miércoles, 19 de noviembre de 2014

Padre Luis Pérez s.x. desde Sierra Leona: "¿Quién ayuda a quién con el ébola?"

El misionero toledano de la Orden javeriana Luis Pérez describe para los lectores de ABC Toledo las penosas condiciones en las que miles de personas están viviendo el drama de esta enfermedad en Sierra Leona


La semana pasada, los javerianos que trabajamos en Sierra Leona nos reunimos en Makeni. El objetivo del encuentro era poner en común el trabajo pastoral-social-humanitario que se está haciendo, evaluarlo para posibles mejoras y coordinar los esfuerzos de cada parroquia y comunidad. A la reunión invitamos a un doctor sierra leonés que está involucrado en la lucha contra el ébola; él nos explicó todo lo referente al virus y su incidencia actual en el país. Fue ilustrativo y completo y matizó lo que ya sabíamos; finalizando su intervención hizo una afirmación rotunda: la causa más importante y determinante de los efectos del ébola es la pobreza en un país con más recursos, mejores estructuras sanitarias, más medios a disposición, con una población menos pobre, desnutrida y con una salud mejor, esto se habría cortado hace tiempo, como ha sucedido en Nigeria.

Hace unos días, fuimos a dos casas del territorio de nuestra parroquia que habían sido puestas en aislamiento al haber, por causa del ébola, muerta ahí una persona. Allí había unas 18 personas. La razón de la visita, después de una primera de contacto, era llevarles alimentos (patatas, cebollas, aceite, agua potable, carbón, arroz…) para reforzar otras ayudas y que pudieran pasar los 21 días de aislamiento «un poco mejor». Lo llevado había sido entregado por los feligreses de la parroquia para compartirlo con familias en esta situación. Junto a la ayuda material, se reitera la cercanía, seguimiento, recuerdo y oración por estas familias por parte de la comunidad cristiana. No es mucho lo que se lleva, ni lo que se puede hacer; pero impresiona constatar el agradecimiento que estas personas manifiestan, con palabras y gestos, al ver que alguien se preocupa por ellas y las tienen en cuenta.

Por mi parte estando allí y viendo el «panorama»: calles polvorientas, casas que casi no se sostienen en pie, falta de medios y comodidades, todo muy rudimentario; «superpoblación»: 8/10 habitaciones para 18/20 personas…; me vino a la mente lo que nos había dicho el Doctor: la causa determinante…es LA POBREZA. La verdad es que, a veces, me parece estar viviendo en un mundo «irreal» viendo las condiciones de vida de tantas personas aquí (y no digamos en las aldeas) y conociendo el nivel de vida, medios y posibilidades (junto a muchas desigualdades, marginaciones y pérdida de derechos) de nuestros países ricos.

Visitamos a esa familia para «ayudar». Esta fue la otra palabra que me vino a la mente en ese momento. Para salir de la situación que está viviendo este País necesita ayuda: lo dice el Doctor, las ONGs, los Organismos Internacionales, los misioneros, los Grupos Religiosos, las personas informadas: AYUDA, AYUDA.

Más tarde, ya en casa, con las imágenes vistas en la memoria y con los pensamientos que ellas me suscitaron, seguí dándole vueltas a la realidad que aquí, y en muchos países, se vive y le di vueltas a la relación entre POBREZA Y AYUDA.

Hay decir que la ayuda va llegando ¡por fin! se va tomando conciencia de la necesidad de colaborar, entre otras cosas «por si las moscas». Están llegando personas preparadas y medios adecuados para frenar el ébola; se están abriendo más centros para la detección y tratamiento; las ayudas provienen de Naciones, de Organizaciones, de ONGs, de Grupos Religiosos, de privados. También de Organismos Internacionales, aunque con más parsimonia.

Otra realidad a destacar es que el Sur está ayudando al Sur al Sur: La Unión Africana (UA), como todo organismo de este género, está respondiendo poco y tarde; pero ya ha comenzado a reaccionar y a ayudar. Sin embargo; Nigeria, R.D. del Congo, Etiopía, Kenia, Uganda, Ruanda, Tanzania, Burundi…,están mandando personal ( y algunos dinero) a los países afectados por el ébola, entre todos ponen a disposición (aproximativo) alrededor de 35 médicos, 180 enfermeros, 550 sanitarios y unos 1.300 voluntarios. Es una alegría que la Unión Africana se vaya consolidando para el bien y el beneficio de África.

Pensando en la POBREZA habría que decir (sin entrar en matices ni en las reflexiones y estudios complicados y de expertos que requiere el asunto) que, más que hablar de pobreza, como ya muchos están haciendo, hay que hablar de empobrecimiento, más que de pobres de empobrecidos.

Sierra Leona es un país pobre: Uno de los últimos en el índice del desarrollo humano ( que tiene en cuenta La esperanza de vida (46 años), la calidad y extensión de la enseñanza, la sanidad, la educación, el nivel de vida); con más de un 60% de desempleo; con el 68 % de la población bajo el umbral de la pobreza; con 2/3 de la población viviendo de una agricultura de subsistencia; con una mortalidad de 17,7 %; con una renta per cápita del unos 650 $ dólares anuales; con unos sueldos (los de la mayoría de los pocos que los tienen), entre 400.000/600.000 leones al mes (90/115 Euros ), un saco de arroz de 50 Kg. cuesta 120.000 leones; con una balanza comercial desfavorable…

Por otra parte Sierra Leona es rica y tiene abundante en hierro, diamantes, platino, rutilo, bauxita, casiterita, madera, petróleo, abundante caladero de pescado, frutas, café, cacao.., todo ello exportado y manufacturado por compañías extranjeras que, naturalmente, crean aquí riqueza y empleo y pagan impuestos y concesiones; pero que se llevan la parte del león…Por lo tanto ¿pobre o empobrecida? (Aquí también habría cosas que «arreglar», pero ahora estamos pensando en lo que depende de los países ricos). África es expoliada, desde hace muchos años, sin el menor cargo de conciencia ni la más mínima justicia…

Por otra parte el expolio de África (sobre esto hay muchos estudios, informes, estadísticas…de ONGs, Organismos, Fundaciones…) es el que, en buena medida, posibilita el estado de bienestar, la riqueza, la industria, muchos puestos de trabajo en nuestros países, ¡en fin! la riqueza de los países del Norte, de los Ricos depende de los pobres, y sin las materias primas de los Pobres el bienestar de los Ricos sería «más modesto»…tal vez mucho más modesto.

Y terminaba yo esta reflexión, de andar por casa y por los barrios de Makeni (después de lo dicho) pensando que habría que cambiar la palabra AYUDA por la de RESTITUCIÓN. ¿No les parece que sería más apropiada y reflejaría con más precisión la realidad? A mí (y a muchos-as) como cristiano, misionero y persona medianamente normal, sí me lo parece. Tal vez alguien, con un poco de escepticismo, diga «el mundo ES así», cosa que es verdad, pero porque «Algunos lo hacen así» y es casualidad que siempre lo hagan los mismos…Por lo tanto, con sencillez, sentido común, y la información necesaria; deseosos de un mundo mejor y del bien común para todos y en todas partes, podemos terminar como empezamos: ¿Quién «ayuda» a quien?

Muchos saludos y hasta la semana que viene.

P. Luis Pérez Hernández s.x.


Misionero Javeriano en Sierra Leona

Fuente: ABC Toledo