ENCUENTRO MISIONERO DE JÓVENES 2023

  • MEDITACIÓN DIARIA


    ¡Reza con nosotros por las misiones!
  • CENTENARIOS 2022


    ¡Un año grande para OMP!
  • VUELVE SUPERGESTO


    La revista para jóvenes, ahora en formato 100% digital
Mostrando entradas con la etiqueta misioneros javerianos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta misioneros javerianos. Mostrar todas las entradas

sábado, 4 de mayo de 2019

Misioneros Javerianos en España visitan Toledo

Acompañados de voluntarios de la ONGD Misión América, de la dirección diocesana de Obras Misionales Pontificias en Toledo y de la delegación diocesana de Misiones de Toledo


Los Misioneros Javerianos, desde el Servicio Conjunto de Animación Misionera, cooperan con la animación misionera que se desarrolla en la Archidiócesis de Toledo

Una delegación de los Misioneros Javerianos presentes en España ha visitado Toledo, manteniendo un encuentro con voluntarios de la ONGD Misión América, de la dirección diocesana de Obras Misionales Pontificias en Toledo y de la delegación diocesana de Misiones de Toledo. Una oportunidad de convivencia y encuentro, donde se ha puesto en valor el trabajo que desarrollan los Misioneros Javerianos y la cooperación en la animación misionera en la Archidiócesis de Toledo, mediante el Servicio Conjunto de Animación Misionera.

Desde las instituciones misioneras toledanas se agradece la estrecha colaboración que siempre brindan los Misioneros Javerianos, ofreciendo testimonios misioneros en colegios e institutos y participando en las actividades que se organizan en la Archidiócesis de Toledo. También se ha avanzado las actividades que por el Mes Misionero Extraordinario se celebrarán en la archidiócesis primada, en la que se cuenta con la ayuda de los Misioneros Javerianos.

En esa línea se ha constatado la importancia de poner en el centro de la animación misionera la misión ad gentes, que es paradigmática en la pastoral de la Iglesia y será importante destacarlo durante las actividades que se vivirán el próximo mes misionero de octubre de 2019.

Comunión, diálogo y encuentro son palabras que identifican a los Misioneros Javerianos, que son una familia misionera “ad gentes”, identificados como “misioneros ad gentes (enviados a quien no conoce Cristo) y ad extra (fuera de nuestras culturas, de nuestros lugares a otras tierras, otras culturas)”. Los Misioneros Javerianos saben abrirse “al Espíritu que llama a la misión desde otros pueblos”, siendo hoy más que nunca comunidades internacionales que responden a la “llamada del Espíritu que nos envía a anunciar el Evangelio a todos”.

De entre los Misioneros Javerianos, en Toledo siempre se sigue con atención la labor misionera del Padre Luis Pérez s.x., quien fuera nombrado Hijo Predilecto de Toledo, por unanimidad del Ayuntamiento de Toledo, y que en estos momentos se encuentra desarrollando su pastoral misionera en Sierra Leona.

Desde Misiones Toledo se anima a contribuir en los proyectos de los Misioneros Javerianos, y particularmente en los impulsados por el misionero Padre Luis Pérez s.x., pudiendo conocerlos de manera más directa en la página web de los javerianos https://www.javerianos.org/ o poniéndose en contacto con la propia delegación de misiones www.misionestoledo.org.

lunes, 5 de junio de 2017

Padre Luis Pérez, misionero javeriano en Sierra Leona, ofrecerá en Toledo su testimonio sobre el ébola

En la toledana parroquia de El Buen Pastor (Avenida de Bárber, 28), el próximo viernes, 9 de junio, comenzando con la celebración de la Eucaristía (20:00 horas) y posteriormente la charla “Sierra Leona después del ébola”

El Padre Luis Pérez es natural de Toledo y fue nombrado Hijo Predilecto de Toledo por unanimidad del Ayuntamiento de Toledo

            Sierra Leona es uno de los países más pobres del mundo, a pesar de sus riquezas naturales. País africano que fue asolado por una guerra civil de 1991 a 2002 y que le ha tocado vivir las consecuencias más duras del ébola. En esos dos momentos estuvo en Sierra Leona el Padre Luis Pérez s.x., compartiendo su fe, su testimonio y su vida, misionero javeriano natural de Toledo. Luis Pérez Hernández permaneció con decisión, fundada en el Evangelio, siempre junto al pueblo de Sierra Leona.

            Después de tres años de estancia en ese país africano, el Padre Luis Pérez regresa a Toledo, para dar testimonio y acercar Sierra Leona a los toledanos, ofreciendo una ponencia que se ha titulado “Sierra Leona después del ébola”.

