ENCUENTRO MISIONERO DE JÓVENES 2023

  • MEDITACIÓN DIARIA


    ¡Reza con nosotros por las misiones!
  • CENTENARIOS 2022


    ¡Un año grande para OMP!
  • VUELVE SUPERGESTO


    La revista para jóvenes, ahora en formato 100% digital
Mostrando entradas con la etiqueta testimonios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta testimonios. Mostrar todas las entradas

miércoles, 3 de noviembre de 2021

La misionera Antonia Barrilero, natural de Tembleque, celebra sus “Bodas de Oro” de profesión religiosa al servicio de la misión

 Antonia Barrilero: “Conservo la misma pasión por la entrega misionera, eso sí macerada por la experiencia”

Antonia Barrilero, misionera toledana de las Franciscanas Hijas de la Misericordia, actualmente en Cochabamba (Bolivia), regresaba a Tembleque, su pueblo, para celebrar los 50 años de entrega misionera. 50 años, sus “Bodas de Oro”, de verdadera “fidelidad, perseverancia, entrega y alianza” para servir desde el Evangelio a todo el mundo.

Ha sido la Parroquia “Nuestra Señora de la Asunción” de Tembleque el lugar elegido para esta celebración de los cincuenta años de su profesión religiosa. Antonia Barrilero regresaba a “la Comunidad Cristiana de mi pueblo, Tembleque. La vuelta a este lugar, donde están mis raíces fue especialmente emotiva. Aquí fui inserta a la fe, con el bautismo. Y, también en este lugar, fue donde, en el seno familiar, aprendí el valor del trabajo, del esfuerzo, de la sencillez, de la humildad y, de la dignidad de vivir pobremente: porque la pobreza es el mayor tesoro cuando se aprende que los bienes materiales son efímeros y que la felicidad procede de la alegría y la confianza en un Dios providente”.

Tembleque, cuna de misioneros y misioneras, prosigue Barrilero, “fue también el germen de mi vocación religiosa; el lugar del descubrimiento de la entrega y del servicio a los más necesitados como valores reveladores de la misericordia de Dios. Esto que aprendíamos en el catecismo de la Iglesia, lo descubrí hecho vida en el testimonio de las religiosas Franciscanas Hijas de la Misericordia. Con ellas aprendí las primeras letras y en ellas vi los primeros ejemplos de una vida entregada a los demás. En los rostros de estas mujeres sencillas descubrí una felicidad desbordante. Y la quise para mí. Así nació mi vocación y no dudé en secundar la llamada de Dios. Por eso, mi regreso fue muy emotivo y lleno de agradecimiento. En primer lugar, para agradecer a Dios su Fidelidad para conmigo y para dar testimonio de que El Señor ha estado grande en mi historia. Y, en segundo, para agradecer también a mi familia su generosidad hacia mí, ya que siempre apoyaron mi decisión de ser religiosa”.

Antonia Barrilero habla de “fidelidad, perseverancia y alianza” para describir el recorrido misionero que ha vivido en estos años. Además, cuenta con detalle lo que significa cada una de esas palabras en su propio camino misionero.

“Fidelidad – indica la misionera toledana – de parte de Dios que, a pesar de mis limitaciones y deficiencias a la hora de servirle, se ha servido de mí para ser Instrumento de Paz y Bien. Una misión que, en consonancia con nuestro carisma de la misericordia, me ha permitido estar al lado de los más débiles y pequeños, defendiendo sus intereses y siendo “voz de los sin voz”. Dios vive en el hermano: es una certeza que constato cada día. Desde esta visión, he procurado y procuro llevar la Palabra con pasión, descubriendo en el prójimo el rostro de Jesús, como hizo Francisco de Asís con el leproso. Y el gozo de experimentar esta donación no se puede calibrar en palabras; sólo es medible por la absoluta certeza de que cumplo la voluntad de Dios”.

Prosigue Antonia destacando la “perseverancia en el día a día, superando las dificultades. El seguimiento de Jesús no es un camino fácil. Gracias a Dios no se recorre de un tirón. Al contrario, está jalonado de baches, piedras, inclemencias y contratiempos. Es esta peculiaridad la que pone a prueba nuestra fidelidad y nuestra confianza en Aquel por quien lo hemos dejado todo. La solidez de los cimientos del primer Fiat es esencial para ir sorteando los imprevistos, las asperezas, las dudas implícitas en toda historia personal y, desde luego, la espiritual.  En mi caso concreto, el hecho de progresar por este camino anclada en la certeza primera de la llamada, es lo que ha hecho que, a día de hoy, mi historia consagrada haya sido un trayecto caracterizado por una actitud perseverante, consciente de que todo lo he podido y puedo gracias a Dios. No a mí, sino a Él, toda la gloria, como canta el salmista”.

Añade que “la fidelidad y la perseverancia son expresión de mi alianza con Dios”. En ese sentido destaca Antonia que es “una alianza que habla de unión con el Señor de las misericordias. Una relación especial con Él, quien a iniciativa Suya, me llamó a su mies para trabajar en ella, y llevar su Palabra en mi lugar de misión. Y he de confesar que, a lo largo de todos estos años, he experimentado su Ternura, su Cuidado y su bendición. Dios es siempre fiel a su promesa; así puedo atestiguarlo: nunca me ha pedido nada que superara mi capacidad y en todo momento me ha dado las fuerzas necesarias para saber superar las dificultades del camino. Su Alianza habla de compromiso, unidad y comunión en la tarea de ser artífice del Reino. Y en esa empresa siempre he sentido su Presencia dando sentido a mi Vida Consagrada”.

De la celebración que ha acogido Tembleque, la misionera Antonia Barrilero detalla que “momentos como los vividos a lo largo de mi celebración de Bodas de Oro son un gran regalo de Dios. Y desde luego un motivo para mirar mi historia con una mirada agradecida por el Amor con el que el Señor ha bendecido mi vida y por haber sido yo portadora de su Amor para la humanidad sufriente. Desde mi pequeñez, desde mi día a día, desde el ámbito de misión en el que estoy destinada, he procurado dar vida a la Palabra y ser artífice de bienaventuranza”.

Teniendo muy presente a su congregación religiosa, las Franciscanas Hijas de la Misericordia, Antonia asevera que “el tiempo pasa, pero no la misericordia. Es un don y valor que hemos de hacer realidad momento a momento con nuestras actitudes de comprensión y compasión por los más necesitados, por los más frágiles, por los silenciados. Eso es dar plenitud al mensaje de Jesús.  Una tarea y un reto apasionante que, cincuenta años después del primer fiat, me impulsa a decir, con la misma pasión y alegría: Aquí estoy, para hacer tu voluntad”.

Ante este aniversario y sus bodas de oro, Antonia concluye indicando que “aunque cincuenta años parece toda una eternidad, recuerdo mi primera profesión como si fuera ayer. Inexorablemente el tiempo ha pasado; y, confieso, que ha sido una experiencia gratificante; conservo la misma pasión por la entrega misionera, eso sí macerada por la experiencia: que no es otra que constatar cada día que cuanto más das, más creces”. Y añade que “ese es mi horizonte a fecha de hoy. No desviar mi corazón del Evangelio ni de mi carisma. Aferrada a estos pilares ruego a Dios, no ya para celebrar las Bodas de Diamante con el mismo gozo de ahora, sino para hacer de cada instante, una dorada ocasión para celebrar mi opción por Dios y por los más pobres de la tierra”.

miércoles, 5 de mayo de 2021

“Tú eres misión”, encuentro online de animación misionera

El SCAM, el Servicio Conjunto de Animación Misionera, convoca este encuentro para el próximo 13 de mayo. Con el lema “Tú eres misión”, será una oportunidad para reflexionar “sobre nuestro ser misión”, tras el testimonio de varios misioneros.

Los misioneros que intervendrán en este encuentro serán Narcisa del Cisne Lureña, de Ecuador, casada con un hijo. Conocida como la “misionera de los niños”, Narcisa hablará sobre cómo ella vive su ser misionera en su contexto de trabajo y de actividad pastoral. También participará el padre javeriano Rolando Ruiz que, desde Marruecos, contará su experiencia de abrir por primera vez una comunidad misionera en un país de mayoría musulmana y cómo se va realizando esa inserción en este nuevo contexto.

El eje vertebrador del encuentro propuesto por el SCAM será el hermoso texto del Papa Francisco de Evangelii Gaudium: “La misión en el corazón del pueblo no es una parte de mi vida, o un adorno que me puedo quitar; no es un apéndice o un momento más de la existencia. Es algo que yo no puedo arrancar de mi ser si no quiero destruirme. Yo soy una misión en esta tierra, y para eso estoy en este mundo”.

