa noche ante Jesús en la Eucaristía, de una manera especial dimos gracias a Dios, que penetra en las vidas de los hombres, sin saber nosotros por dónde.

Jamás olvidaré la dulzura de su mirada y la bondad de su sonrisa; aún no logro comprender su serenidad y su aceptación del sufrimiento. No tenía a nadie, estaba sola en la vida... Oírla orar con tanta serenidad y una mirada de fe difícil de explicar, me hacía preguntarme por la fe de los pobres con no poca envidia, la de los que no tienen nada en que apoyarse; sin seguro social, sin cuenta de banco, sin hogar digno, sin... ¡sin nada!

"Véante mis ojos..." cantan tras los vetustos muros de sus monasterios las madres carmelitas... Véante mis ojos siempre Jesús, en las llagas de esta pobre mujer, con quien sufrimos y lloramos, con quien reíamos y cantábamos... que te vea siempre y siempre te reconozca a ti, "Amor que a la noche vienes...", en las oscuridades y desesperaciones de los hombres mis hermanos...

Refugiados: Una mañana vi gente extraña dentro del terreno de la Iglesia y tardé poco en darme cuenta que, una vez más, las autoridades locales pretendían parar nuestras obras, con la excusa de sacarnos dinero por unos supuestos impuestos inventados. El Buen Dios, sin embargo, iba a sacar un inesperado provecho en favor de un grupo enorme de refugiados que en ese momento llegaba a Gode huyendo de una masacre.

Le solicité al alcalde que interviniera ante el atropello que estábamos sufriendo y lo hizo con gran determinación pero me dijo: "Padre, nosotros también necesitamos la ayuda de la Iglesia, acompáñeme, por favor", me fui con él sin saber a dónde me llevaba. Se trataba de una reunión con los líderes somalíes locales que discutían cual sería la manera más eficaz de ayudar a la cantidad de refugiados que venían de Oromía (región de Etiopía limítrofe con la región somalí).

A la mañana siguiente nos reunimos con un grupo enorme de ellos y nos contaron historias espeluznantes de cómo habían logrado escapar de noche de sus casas y sus tierras en la que habían vivido durante generaciones, por el simple hecho de acercarse a pozos de agua que aliviara la sed de sus ganados y la suya propia. Algunos de ellos habían sido macheteados y troceados como fiambre, hombres, mujeres y niños que habían sido salvajemente mutilados por el uso de un simple pozo de agua.

Escondidos en varios camiones y de noche, habían escapado de la barbarie sigilosamente, tapándoles la boca a los bebés para que sus lloros no les delataran...

Inmediatamente comenzamos a llevar a las familias con mayor número de enfermos a la pequeña clínica que suele atender a nuestros pacientes. Nos aseguramos de que uno por uno recibieran la atención médica más apropiada. Nos hicimos cargo de sus medicinas y les explicamos cómo administrarlas. Está operación duró una semana completa.

A los dos días, con los líderes de sus clanes, fuimos a ver a 75 kilómetros de Gode unos terrenos muy aptos para reubicar a estas familias que son agricultores por tradición. No será tarea fácil pero es bonito saber que cuando las autoridades somalíes necesitan ayuda inmediata para gente que sufre, no es a la ONU ni a las ONGS a quienes recurren debido a su compleja burocracia, sino a la Iglesia que, aún en nuestra pobreza y escasez de medios, sale al encuentro del que sufre.

No puedo borrarme de la retina, la mirada de terror de los niños. Les miraba mientras jugueteaban a la puerta de la consulta médica y no podía dejar de preguntarme qué no habrían visto los ojos de esos pequeños; la barbarie que no habrían presenciado y las secuelas que les quedarán en la memoria del corazón para el resto de su vida.

Tamara: Aunque el nombre bíblico de esta mujer tal como aparece en el libro del Génesis es Tamar; nosotros hemos querido adaptar ese nombre al programa que hace apenas un año hemos comenzado con mujeres de Gode en su mayoría afectadas por el virus del SIDA y en no pocos casos, por no decir en su gran mayoría, mujeres dedicadas a la prostitución.