El SCAM, el Servicio Conjunto de Animación Misionera, es un equipo de misioneras y misioneros de distintos institutos religiosos y laicales que trabajan unidos al servicio de la Iglesia local para impulsar el espíritu misionero en la Iglesia local, creando y acompañando grupos misioneros y suscitar el entusiasmo y compromiso en la vocación misionera.

El encuentro “Tú eres misión”, seré el jueves 13 de mayo, a las 19:30h, en el enlace http://www.bit.ly/tueresmision.

Fuente OMPRESS

martes, 16 de marzo de 2021

Encuentro Misionero de Jóvenes 2021: “La Iglesia necesita de tu compromiso”

Con este lema tendrá lugar el sábado 17 de abril el Encuentro Misionero de Jóvenes, que organizan online las Obras Misionales Pontificias. Se realiza con el mismo lema que el previsto para el año pasado, que no pudo tener lugar por el confinamiento.

En la exhortación apostólica Christus vivit del Papa Francisco, tras el sínodo dedicado a los jóvenes, les decía: “Queridos jóvenes, la Iglesia necesita su entusiasmo, sus intuiciones, su fe. ¡Nos hacen falta!”. Este encuentro misionero quiere hacerse eco de este grito que el Papa Francisco lanza a los jóvenes alentando a su participación más entusiasta en la vida y misión de la Iglesia.

El encuentro quiere ser una invitación a profundizar en el compromiso misionero de los jóvenes. Se reflexionará acerca del hecho de que son muchos los jóvenes que participan en experiencias misioneras, de mayor o menor duración temporal, con mayor o menor compromiso personal, unas estrictamente misioneras otras de voluntariado de inspiración cristiana, etc. Esto da pie para profundizar en esas intuiciones de fe, de las que hablaba el Papa, que hacen posible su compromiso misionero, cómo profundizar en él, cómo hacerlo vital.

De hecho, el punto de partida es que los jóvenes ya tienen un compromiso misionero que viene de su bautismo y que ellos concretan de muchas maneras. Esta experiencia es fundamental en la vida del joven y está llamada a crecer, a no estancarse. No puede ser una experiencia pasajera, que deja huella pero no marca para siempre. La experiencia misionera y solidaria tiene que crecer, seguir progresando para que sea estable y marque la vida como un rasgo de su vida cristiana y social.

En el programa está prevista por la mañana una dinámica de título “Entregarse compensa”, para percibir cómo la entrega es lo que llena una vida; para ello se considerará el testimonio de personas que han hecho de la entrega el centro de su vida. La tarde lleva por título “Cristo, nuestro compromiso”. Contará con una conferencia titulada “La Iglesia me envía” que dará Mons. Joseba Segura, Obispo auxiliar de Bilbao, seguida de un coloquio y una mesa redonda de testimonios sobre la entrega misionera de jóvenes y mayores.

Pueden participar jóvenes menores de 35 años interesados por la actividad misionera de la Iglesia y grupos de jóvenes que participan en experiencias misioneras temporales. Para inscribirse hay que dirigirse a las Delegaciones Diocesanas de Misiones y remitirles el boletín de inscripción, para que ellas puedan organizar la participación online individual y de los grupos. Encuentra toda la información aquí.

martes, 10 de abril de 2018

Jóvenes “corrientes a contracorriente” en el Encuentro Misionero de Jóvenes 2018

150 jóvenes, venidos de 31 diócesis españolas, entre las que se encontraba la Archidiócesis de Toledo, se han dado cita en el XV Encuentro Misionero de Jóvenes, organizado por Obras Misionales Pontificias. De diferentes instituciones juveniles y misioneras, todos ellos comparten su pasión por la Misión


“Ha sido muy impactante escuchar a gente corriente como yo, que va a contracorriente dando lo mejor de sí mismos para servir a los más necesitados” escribe un joven, en la valoración posterior. “Durante el fin de semana vas recibiendo ‘bofetadas’ de fe, y ganas de salir a la Misión”, escribe otro. Y así sucesivamente. Jóvenes de distintos carismas eclesiales que, hayan tenido o no experiencia misionera, han disfrutado este fin de semana del XV Encuentro Misionero de Jóvenes. Este evento anual que organiza Obras Misionales Pontificias (OMP), nació para ayudar a los jóvenes a profundizar en la dimensión misionera de la fe.

Desde el viernes por la noche, los asistentes pudieron disfrutar de diferentes experiencias, testimonios y celebraciones que les animaron a reflexionar sobre su vocación misionera. Desde una velada dirigida por el cantautor Unai Quirós, hasta la intervención del director de cine Paco Arango, quien explicó cómo en su vida diaria habla con naturalidad de Dios en ambientes donde la gente pasa de Él, y animó a los jóvenes a dar amor en todo lo que hacen. Además se compartieron los testimonios misioneros de varios jóvenes, y de vocaciones más maduras. Todo ello en un clima de encuentro y oración, en torno a la cita del Génesis “Dios está aquí y yo no lo sabía”.

“Hace 15 años empezamos siendo una treintena. Esta vez han venido 150 jóvenes, y no hemos podido aceptar más peticiones por falta de aforo”, explica Juan Martínez, sacerdote integrante del Consejo de jóvenes de OMP. “Es una alegría ver que los jóvenes se lo toman en serio, y están abiertos a Dios y a dar una respuesta en la Misión”.

Además de disfrutar de la formación, los jóvenes conocieron a otros chicos con las mismas inquietudes. “Me ha permitido sentirme acompañada en el proceso, y ver que no soy la única con este sentimiento”, explica un joven en la valoración posterior. Y por supuesto, supone un impulso a la vocación misionera. “Me entró la curiosidad de experimentar personalmente la Misión”, afirma un joven. “Este encuentro ha sido necesario para mí ya que ahora me siento parte de algo, y sé que ya estoy dentro, aunque esto es solo el principio”, explica otro.

Los jóvenes pueden continuar en contacto con la Misión a través de la revista Supergesto –la publicación juvenil de OMP-, y de la Guía Compartir la Misión, un catálogo que recoge toda la oferta de experiencias misioneras de verano de la Iglesia española. Asimismo, pueden encontrar recursos en la sección de jóvenes de la página web www.omp.es.


sábado, 10 de junio de 2017

Padre Luis Pérez: “La misión es coherencia y compartir, solidaridad y presencia”

Así lo indicaba el Padre Luis Pérez, misionero javeriano natural de Toledo, durante su charla “Sierra Leona después del ébola” que acogía la parroquia de El Buen Pastor


El misionero Luis Pérez estuvo acompañado del Obispo Auxiliar de Toledo, Mons. Ángel Fernández Collado, y el Delegado Diocesano de Misiones, Jesús López Muñoz, entre un numero público que acogió con cercanía las palabras del misionero. 

            No son héroes, son misioneros. Uno de los lemas del DOMUND de las Obras Misionales Pontificias en España que particularmente en el Padre Luis Pérez s.x. se hace patente. Luis Pérez es misionero javeriano, nacido en Toledo y vinculado, desde niño, a la Parroquia de “El Buen Pastor”, donde surgió y creció su vocación misionera. Su trabajo siempre ha estado vinculado a África, con dos periodos muy intensos en Sierra Leona, donde tuvo que vivir una guerra civil, en la que fuera secuestrado, y posteriormente ha vivido el ébola, por eso es un testigo excepcional para acercar el trabajo de los misioneros a la sociedad.

            Por eso ha querido acercar a la sociedad toledana, con una charla en la Parroquia de “El Buen Pastor”, cómo se encuentra Sierra Leona después del ébola, además de compartir y dialogar sobre cómo se encuentra la vocación misionera hoy día. Una charla en la que el Padre Luis Pérez estuvo acompañado del Obispo Auxiliar de Toledo, Mons. Ángel Fernández Collado, el Delegado Diocesano de Misiones, Jesús López Muñoz, además de representantes de la ONG Misión América y la Asociación Entretejiendo, agradeciendo la colaboración integral de la Parroquia, que con su párroco José Talavera, que arropó y apoyó la actividad desde el primer momento.


            Sobre las situaciones que le ha tocado vivir en Sierra Leona, el Padre Luis Pérez afirmaba que “prácticamente me tocó vivir allí toda la guerra y esta vez me ha tocado el ébola, pero tampoco te lo tomas mal, sino que me toca ver cómo afrontarlo”, pero señalaba que ante estas situaciones “claro que puedes irte pero la coherencia de vida te hacer estar ahí, con qué cara voy a irme del país y voy a volver, incluso cuando hagas poco”.

            El misionero toledano también indicaba que la presencia, el acompañar, el visitar a los enfermos, “siempre ha ayudado y lo agradecían muchísimo y rezaban por nosotros”. Sin duda “tenemos que estar a las duras y a las maduras, porque fui secuestrado, teníamos el convencimiento de que perderíamos la vida, pero sin embargo el testimonio de la presencia de los misioneros te da un respeto ante la gente que luego sigue”.

            Ciertamente “nuestra presencia, la de los misioneros, es importante, porque la misión, con la variedad de circunstancias que existen, es sobre todo coherencia y compartir, solidaridad y presencia, porque la gente entiende perfectamente quién es el misionero”.





            Sobre la situación actual después del ébola, señala que “del ébola ya no se habla, está controlado, y se ha pasado página, por lo que creo que sí está controlado de verdad, aunque se han quedado protocolos, porque el problema del ébola ha sido un problema de ignorancia, pero no solo de Sierra Leona, sino un problema de ignorancia mundial”. Luis Pérez indicaba que “el primer mes del ébola para nosotros fue muy duro, incluso más que la guerra, porque en la guerra se oían los disparos y los cañonazos, por lo que podías moverte de un sitio a otro, pero en el ébola no sabíamos dónde estaba, ni cómo se transmitía, ni cómo venía…”, situación que les provocaba “algo de desazón, aunque no de miedo, porque de un día a otro podías estar muerto”.

            El primer problema del ébola era el “aislamiento, porque en la República Democrática del Congo sabemos que existía ébola desde hace treinta años, casi todos los años, pero ellos ya sabían que tenían que aislar, que tenían que aislar una aldea, aunque no sabíamos ni cuántos quedarían en la aldea ni cuántos morirían, mientras en Sierra Leona tardó mucho el aislamiento, la ayuda, que si hubiera llegado seis meses antes se hubieran evitado muchas de las consecuencias”.

            En Sierra Leona, actualmente, “la mayoría de las personas sobreviven por una economía de supervivencia, este comercio de pequeño mercadillo, que desde la mañana se dedican a vender y con lo que han ganado compran algo por la tarde, para cocinar la comida del día y así hasta el otro día, pero al menos comen una vez al día”. Los misioneros en Sierra Leona entendemos que por ello debe existir una “caridad inversión constructiva, que genere movimiento, que genere cambios”.

            Luis Pérez afirma que sobre la imagen que en ocasiones se ofrece desde África “todo son patrañas, porque trabajan mucho, horas en la huerta, horas trabajando para poder comer una miseria”, pero “la situación no es culpa de ellos, sino del sistema”. De la experiencia que tuvo con los niños soldados, destaca que “hoy muchos de ellos son un gran número de albañiles, mecánicos, sastres, que tienen su negocio, que gracias al programa de los javerianos se encontraron la primera formación y los primeros medios, porque se dio continuidad”.

            “La misión sigue siendo necesaria, porque en definitiva tenemos que proclamar el Evangelio, acompañar en el trabajo pastoral, compartir la fe…”, además destacaba que “la misión puede asemejarse con un camaleón porque tenemos que adaptarnos a cada consecuencia, a cada situación, a cada persona”.

            De la globalización ha indicado cómo “en el mundo global todo repercute en todo, saber que gran parte de lo que ocurre en África está en las decisiones que se toman aquí, en las injusticias del comercio, en los aranceles,…” y en referencia a la inmigración “yo no hago una reflexión científica, pero solamente uno que haya estado en África un mes y haya mirado y observado, no se preguntará por la existencia de la inmigración, sino que comprenderá su existencia, muchos de ellos me dicen Padre si mueren el 30% en el camino, quién no dice que sea uno de los que sí lleguen y se lanzan para intentar llegar a Europa”.

            Finalmente el Padre Luis Pérez agradecía la cercanía de la Archidiócesis de Toledo y la preocupación que mostró durante el ébola y en la actualidad, sabiendo que desde la Delegación Diocesana de Misiones y la Dirección Diocesana de Misiones “cuento con la cercanía y la oración de todos vosotros”.

            Por su parte, Mons. Ángel Fernández Collado, Obispo Auxiliar de Toledo, como conclusión del acto, tuvo palabras de gratitud y reconocimiento hacia el Padre Luis Pérez y hacia todos los misioneros de la Archidiócesis de Toledo y de España, “porque en su vocación misionera están desgastando y entregando su vida en otros países, desde el Evangelio, haciendo presente constantemente la Palabra de Dios y la ayuda más cercana a quien está demandando que podamos compartir nuestra fe y nuestra vida”. En ese sentido enfatizó “verdaderamente son testimonio de Cristo junto a todos los hermanos en la fe”.

            En Misiones Toledo www.misionestoledo.org se puede encontrar más información para colaborar y apoyar algunos de los proyectos del Padre Luis Pérez s.x., que desarrolla con los misioneros javerianos y en colaboración con la Asociación Entretejiendo.






lunes, 12 de diciembre de 2016

Una nueva "Carta desde el Desierto" del Padre Christopher Hartley

“Hilo por hilo, tejiendo va... Si tú le dejas, qué bien lo hará... ¿No ves con qué primor Él sabe engalanar... con qué infinito amor no cuidará de ti?”

Navidad. Diciembre 2016

Dice el místico doctor que “el mirar de Dios es amar ” y a mí no me cabe la menor duda de que todo enviado, si es misionero de verdad, tiene el “amar” de Dios en la mirada y es que Dios lo mira todo en el mirar de cada misionero Y aprender a mirar amándole a Él en todo lo que absorbe la pupila del corazón es lo que da es sentido más hondo de su vida misionera.

Excepto que lo que contempla la mirada del misionero suele ser un panorama que a pocos en este mundo les es dado ver... Ese páramo desolado de recónditos recovecos de dolor, donde la humanidad se retuerce convulsa y el alma se te estruja ante la incomprensible existencia de tanta masa de gente ante la que uno se esfuerza cada día en creer que pertenecen a nuestra misma especie.

Saber captar al Dios que teje y entreteje la existencia de cada vida, saber que “con sola su mirada todo lo vistió de su hermosura” y que, en medio de tanto sinsentido y absurda existencia, Él engalana cada pequeña vida que nos sale al encuentro. Saber captar la hermosura de Dios y su belleza infinita en los girones de vida que a cada misionero se le deslizan entre las manos. ¡Hermosísimamente lo cantan las voces virginales y silenciosas de las almas claustrales, y con no menos ternura lo palpan las manos rugosas y encalladas de los misioneros! Voces blancas del claustro, manos de amor en la misión, que ven cada día al Dios de la vida “que hilo por hilo, tejiendo va... que descubre en todo que: Dios es mi Padre... si tú le dejas, qué bien lo hará...”

Yeshi: Los pasillos del hospitalucho de Gode son quizá la metáfora más acabada de toda la miseria que se reconcentra en esta misión; da igual girar a derecha o izquierda porque por doquier se descubren miradas desoladoras, vidas de viernes santo y rostros de perpetuo calvario. Ahí sentados en el suelo arrimados junto a la estera de su pariente (una cama es privilegio de muy pocos) las gentes miran resignadas la llegada implacable de la liberadora muerte. Esos pasillos los recorremos a diario, ya que verdaderamente somos ya parte del paisaje totalmente surrealista de esta macro-síntesis del dolor humano.


Hace un par de meses, recorriendo presurosos esos vericuetos, nos topamos con una gigantesca mujer, la palabra obesa se le quedaría corta; las enfermedades múltiples la tenían postrada sobre el suelo de barro de su destartalada habitación de adobe y enramadas. Dicen que había pasado una semana así, abandonada sobre sus propios excrementos, sin que nadie la visitara. Yesi no tenía a nadie en este mundo.

Y es triste tener que decirlo porque la verdad es que si tenía muchas personas que se deberían haber tomado la molestia de socorrerla. Yesi era un miembro muy prominente y muy activo de la “iglesia” pentecostal de Gode. Mientras estuvo sana cantó en el coro, pagó religiosamente sus diezmos, cantó aleluyas a pleno pulmón hasta enronquecer (a veces me parece que quienes gritan en la oración deben pensar como estos pentecostales que su Dios definitivamente tiene problemas auditivos...).

Pero cuando Yesi enfermó de gravedad y dejo de “asistir al culto” nadie de su comunidad vino a visitarla, ni limpiarla ni darle de comer. algunos vecinos la subieron a un destartalado carromato y fue depositada como desguace humano en un rincón olvidado del hospital. Así nos la encontramos y desde ese instante nos dedicamos en cuerpo y alma a sanar las llagas de su maltrecha pierna y espalda y sobre todo a derramar el bálsamo de la caridad hecha servicio y sonrisa sobre el alma de esta mujer abandonada.