Os lo decía en la carta anterior, Gode en realidad es un inmenso burdel de mujeres - cristianas en no pocos casos - venidas de todos los rincones del país, sobre todo por la masiva presencia militar de tropas etíopes que van y vienen del frente de batalla junto a Somalia. A todo ello hay que añadir que hace unos meses, el gobierno de China ha firmado un acuerdo con las autoridades de este país, para hacer prospecciones petrolíferas en la región. Esto ha quintuplicado la presencia de obreros y técnicos; ingenieros y operadores de maquinaria pesada, que a su vez ha servido de reclamo para que el número de mujeres que vienen a ejercer la prostitución se haya multiplicado exponencialmente.

El programa Tamara, en coordinación con las autoridades sanitarias del gobierno, es muy sencillo. Recogemos a las mujeres temprano por la mañana y las traemos a Galilea que es como se llama el proyecto de la Iglesia. Durante la mañana se les enseña a trabajar nuevas manualidades. Mientras tanto, tenemos a dos cuidadoras que en la zona de guardería atienden a sus bebes y niños pequeños. Si sus hijos son un poco mayores y están en edad escolar, nos aseguramos que estén matriculados en la escuela y les suministramos los materiales escolares.

Aquellas mujeres que lo deseen, pueden recibir clases de alfabetización de adultos, gracias a la generosidad de uno de los miembros de nuestra comunidad católica, que es profesor y se ha ofrecido a dar clases a estas mujeres de manera gratuita.

Es verdaderamente admirable ver la transformación que el amor de Dios obra día tras día en la vida de estas mujeres. La dignidad restaurada tras abandonar la prostitución, sentirse tratadas como personas con el respeto debido a cualquier ser humano.

Recientemente, con ellas mismas hemos comenzado un sencillo grupo de oración en una humilde habitación de la ciudad. Todos los jueves se reúnen para compartir la Palabra de Dios. Fotocopiamos un pasaje del Evangelio en su idioma, leído por una de las pocas que saben leer y lo comentan entre todas, para concluir todas en pie, tomadas de la mano, para rezar un Padrenuestro.

Algunas de ellas han comenzado a participar con nosotros en la Santa Misa. Verdaderamente nos sorprendieron por la prontitud con la que algunas de ellas aceptaron nuestra invitación a compartir la Eucaristía dominical con nosotros.

Los domingos vienen a pasar la tarde a Galilea, pasean junto al rio, se sientan en la yerba para compartir un refresco y unas galletas, hablan, ríen, juegan a la pelota, los chavales corretean y brincan a su antojo y cuando comienza a oscurecer entran todos en la escuela y les proyectamos una película que disfrutan como enanos.

Cuando vuelvo la vista atrás y recuerdo lo duros e inciertos que fueron los comienzos de esta misión, me froto los ojos para estar seguro que todo esto no es un espejismo... Ahora se congratulan conmigo tantos profetas de desgracias que durante aquellos primeros años me decían que estaba malgastando la vida, que estas gentes no se merecían tantos esfuerzos, que si no sería yo más útil a la Iglesia en tal o cual lugar...

¡Qué terco es el amor! ¡Cuánta tenacidad hace falta para seguir la voz de Dios en la noche y ser fiel a ella mientras los oráculos de la sensatez de cristianos burgueses y apoltronados pontifican sobre lo que uno debe o no debe hacer!

"Véante mis ojos..." Sí, Buen Jesús, mis ojos hoy te ven regodeándote en medio de tantas maravillas, porque cuando todo era noche oscura y sólo me alumbraba el sendero la pequeñita luz de una fe insobornable, nunca me dejaste que dejara de caminar. Nunca me detuve, nunca deje de andar, jamás, ni un solo día, ni un solo instante. Véante mis ojos hoy porque cuando no había nada que ver, en las noches mis ojos ya te veían... ¡ya te soñaban! En aquellos primeros años, solo, "a solas con tu amistad", aquí no había nada ni nadie... sólo tú y yo, única amistad verdadera, la que no "cansa ni descansa"...

¡Cuántas cosas han cambiado desde entonces...! y sin embargo, lo que de verdad importa que es la certeza de tu bondad y de tu amor, eso ni ha cambiado ni cambiará jamás.

Solo contigo vine y solo contigo me quiero marchar, todo lo demás, aquí se quedará en el terruño de este desierto infinito "porque aquí he sembrado unas flores, de consuelos y de amores... ellas te hablarán de mí..." Paradoja inverosímil la certeza de tu voz y tu mirada, escucha que atisba y vislumbra donde los demás no pueden ver nada; corro jadeante tras la voz... cuando el corazón gime porque no se conforma, cuando crees que estás y sin embargo ya te has ido, para que buscándote te encuentre y encontrándote en el devenir de cada cosa, te siga buscando...