Día y noche la acompañamos, Sister Joachim lavó incontables veces a mano, las ropas embadurnadas de excrementos, de sangre, de pus. ¡de tanta miseria humana!

Pero ambos también alzamos la voz de la denuncia ante la comunidad pentecostal que mientras presumían de perfectos y de salvados, olvidaban a esta hermana suya a una muerte indigna. De hecho, varios de los médicos sintieron el aguijón de nuestra denuncia ya que ellos eran también pentecostales.

Poco a poco se fueron acercando, pero curiosamente solo para mirar. Estaban ahí, como pasmarotes, más preocupados porque no la obligáramos a hacerse católica que por echar una mano.

Finalmente, Yesi murió. Y ahí sí que se reunió la comunidad pentecostal en masa. Nuestro puñado de católicos también la acompañó al descampado que le sirvió de entierro, a la orilla de la ciudad. Ahí estaba su coro de la “iglesia” con sus inmaculadas túnicas, dispuestos a entonar sus últimos aleluyas. Pero yo no me iba a quedar callado y a desaprovechar la ocasión de evangelizar a estos hermanos evangélicos.

Vi al pastor de su templo, me acerqué y le dije que quería hablar con él. Se quedó petrificado. Nos rodearon otros miembros de su grey y le dije que me parecía una vergüenza que hubiesen abandonado de manera tan miserable aun miembro activo de su comunidad. Le recordé el discurso de Jesús sobre el juicio final de Mateo 25 y le dije que en nombre de Jesucristo a él y a su comunidad les llamaba a la conversión y que a mí su comportamiento no me parecía digno de gente que se creía tan arrogantemente “salvada”.

Chuchu: tan ciento como que a cada crepúsculo le sucede una nueva alborada, es que a la muerte siempre le sucede y persigue la vida. Prácticamente del cementerio corrimos al paritorio donde una de nuestras mujeres de TAMARA estaba para dar a luz. No sabe su verdadero nombre, apenas si conocía al padre de su criatura, diecinueve años y totalmente sola en la vida.

Aterrorizada por su primer parto, pobre como una rata, sin un mal trapo que llevar para envolver a su criatura, Chuchu nos repetía a la hermana y a mí que nosotros éramos lo único que ella tenía en este mundo: “you are my only Father and Mother...” Sister lo había preparado todo primorosamente sin faltar detalle de los múltiples enseres que pueda necesitar una mujer para el parto. Y cuando llegó la hora, para allá que nos fuimos los dos con ella.

Era de noche.


Cuando empezaron los dolores de las contracciones, mientras la hermana corría con todos los preparativos, Chuchu me pidió que le agarrara las manos y solo me pedía que no la dejara sola, que tenía mucho miedo. Como os podréis imaginar, agarrarle las manos era mi tope en mi total torpeza en el proceso del parto, así que ese fue mi gran aporte.

Cuando por fin llegó el momento de dar a luz, fui sumariamente invitado por las mujeres a desaparecer, así que me quedé fuera rezando el rosario. Mientras rezaba pensaba en lo terrible que hubiese sido el parto de esta muchacha si no nos hubiera tenido a nosotros, si la Iglesia Católica no la hubiese acompañado.

Cuando nació el niño, Chuchu su madre, le puso por nombre Emmanuel. Y nunca fue más verdad que este nombre significara “Dios con nosotros”. Dios, que en la pobre presencia de Iglesia que somos la hermana y yo, somos el amor de Dios hecho carne, vida y caridad para esta mujer y de tantos otros hombres y mujeres que no son nada, que no tienen a nadie, pero que ahora saben que tienen a la Iglesia y la Iglesia, es su madre.

Cabras, papayas, ovejas, plátanos y sandías: el huerto de las delicias: Gracias a la ayuda de tantos y de varias organizaciones, hemos conseguido bombear agua del río que pasa por el frente de nuestro terreno, el Wabi Shebelle. Así después de dos años gastando un dineral en comprar camiones de agua, hemos conseguido no depender del suministro exterior y ahora tenemos nuestro propio sistema de suministro para uso doméstico y de irrigación.

Y con ello se están poblado de rebaños de ovejas y cabras nuestra pradera que, gracias al agua que nos habéis ayudado a canalizar, suministra la hierba que pastan nuestros animales.


Tener agua también nos ha dado la oportunidad de hacer florecer un maravilloso huerto de casi 3,000 m2. Y hemos cosechado las primeras sandías y las primeras en comerlas han sido nuestras mujeres de TAMARA. También crecen racimos enormes de jugosas papayas y en pocos meses tendremos también cientos de kilos de plátanos.

Hemos sembrado recientemente, tomates, cebollas, patatas. En fin, cuando me pongo nostálgico y vuelvo la vista atrás recordando el pedazo de desierto que nos dieron y lo veo ahora todo florecer, me parece que estoy viviendo un milagro. Milagro no solo por ver crecer una lechuga en ese terruño, sino el milagro mucho más maravilloso aún de la caridad cristina, la bondad generosa de todos vosotros, que nos habéis ayudado y seguís ayudando con vuestras oraciones y generosas donaciones.

Electricidad: Si alguna vez queréis saber lo que significa tener electricidad, os invito al sencillo ejercicio de apagar la caja de los fusibles de vuestra casa durante una semana. Os daréis cuenta lo dura, dura que es la vida sin electricidad: sin nevera, sin poder cargar un teléfono o el portátil, sin un ventilador cuando estamos a 37°C; sin cocina, sin poder congelar alimentos que por lo tanto se pudrían antes de poder consumirlos, sin. ¡tantos aparatos que funcionan con electricidad! Sin poder encender una miserable bombilla en la noche.

Así de heroicamente han vivido estos dos años la hermana y quienes han compartido su vida en “Santa María de Galilea” durante todo este tiempo. Hemos luchado sin cuartel hasta que por fin hemos conseguido que el gobierno regional nos conectara a la red nacional.

Esto no significaba que tuviéramos electricidad de manera continua y por ello fue necesario que nos lanzáramos a buscar la manera de almacenarla, a través de un sistema de inversor y baterías solares.
Después de mucho luchar y con la ayuda de amigos estupendos hemos podido lograr nuestro sueño y con enorme gratitud a Dios podemos compartir con vosotros que ya tenemos energía eléctrica las 24 horas del día. Atrás quedan las velas, las linternas, las noches en tinieblas sin saber cuándo te levantas en medio de la noche, si vas a pisar una araña o un escorpión.

Fatiya: Fue una de las primeras mujeres que encontró la hermana en sus recorridos por los burdeles, en busca de mujeres dedicadas a la prostitución y enfermas de SIDA.

Tenía dos hijas preciosas: Hanna y Hayat, de padres diferentes. Costó mucho al principio convencerla de que dejara la prostitución y se integrara en el programa de TAMARA, que le ayudara a empezar una vida nueva. Poco a poco Fatiya y sobre todo sus hijas nos fueron ganando el corazón, ¡sobre todo a mí! Al punto que en la misión, a las dos niñas las empezaron a llamar “las Hartley” o a la española “las jarlei”. Era imposible no quererlas: preciosas, salvajes, peleonas, cariñosas y muy. ¡enternecedoramente desobedientes!

Poco a poco las fuimos “domesticando”, pero crecían por que los niños inexorablemente crecen y se hacía cada vez más difícil controlarlas. Mientras, su madre, se iba apagando como un candil al que se le agota el aceite.

Cuando nos dimos cuenta que el final se acercaba, le propusimos a la madre marchar a Dire Dawa a casa de las hermanas Misioneras de la Caridad con el fin de buscar todas las ayudas posibles para la madre enferma y el futuro de las niñas.

Fatiya murió hace poco más de un mes, rodeada del cariño de sus hijas y de las hermanas. Y las niñas quedaron bajo la custodia de las monjas.

Muchos de vosotros colaboráis me muchas maneras diferentes con el proyecto TAMARA; esta historia os tiene que ayudar a ver el inmenso valor de vuestros donativos. Sin ellos, hubiese sido imposible vestir a esta madre y a sus hijas; pagar sus billetes de avión, cubrir los gastos de sus medicinas durante casi dos años. Gracias a vosotros Fatiya se fue al cielo y Hana y Hayat han comenzado una vida nueva.

Tamara: Como bien sabéis, este programa lleva más de dos años funcionando y la verdad es que nos ha dado un sinfín de alegrías. Son ya muchas las mujeres con sus hijos que han pasado por este programa y ¡qué maravilla ver cómo y cuánto han cambiado sus vidas! Verlas llegar por primera vez y verlas marchar a su nuevo futuro es una metamorfosis de gracia, verdaderamente extraordinaria.

La hermana y quienes la acompañan en esta misión, recorre por las tardes los burdeles de Gode, que aquí cínicamente los llaman “buna bets” o traducido: “casa de café”. Ahí comienza a conocer a las mujeres que se le acercan y cuentan el drama de sus vidas. Historias desgarradoras que conmueven nuestros corazones a diario.

La condición para venir a nuestro programa es que cambien de vida, dejen la prostitución y busquen una habitación alejada de los burdeles.

Las manualidades que producen las mujeres tejiendo con mil colores preciosos son una maravilla: estuches de gafas, bolsos, carteras, juegos de mesa, servilleteros. los llevamos a España y otros países para venderlos. Es increíble el dinero que han ahorrado.

Nos son pocas las que habiendo terminado el programa han podido regresar a sus pueblos gracias a sus ahorros y empezar una vida nueva, en muchas ocasiones empezando por la reconciliación con sus familias.

Otras, aquí mismo en Gode, han puesto pequeños negocios, de frutas y verduras para vivir dignamente ellas y sus hijos.

Las seguimos acompañando, somos su familia, seguimos el desarrollo de su enfermedad, les ayudamos con sus medicinas.

Pero sin duda, lo más bonito es ver como se acercan a Dios, como “culpan” a Dios de su buena suerte. Creen firmemente que Dios nos ha mandado a sus vidas para rescatarlas de una existencia infame.

No pocas de ellas han empezado a asistir a la Santa Misa los domingos. Saben perfectamente que no es requisito para ser parte del programa TAMARA, pero quieren creer en un Dios que les ha enviado gente buena. Así que en Misa tenemos los domingos, en una misma fila en la capilla, mujeres ortodoxas, musulmanas, protestantes o de ninguna religión en particular. Todas ellas se han sentido rechazadas, despreciadas, marginadas por su enfermedad y por su publica mala vida, pero de sus mezquitas y templos nadie se ha acercado a ellas para tratarlas como personas, ofrecerlas ayuda gratuita y desinteresada. Una mujer una vez dijo algo hermosísimo “yo quiero ser de tu religión, yo quiero ser de una religión que hace que la gente sea tan buena como tu.”

Este proyecto, con la ayuda de todos vosotros pronto tendrá dos importantes novedades: esperamos poder comprar un autobús de unas 30 plazas que nos ayude con el transporte, ya que nuestro “cuello de botella” para poder invitar a más mujeres es la falta de medios para traerlas hasta el centro que tiene la Iglesia a las afueras que se llama Santa María de Galilea.

La otra novedad es que pronto empezaremos la edificación de un local que se llamará TAMARA-Tabor. Una casita en la que podamos alojar a las mujeres a quienes el SIDA les gane la partida de la vida; de manera que puedan irse al cielo cerca de nosotros y las podamos atender con todo el cariño y cuidado posible. Así no tendrán que morir en el horrible hospital de Gode o tiradas en un jergón de una habitación anónima de la ciudad.


Escuelas: Muchos recordareis la carta anterior, en la que os contábamos de la llegada de tantos miles de refugiados de etnia somalí desde la región vecina de Oromía y de cómo les socorrimos inmediatamente ante su situación desesperada. Os contábamos con no poco orgullo, que gracias a vuestras generosísimas donaciones les habíamos podido construir una sencilla escuelita para comenzar a alfabetizar a cientos de niños que jamás se habían sentado en un pupitre.

Pues bien, lamentablemente, estando yo fuera de Gode, nos llegó la terrible noticia de que una noche el gobierno federal envió seis camiones militares y sin dar razón alguna a los aterrorizados refugiados, les obligaron a embarcar y a marchar, - una vez más - rumbo a lo desconocido.

Al volver a Gode fui a ver al alcalde y a pedirle cuentas de lo ocurrido, sobre todo cuando había sido el quien le había solicitado a la Iglesia ayuda con este desfavorecido sector de la población y sobre todo la inversión económica tan enorme que había hecho la Iglesia edificando la escuela y el dispensario médico.

Después de pedirnos mil disculpas y explicar que estas decisiones venían directamente del gobierno central, nos dijo que quizá la edificación se podía en parte desmontar y llevar a otro proyecto en un barrio particularmente miserable, conformado por descendientes de esclavos bantúes traficados hace decenios a los países árabes. Gentes más negras y que no son aceptados por la sociedad somalí por verles literalmente como mano esclava y ni siquiera como personas. 

Nos ofreció un terreno ya cercado en ladrillo y en un abrir y cerrar de ojos se nos juntaron casi mil niños. No lo dudamos, nos pusimos manos a la obra, desmontamos la anterior escuelita, compramos en Addis Ababa todos los materiales de construcción restantes.


Son ocho aulas. En poco más de un mes estará terminada. Esperamos que pronto puedan asistir a clase más de dos mil niños y adultos en turnos de mañana, tarde y noche. Otro proyecto que se levanta para sacar de la pobreza y marginación a estos chavales gracias a todos vosotros.

Visita del obispo: Durante la segunda semana de noviembre nos visitó nuestro nuevo obispo, Mons. Angelo Pagano. Acompañado de cuatro sacerdotes de nuestro Vicariato hizo la primera visita pastoral de la misión de Gode. Fuero días intensos de mucha oración y mucha actividad. Días verdaderamente repletos de gracia de Dios.

La Santa Misa presidida cada día por el obispo a mí me sabía a gloria. No podía por menos que volver a vista atrás y recordar lo duros, duros, duros que fueron los primeros años de misión. ¡¡¡Cuánto recé a Dios cada día pidiéndole que me mostrara el camino, que no me dejara hacer mi voluntad caprichosa, que me tomara de la mano y me llevara Él “sobre alas de águila”!!! Al ver a tantos sacerdotes alrededor de ese humilde altar de tablones de madera que yo había construido con mis propias manos, me parecía todo un sueño, un milagro.

Es enormemente reconfortante sentirse confirmado en la fe y en la misión, por quien representa - hace presente - a Jesucristo, como sucesor de los apóstoles.

Visitamos Kalafo y la escuela de Ma'aruf; el centro médico de la ciudad que, por cierto, estaba sufriendo una terrible crisis de pacientes con síntomas de cólera.

Visitamos a las autoridades, y además nos obsequiaron con una maravillosa comida con pescado de río incluido. Especialmente entrañable fue la visita a la Iglesia Ortodoxa, como hermanos nuestros en Cristo el Señor, sobre todo en un ambiente tan hostil, fue bonito abrazarse y conversar con ellos en ambiente de verdadera fraternidad.

El obispo me dijo en el aeropuerto, a modo de despedida, que se marchaba maravillado de todo lo que con tan poquita gente había hecho la Iglesia Católica en el anuncio del Reino por estos secarrales.
Se notaba que al obispo le daban muchas vueltas por la cabeza ideas nuevas que “exportar” al resto del Vicariato.


Visita del obispo a Madrid y un sacerdote más para la misión somalí: Pocos días después de su vista a Gode, Mons. Pagano y yo nos encontramos de nuevo esta vez en Madrid.

Mis queridas Oblatas de Cristo Sacerdote, una vez más me mostraron su profundísimo amor a los sacerdotes de Jesucristo y su sentido de amor universal a toda la Iglesia, acogiendo a Mons. Angelo y al fraile capuchino que le acompañaba.

En su capilla celebramos una maravillosa Misa misionera en la que de verdad pudimos todos experimentar que laicos, religiosas, sacerdotes, obispos, todos somos uno en Cristo Jesús “para la edificación de su Cuerpo que es la Iglesia”.

Mi más profunda gratitud a las HH. Oblatas por su inquebrantable disponibilidad por ayudar siempre sin esperar recompensas de este mundo. Ellas desde el silencio del claustro, sus vidas hechas “ostia viva para alabanza de su gloria ” nos sostienen a todos los sacerdotes del mundo y a los misioneros de una manera muy particular.

La visita tuvo un momento cumbre cuando nos reunimos con el Sr. Arzobispo de Toledo, Don Braulio Rodriguez Plaza - mi obispo - el Obispo de Getafe y sus respectivos obispos auxiliares, para concretar la cesión de un sacerdote joven, diocesano, para la misión “ad gentes” de la región somalí, primera, primera evangelización donde la haya. Un regalo del Señor que ha escuchado los pobres ruegos que, desde las lejanas trincheras de África, día y noche, le pedíamos “aldueño de la mies que enviara obreros a su mies porque la mies es mucha y los obreros pocos...”

Tuvimos oportunidad de pasar una tarde maravillosa con las MM Carmelitas del Monasterio de la Encarnación en Ávila. Fue una alegría inmensa tanto para ellas como nosotros, donde pudimos compartir las maravillas que hace el Buen Dios, sea tras las rejas ancestrales de un venerable claustro o en tierras recónditas y remotas de primerísima evangelización.