De tanto buscarte ya no temo la noche, que no es sino la más hermosa "cómplice de Dios" y sonrío al recordar aquellos años de mocedad sacerdotal cuando menos que la
noche oscura, cuando apenas solo eran meras quebradizas sombras me asustaban... amigo de la noche donde Tú susurras tu amor y tu palabra; entregas y donaciones, de bondades y de gracias... noches espantosas repletas de presencias y alabanzas; soledades para el mundo, sonora soledad acompañada. Y cuando más el mundo me gritaba mi locura, mi inconformidad ante tanta sensatez la de los míos, inconfesables cobardías, justificaciones de quien ya no ama... yo, tercamente, he seguido gritándole a las sombras huidizas con lamentos de enamorado, testigo indoblegable de lo que para el mundo ya no vale nada.

Soñador que al pasar a su lado le han gritado su locura y su desgracia, soñador que con el paso de los años, los sueños se le han agrandado en profundas añoranzas y anhelos de los imposible, de lo inalcanzable... sueños del que ha gritado a las gentes de todos los tiempos que nada ni nadie podrá saciar la sed y la fonte donde el alma se remansa. Sueños del que le gritó un día a las estrellas más lejanas que si por allí se atisbó su rostro, le dijeran que "adolezco, peno y muero" cantor de mis desgracia.

Maldito será el día cuando me dejen de llamar soñador, miserable el momento cuando todo parezca haberse falsamente sosegado en modorra y dulce calma.

¿Y para lo que quede de esta aburrida vida en la que nunca se sacia nada? Seguiré, seguiré en las noches buscando porque sé que un día (¡una noche!) a mí Tú me saldrás al encuentro "¡O noche tan dichosa!" cuando el encuentro sea haga de nuevo verso y canción, cuando por fin me salgas al encuentro y mis sueños cristalicen y sepa que todo lo soñado era verdad... que mis sueños eran ¡tan pequeñitos! comparados con tu inmensa bondad.

Me miro en la noche y sólo percibo la silueta de un pobre, un pobre buscador a quien tu mirada le robó su amor, y a cambio sellado por el esplendor de la alborada, donde el desierto y el fango se entrecruzan en la danza del destino; allí, desposado contigo en alianza de amor, te confesaré mi amor para siempre, testigos mudos del desposorio de mi nada con tu amor...

Nudo indisoluble por el que ni el viento ni las olas podrán jamás apagar el amor; fuego inextinguible el de este amor que yo siento; porque mi amor lo robó tu mirada y pusiste a mi vida tu sello, como cantan el verso y el cantor.

Y al seguir adentrándome por desiertos hostiles y la oscuridad de las cañadas, me preguntan si no temo por mi vida... ¿temor? ¿qué temor siente quien sabe que es más fuerte el amor que la muerte...? Amor, que en este tiempo de adviento bendito, a la noche vienes... a mí que antaño las pequeñas sombras turbaban o curtido de penas y de amores sé que tú a la noche vienes, cuando la noche es más noche y ya no queda nadie a mi lado más que tú.

Y qué hermosamente lo decía -lo recordamos hoy en el día de su fiesta- el gran san Ignacio a su más querido hijo Francisco de Javier, por abrazo y despedida en la certeza de que en esta vida ya no se volverían a ver: "Javier mío, te emplazo para la gloria, que para los dos espero... ¡ve a la India y préndele fuego a todo...!"

A todos vosotros que a lo largo de todo este tiempo, en el ocaso de un año más, tanto nos habéis ayudado ¡Gracias! ¡benditos seáis por tanta generosidad! Y os repito como tantas veces he repetido en el pasado: nosotros los misioneros estamos aquí porque vosotros estáis ahí para nosotros. El día que vosotros no estéis u os olvidéis de nosotros y nuestras gentes, nosotros -los olvidados- dejaremos de estar aquí.

Ante el Sagrario de la misión por todos oramos y con Nuestra Señora Reina de la Misiones pedimos que a todos nos acoja bajo su bendito manto.

A todos os deseamos una Navidad más oscurecida de las luces de artificio y más llenas de la luz de quien siendo tan pequeño, todo lo ilumina.

Os bendigo a todos.

Padre Christopher