Ellas disfrutaron escuchando historias de evangelización que las ayudara a vivir más intensamente su vida “escondida con Cristo en Dios” y nosotros recibimos palabras de sabiduría que nos recordaran al volverá a las trincheras de estos desiertos que: “si el Señor no construye la casa en vano se cansan los albañiles”.

Al marchar del monasterio, con el alma encogida y sobrecogida, al pensar que pisabamos las mismas losas que hace siglos habían pisado Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz, me vinieron a la mente los versos que comenta el místico doctor en su Cántico Espiritual y que desde que me los recitara mi padre espiritual, el Venerable José Rivera, en mis años de seminario, jamos los he podido olvidar.

Palabras que a quienes tenemos por oficio ser portadores del Evangelio y trabajar con la sotana remangada y polvorienta, nos cabe siempre la tentación de creernos que somos nosotros y no Dios quien hace las obras y merece por tanto las glorias. Es un párrafo largo, pero os ruego que lo leáis con atención, os aseguro que vale infinitamente más que todo lo que lleváis leído hasta ahora en esta carta. Dice así San Juan de la Cruz:

"1. Verdaderamente esta alma está perdida en todas las cosas, y sólo está ganada en amor, no empleando ya el espíritu en otra cosa. Por lo cual, aun a lo que es vida activa y otros ejercicios exteriores desfallece, por cumplir de veras con la una cosa sola que dijo el Esposo era necesaria (Lc. 10, 42), y es: la asistencia y continuo ejercicio de amor en Dios. Lo cual él precia y estima en tanto, que, así como reprendió a Marta (Lc. 10, 41) porque quería apartar a María de sus pies por ocuparla en otras cosas activas en servicio del Señor (entendiendo que ella se lo hacía todo y que María no hacía nada, pues se estaba holgando con el Señor, siendo ello muy al revés, pues no hay obra mejor ni más necesaria que el amor), así también en los Cantares (3, 5) defiende a la Esposa, conjurando a todas las criaturas del mundo, las cuales se entienden allí por las hijas de Jerusalén, que no impidan a la Esposa el sueño espiritual de amor, ni la hagan velar, ni abrir los ojos a otra cosa hasta que ella quiera.
2. Donde es de notar que, en tanto que el alma no llega a este estado de unión de amor, le conviene ejercitar el amor así en la vida activa como en la contemplativa. Pero, cuando ya llegase a él, no le es conveniente ocuparse en otras obras y ejercicios exteriores que le puedan impedir un punto de aquella asistencia de amor en Dios, aunque sean de gran servicio de Dios, porque es más precioso delante de Dios y del alma un poquito de este puro amor y más provecho hace a la Iglesia. aunque parece que no hace nada, que todas esas otras obras juntas. Que, por eso, María Magdalena, aunque con su predicación hacía gran provecho y le hiciera muy grande después, por el grande deseo que tenía de agradar a su Esposo y aprovechar a la Iglesia, se escondió en el desierto treinta años para entregarse de veras a este amor, pareciéndole que en todas maneras ganaría mucho más de esta manera, por lo mucho que aprovecha e importa a la Iglesia un poquito de este amor.
3. De donde, cuando alguna alma tuviese algo de este grado de solitario amor, grande agravio se le hacía a ella y a la Iglesia si, aunque fuese por poco espacio, la quisiesen ocupar en cosas exteriores o activas, aunque fuesen de mucho caudal. Porque, pues Dios conjura que no la recuerden de este amor, ¿quién se atreverá y quedará sin reprensión? Al fin, para este fin de amor fuimos criados. Adviertan, pues, aquí los que son muy activos, que piensan ceñir al mundo con sus predicaciones y obras exteriores, que mucho más provecho harían a la Iglesia y mucho más agradarían a Dios, dejado aparte el buen ejemplo que de sí darían, si gastasen siquiera la mitad de ese tiempo en estarse con Dios en oración, aunque no hubiesen llegado a tan alta como ésta. Cierto, entonces harían más y con menos trabajo con una obra que con mil, mereciéndolo su oración, y habiendo cobrado fuerzas espirituales en ella; porque de otra manera todo es martillar y hacer poco más que nada, y a veces nada, y aun a veces daño. Porque Dios os libre que se comience a envanecer la sal (Mt. 5, 13), que, aunque más parezca que hace algo por de fuera, en sustancia no será nada, cuando está cierto que las obras buenas no se pueden hacer sino en virtud de Dios. Cántico espiritual. Canción 28."

Como resultado de ese encuentro de obispos, la Iglesia española nos regala un joven y magnífico sacerdote diocesano, que en los próximos meses se incorporará a la misión de la región somalí.

Se acerca la Navidad. Un año más la liturgia nos invita a contemplar arrodillados el misterio del Verbo Encarnado que en el vientre virginal de Nuestra Señora Santa María y bajo la custodia paternal de San José, nace pobre, en un rinconcito olvidado de la tierra, totalmente desconocido para la gente poderosa y rica de su tiempo.

Os animo a daros a vosotros mismos, dando a los demás, compartiendo con los más pobres de la tierra; los que tenéis en la esquina más cercana, en el semáforo más próximo, o los que tenemos en los rincones más miserables de la tierra.

En Navidad, Dios mira la bolita de la tierra con ojos de niño ¿Y qué pensará de lo que ve? ¿Llorará Dios las lágrimas de los que lloran desconsolados en tierras de conflictos y guerras, en tierras de hambrunas, enfermedades espantosas, entre tanta soledad y abandono? O más bien ¿sonreirá Dios al ver la bondad que anida en el corazón de los hombres de buena voluntad que comparten en caridad con quienes nada tiene? Que Dios llore o que Dios sonría, depende, amigos, de nosotros.

En vuestras manos esta convertir a vuestros hijos en objetos de consumo o en hombres y mujeres que quieran amar a Cristo en el sufrimiento de los hombres nuestros hermanos.

Os ponemos a todos en brazos de la Santísima Virgen y de San José en nuestra pequeña capilla, ante el Sagrario de la misión y por todos vosotros, nuestros amigos tan generosos oraremos ante el “belén” en la noche de Navidad.

Si queréis hacer alguna donación, los datos son:

Titular: Fundación Misión de la Misericordia Entidad: BANKINTER Número de Cuenta: 0128-0014-73-0100029293 Iban: ES0801280014730100029293 Código SWIFT o BIC: BKBKESMMXXX

Visitad por favor nuestras páginas web:
http://www.missionmercy.org/ o también: http://missionmercycharity.com/

Ante el Sagrario de la misión por todos oramos y con Nuestra Señora de la Misiones Madre del Verbo Encarnado, pedimos que a todos nos acoja bajo su bendito manto.

Os bendigo a todos.
Padre Christopher


miércoles, 23 de noviembre de 2016

OCASHA Castilla - La Mancha se reúne en El Toboso

Cita anual de los castellanos - manchegos que han dedicado parte de su vida a trabajar como laicos misioneros en África y América por medio de esta entidad cristiana comprometida con la labor evangélica y misionera de la Iglesia Católica.


El pasado mes de octubre, mes de las misiones para la Iglesia Católica, la zona de Castilla - La Mancha de la Asociación de Laicos Misioneros Ocasha-Cristianos con el Sur, se reunieron en La Patria de Dulcinea, El Toboso (Toledo). Como siempre fue una gozada el reencuentro de nuevo y volver a verse y saludarse.

Todos ellos, además de castellanos - manchegos, son laicos misioneros que desde hace unos años han dedicado parte de su vida a trabajar durante un tiempo de larga estancia en países de misión, como son Zambia, Perú, Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Etiopía, República Dominicana, «territorios en donde hemos estado trabajando al servido del Reino de Dios», afirma Carlos Córdoba, natural de Daimiel (Ciudad Real) y desde hace unos años afincado en la localidad toboseña, anfitriona de este encuentro regional.

Las hermanas Clarisas de El Toboso les recibieron en sus conventos y les dejaron un rincón sencillo y acogedor para poder tener nuestra reunión, las cuales suelen hacer dos veces al año en aquellos lugares donde vivimos. En nuestras reuniones hablamos de su asociación a nivel general, de los misioneros de nuestra región si los hubiera que están en destino; actualmente, tenemos a José Adolfo, natural de La Fuente (Ciudad Real) que lleva más de 6 años en el Alto (Bolivia). También tratamos todo lo referente a las actividades que llevamos de animación misionera en nuestras comunidades parroquiales.


Es una Organización No Gubernamental integrada por laicos que, movidos por la fe en el Dios de Jesús, quieren acompañar los procesos de liberación integral de los pueblos del Sur, mediante el voluntariado en América Latina y África y mediante la sensibilización en la sociedad y en la Iglesia Católica.


martes, 25 de octubre de 2016

Testimonio misionero del Padre Longinos López: Si uno siente la llamada a "salir" hay que dejarse en las manos de Dios


Hace muchos años salí de mi tierra y  “dejé” a mi gente. Llegue a Uganda en 1978, aunque sigo siendo de mi tierra y de mi gente, a pesar de los años fuera, de todas las diferentes vivencias en una tierra y con gente muy diferentes.

Soy el misonero comboniano Longinos López, de Alía, Cáceres, diócesis de Toledo. Para salir , dejando personas muy queridas, ambiente, cultura, lengua etc., hay que sentir esa fuerza que solamente puede venir de Dios, viene sin apenas saber cómo y porque a mí, concretamente. No se puede salir simplemente como aventurero, medio turista a ver, o decir voy a ayudar, esto se suele oír con muchas frecuencia en boca de mucha gente, no es suficiente si uno va en serio,  muchas veces sin saber donde ni como. Sentir la llamada por parte de Dios y a la vez por parte de esas personas diferentes, nuevas a uno, quizás demasiado diferentes, llevara su tiempo por diversas razones: lengua, cultura, mentalidad, incluso el color de la piel entre otras.


No se puede ser ingenuo, y salir así sin más, uno necesita preparación, dejar que Dios vaya haciendo también su trabajo en nosotros y en los demás, que nos sintamos disponibles, decididos, si es que así Él lo quiere y sin duda que nos lo ira manifestando, en personas, acontecimientos, en la Oración, en la Eucaristía.

Sentía en mí mismo la Fraternidad, más allá de mis familiares, amigos y gente de mi propio país. Muchas veces no es fácil hacer realidad la Fraternidad allí donde uno se pueda encontrar, es un proceso, aunque la palabra así dicha suena bien. 

Si uno siente la llamada a “salir” hay que dejarse en las manos de Dios, y lanzarse sin miedos, sin poner límites al tiempo, a lugares o situaciones a veces agradables y muchas veces dolorosas, inseguras, complicadas, incomprensibles para nuestra mentalidad y nuestra forma de ver las cosas y acontecimientos.

El idealismo ya sea juvenil o no, puede ayudar, pero con frecuencia se suele romper en trozos, que nos puede desconcertar y ponernos en crisis personal de fe, de identidad, de preguntarnos si lo que hago, es lo aconsejable o hay que buscar otras posibilidades.

Esto me llevo o nos puede llevar a renovar la Fe, el hecho propio de la salida de la tierra, hacer un gran lugar en nuestras vidas a la Paciencia y sin duda recuperar la Esperanza.

Amigos y amigas, lo que digo en estas líneas, es lo que yo he podido vivir en todos  estos años en Karamoja, y sigo viviendo en mi vida misionera. Desde los años de terrible violencia, guerras, inseguridades, a años, últimamente de relativa calma, un desarrollo lento, pero a mejor, con posibilidades de un futuro mejor para millones de ugandeses, tanto a nivel social, como a nivel de compromiso cristiano, por una tierra Uganda diferente y donde la vida va siendo más humanizada para todos, con sus más y sus menos, pero siempre con mucha Esperanza, con una sonrisa, y en camino, sin parar.

Saludos desde Karamoja, en Uganda, Un fuerte abrazo, P. Longinos López


lunes, 28 de diciembre de 2015

Desde Sierra Leona el Padre Luis Pérez s.x. desea FELIZ NAVIDAD


Queridos todos, amigos y amigas: Paz y Bien y Felices Navidades y Año Nuevo.

Este año mi FELICITACIÓN DE NAVIDAD Y DESEO DE UN BUEN AÑO NUEVO es más gozosa y alegre que la del año pasado ya que comparte la alegría de este pueblo sierra leonés que está libre del EBOLA y, por lo tanto, ha recobrado la alegría de vivir una vida normal y la esperanza de poder superar, poco a poco, las consecuencias que la epidemia del virus ha dejado en el País y en la Sociedad. La pesadilla ha pasado y todos se afanan en mejorar el presente y el futuro en todos los aspectos de la vida.

Desde hace algunas semanas, y cada vez más, se percibe el ambiente navideño, en general y, sobretodo, en las comunidades cristianas: preparación de las reuniones familiares del 24 y 25, fiestas de familia, regalos, organización de fiestas de barrio y vecinales, reuniones, cantos Navideños por las calles y visitando casas, familias, parroquias, instituciones, pidiendo el aguinaldo. Todo saludo de buenos días, tardes o noches, va unido al de ¡felices fiestas! Es decir que el ambiente en general es distendido, esperanzador y alegre.


El País ha sido declarado libre de Ébola, desde hace semanas no ha habido ningún caso ni sospecha de persona enferma, las restricciones, controles y el estado de emergencia han sido anuladas, quedan las medidas de control y vigilancia para detectar los posibles casos, aislarlos, seguirlos y tratarlos adecuadamente; el sistema sanitario sigue atento y no baja la necesaria guardia para prevenir y, en caso necesario, tratar adecuadamente los posibles brotes o casos.

Ahora todos esperamos que el País se vaya recuperando poco a poco, sobre todo a nivel económico: que las compañías vuelvan, que muchos de los que se quedaron sin empleo regresen a sus trabajos, que los proyectos de desarrollo que se suspendieron sean retomados, que las construcciones de infraestructuras se recomiencen, que el mercado internacional se recupere...; es decir que las posibilidades de una vida un poco mejor regresen para aquellos que la habían perdido y el estado del bienestar crezca y se recupere un poco; todo esto no llega a muchos que siguen viviendo en la pobreza y muchos en un estado de supervivencia; pero la esperanza de que algunos mejores el estado de vida es un primer pasado, esperando y deseando que los índices del pobreza del País vayan disminuyendo y haciendo posible una vida más “digna” para más cada vez más. Esperamos que el Año Nuevo nos traiga algo más de esta realidad más justa, equitativa y de una vida digna para todos, donde el estado del bien estar, las posibilidades de educación, sanidad, trabajo…puedan llegar cada vez a más personas y familias… 

Las comunidades cristianas, las parroquias ya llevan mese haciendo vida normal: reuniones de jóvenes, adultos, catequesis de niños, grupos de oración, asociación de San Vicente de Paul, caritas…, así mismo en las sucursales de la parroquia, que son nueve, en algunas hay catecumenado. Todos los grupos están preparando la celebración de Navidad con ilusión, participando a la Novena y preparando las celebraciones principales: Eucaristía de Media noche y la de Navidad: cantos, oraciones, participación. Son días en los que la comunidad participa más y asisten hasta los que, normalmente, asisten menos…un poco como en todas partes. La alegría se desborda y la esperanza se hace más presente, junto a un ambiente festivo y de acercamiento de los unos a los otros ¡estupendo! También el compartir se ensancha, aún los que tienen poco, en estos días, ayudan a los que tienen menos, especialmente en las “familias extendidas” donde la acogida recíproca y el compartir forma parte de la cultura de este pueblo y de sus amplias relaciones familiares.


Hace un rato hemos terminado la “Misa del Gallo” que aquí comenzamos a las ocho de la noche, había más de 400 personas, una buena cantidad de jóvenes, demos estado dos horas celebrando la presencia de Jesús entre nosotros y pidiéndole que esta presencia llene cada vez más nuestro corazones e impregne nuestras relaciones nuestro trabajo, la justicia en el mundo. Nosotros también nos hemos hecho eco, con esperanza, de los apelaos a la paz, al respeto de la dignidad, a la fraternidad, a la justicia que en estos días llena el ambiente en general, las llamadas del Papa y dirigentes, las personas y grupos de buena voluntad. Estamos convencidos que la presencia de Jesús, con lo que significa, es garantía de un mundo mejor, más fraterno, más en comunión con Dios y entre las personas, grupos, sociedades y pueblo….hemos celebrado esperanzados entre oraciones, cantos, intervenciones, danzas, sonido de tambores y alegría manifiesta.

Terminada la Eucaristía un rato de conversación y, en grupos, unos cantando, otros más silenciosos; pero todos alegres, nos hemos regresado a nuestras casas; algunos a seguir celebrando con los vecinos…, todos dando gracias a Dios por el momento celebrado juntos y pidiéndole a Señor que nos de la liz, la fuerza y la esperanza de seguir trabajando por una sociedad más fraterna, donde todos seamos más hermanos, donde no haya tantos necesitados y con tantas necesidades…

Yo-nosotros estamos bien, seguimos trabajando, ahora sin las trabas del ébola, un poco mejor. Os agradezco a todos-as vuestra cercanía, recuerdo, oración y colaboración, todo ello tan necesario para sostener nuestra presencia y servicio aquí. OS DESEO UNA NAVIDAD LLENA DE LA CERNANÍA DEL SEÑOR Y QUE EL AÑO NUEVO ESTE LLENO, PARA VOSOTROS Y TODOS LOS VUESTROS, DE SUS BENDICIONES.

Un fuerte abrazo, muchos recuerdos, mis mejores deseos de bien y fraternal y cordialmente.
¡Gracias por todo!

Luis Pérez s.x., misionero javeriano

jueves, 10 de diciembre de 2015

FELIZ NAVIDAD DESDE KARAMOJA, UGANDA, POR EL PADRE LONGINOS LÓPEZ, MISIONERO COMBONIANO


Queridos amigos y amigas,

Saludos desde Kanawat (Karamoja) en Uganda. Os deseo una Feliz Navidad de Paz. Un año más que va pasando como el viento y a penas uno se va dando cuenta del paso del tiempo. Me alegro que llegue esta época para conectar con vosotros y saber que estáis ahí, y que yo sigo por Karamoja.

La velocidad de los medios de comunicación me deja confuso muchas veces ante la lentitud de los acontecimientos y realidades que ocurren aquí, y  que llegan a nuestros conocimientos sin prisas, en sí, son dos tipos de realidades completamente diferentes, posiblemente incluso opuestas y nada beneficiosas, si miro al entorno donde vivo o vivimos aquí en Karamoja. Sin duda que el vivir aquí o ahí en España hacen la diferencia, pues donde vivimos cada uno de nosotros, nos obliga a ver personas y situaciones que muchas veces no cuentan para otra parte de la Humanidad, en un Mundo Global, de las cuales solemos pasar al lado con indiferencia, quizás volviendo la vista a otro lado o cruzando a la otra acera para no ver la realidad de la otra persona, otro ser humano como yo.

Me cuesta más tiempo pensar lo que voy escribiendo, que los segundos al pulsar el teclado de mi correo, que  os llega enseguida, lo cual me escandaliza, lo rápido que somos para muchas cosas quizás no esenciales para vivir  y la lentitud para salvar vidas o que desaparezcan.

En una sociedad donde estamos llenos de contradicciones, intereses políticos, financieros, de poder, hacerse preguntas e intentar las respuestas, es relativamente factible; se suele decir , te metes en internet y ahí están las respuestas, pero todo muy impersonal, y a la vez con una pantalla por medio.

Cuando visito la gente de la Parroquia, en sus poblados, chozas o casas, me pregunta suele ser: ¿por qué, esta gente vive así, es esta situación, con lo mínimo, que ronda el límite humano para poder vivir o yo diría sentirse humanos, hijos de Dios como tú y yo?  ¿Cuando llegara la “hora” en que todo esto cambiara? ¿Por que todo va tan lento, muy poco cambia o se transforma? ¿Que puedo o podemos hacer, o realmente los seres humanos somos así de complicados, en una sociedad compleja, desigual y muchas veces indiferente?.

Cuando pienso en lo ocurrido hace unas semanas en Burundi, Paris, Mali , cuando veo las imágenes de gente que camina hacia Europa, que pasan de un país a otro, para conseguir una vida mejor, pienso también en los diferentes gobiernos, partidos políticos, empresas, multinacionales, sus intereses o sus incapacidades para afrontar esas situaciones, quizás no esperadas.

Como están ocurriendo, dejan ver que algo no funciona bien en nuestra sociedad, nuestro mundo, y que los países de origen se desentienden de sus propios ciudadanos y siguen poniendo el interés en permanecer en el poder, trafico de armamentos y aprovecharse de la situación. De alguna forma todos estamos atrapados en esa maraña.

Desde la realidad de Karamoja, posiblemente, si Europa estuviese mas a la mano, mucha gente intentaría ponerse en camino hacia una vida “posiblemente mejor”, quizás por una simple razón: poder comer al menos tres veces al día, poder mejorar la salud y aprender algo más de lo que se suele aprender aquí en las escuelas, con el estomago medio vacío, sin apenas materiales educativos, y con poca visión de un futuro mejor.

El Papa Francisco estuvo en Uganda, pero solamente en Kampala, muy lejos de donde yo vivo y en estos días con muy malos caminos, llueve cuando no  debería, pues sería la época seca, sin duda que todos estamos de cabeza con el clima, como si estuviese descontrolado o lo hemos descontrolado y nos está pasando factura, pero pagando casi siempre los más necesitados. Año muy malo para las cosechas, con escasez de comida, se multiplican las enfermedades, se debilitan las mentes y los cuerpos; ya veremos como va evolucionando esto. Volviendo a la venida del Papa, ha sido una gran bendición para toda Uganda, sus gentes, para los políticos ante unas elecciones muy cercanas. El Papa se ha acercado a los ugandeses, como lo ha hecho en Kenia y en la República  Centroafricana, la gente  lo ha sentido muy cercano, incluso en los discursos, apuntando a los problemas que existen en el país, animando a la juventud y dando pistas de un futuro diferente.

Ya estamos a las puertas de la Navidad, y no sé qué deciros en esta Navidad, que no os haya dicho ya de una u otra forma. No sé cómo se presentara este año, sin duda más parecida a la “primera Navidad”, que a cualquier otra cosa.

Deciros que os llevo muy presentes en mi vida aquí, que pienso de vez en cuando con vuestros y las diferentes situaciones que me vais comunicando. Creo que la amistad, el cariño, y los buenos deseos, hechos realidad están ahí, nos unen, y eso es muy importante para mí. La visita del Papa Francisco, por lo que he leído de sus discursos, y su presencia, han sido y seguirán siendo un aliento de ánimo y esperanza para  esta Navidad y para el nuevo año, donde se celebraran elecciones generales en Uganda. El Papa ha  llamado la atención y ha pedido a los sacerdotes ugandeses que sean misioneros en su propio país Uganda,  marchando a diócesis donde los sacerdotes son muy pocos y la población abundante, posiblemente pensaba en nuestra pobre realidad en Karamoja.

La situación mundial de muchos seres humanos hoy, no requiere ayuda material solamente, algo que se van repitiendo con mucha frecuencia; debemos obligar a los gobiernos a mirar a la gente en estas situaciones, como seres humanos, personas que sienten y viven como cualquiera de nosotros, no como extraños, indiferentes. Los gobiernos dominan, usan sus ciudadanos para sus propios  intereses, no están para “servir”, para mejorar sus vidas y la del país; seguimos siendo un números metidos en un ordenador, con un control. ¿Cuando tendremos gobiernos que estén disponibles a servir a sus ciudadanos?

En el 2016, me tocara como responsable de esta Misión o Parroquia de kanawat, dividirla en dos Parroquias, debido la mucha población, unas 80.000 personas y las distancias, teniendo presente el tipo de caminos, que no son carreteras, y que en realidad son 18 zonas o pueblos, algunos a 50kms del centro de la Misión o Parroquia actual. Siendo dos Parroquias, con al menos dos sacerdotes en cada una, se podrá estar más cercanos a la gente, y se podrán realizar otro tipo de actividades y de desarrollo. Rezad por este “Proyecto “de futuro, que aun estamos intentando buscar los fondos para  hacer un pozo y poder comenzar el proyecto. Os invito a que participéis en este proyecto como podáis, sin vuestra colaboración y ayuda, será difícil llevar adelante el proyecto. El Proyecto se llama "KOKORIA", pues así se llama el lugar.

¿Como será tu Navidad, vuestra Navidad? y ¿cómo se presenta el nuevo año 2016? ¿Podríamos mejorar algo nuestro entorno, nuestras familias, situaciones conflictivas en algunos países? ¿Qué opinas? ¿Qué podemos hacer cada uno de nosotros allí donde vivimos y trabajamos? Creo que algo podemos hacer, algo puede cambiar, si nos ponemos en ello, si miramos a los ojos a tantas personas que sufren en nuestro entorno y  lejos.

Os deseo una Feliz Navidad, algo diferente, por un bien común y solidario. Que el Hijo de Dios haciéndose realidad humana, desde lo más sencillo y  cercano a los más necesitados, nacido en un establo, entre los marginados, nos bendiga y siembre en nuestros corazones semillas de Paz, de Humanidad y de Misericordia, en esta Navidad.  Un fuerte abrazo y perdonad por mi atrevimiento al escribir lo que veo y siento.

Vuestro amigo de siempre,

Longinos Lopez Elanyangikoi, Misionero Comboniano