            Una actividad que se celebrará el próximo viernes, 9 de junio, en Toledo, en la Parroquia de El Buen Pastor (Avda. de Bárber, 28), dando comienzo a las 20:00 horas, con la celebración de la Eucaristía, y posteriormente con el testimonio que ofrecerá en los salones parroquiales, explicando cómo los misioneros siempre trabajan en los momentos más complicados, por encontrarse en las periferias geográficas, humanas y existenciales del mundo.

            La Dirección Diocesana de Obras Misionales Pontificias, la Delegación Diocesana de Misiones de Toledo, la ONG Misión América, junto a los Misioneros Javerianos y la Asociación Entretejiendo, invitan a esta actividad, que servirá para ofrecer una merecida acogida a quien fuera nombrado Hijo Predilecto de Toledo, por el Ayuntamiento de Toledo, dado el trabajo que como misionero ha desarrollado vinculado siempre a los misioneros javerianos, a África, en particular Sierra Leona, y Toledo, que es su ciudad.

            Esta actividad también servirá para agradecer la cercanía de la Archidiócesis de Toledo con los sierra leoneses, por su colaboración espiritual y material, en los difíciles momentos que Sierra Leona vivió por el ébola y que aún hoy tiene sus consecuencias, por lo que se ofrecerán vías de colaboración y cooperación para poder financiar nuevos proyectos que sirvan para dignificar el trabajo pastoral y social de los misioneros javerianos en este país.

Más información www.misionestoledo.org.

domingo, 24 de enero de 2016

Misionero javeriano Luis Pérez destaca las características de la misión en Toledo “entrañables para mí como toledano y misionero”

El Arzobispo de Toledo recogió el título de Hijo Predilecto de Toledo del Padre Luis Pérez s.x., misionero javeriano que se encuentra actualmente en Sierra Leona


Características como, señala el Padre Luis Pérez, “la Ciudad de las tres culturas, de la tolerancia, la Escuela de Traductores… todas realidades referentes al encuentro entre los pueblos, el diálogo y el entendimiento”

Cuando la pesadilla del Ebola vuelve a aparecer, según confirma desde Freetown (Sierra Leona) la Agencia Fides de información misionera, después de un año y cinco meses, 14222 casos y 3955 muertes registradas únicamente el Sierra Leona, en Toledo se hacía entrega el pasado sábado del Título de Hijo Predilecto de la Ciudad al sacerdote misionero javeriano Padre Luis Pérez s.x. (actualmente realizando su labor misionera en Sierra Leona), que recogía en su nombre el Arzobispo de Toledo y Primado de España, Don Braulio Rodríguez Plaza, Presidente de la Comisión Episcopal de Misiones y de Cooperación con las Iglesias de la Conferencia Episcopal Española.


Junto al Arzobispo de Toledo estaban, además, familiares y amigos del Padre Luis Pérez s.x., compañeros de los misioneros javerianos, colaboradores de la Delegación Diocesana de Misiones de Toledo y de la ONG Misión América. Todos ellos unidos, según pidió el Padre Luis Pérez s.x., al saber la concesión del premio, y teniendo muy en cuenta la presencia de Luis, que “con su pelo gris y un corazón muy grande”, como destacó el Arzobispo de Toledo, removió con el testimonio de su vida a todos los asistentes a la entrega de Honores y Distinciones del Ayuntamiento de Toledo.


Desde Sierra Leona el Padre Luis Pérez s.x. ha querido transmitir su gratitud, nuevamente, por este reconocimiento que ha recibido de la Ciudad de Toledo, sintiéndose alegre porque “la elección ha tenido como motivación el ser misionero, lo que significa un reconocimiento de la labor misionera en el mundo, y que esto lo haga mi ciudad natal me produce una gran satisfacción personal”.

Aunque lamenta en sus palabras el no haber podido estar presente en la entrega del título de Hijo Predilecto, señala que “me ha hecho mucha ilusión y me siento profundamente conmovido y agradecido por esta distinción que confirma oficialmente lo que yo siempre he sentido profunda y emocionalmente en mi corazón: ser toledano es para mí una realidad muy significativa, es una emoción, esté donde esté es mi casa-ciudad en el corazón”.

El Padre Luis Pérez también ha querido destacar que “he sentido como un privilegio el ser toledano, porque Toledo tiene características que son cercanas a la misión: la Ciudad de las tres culturas, de la tolerancia, la Escuela de Traductores… todas realidades referentes al encuentro entre los pueblos, el diálogo y el entendimiento; todas características de la misión y entrañables para mí como toledano y misionero”.

Culmina el Padre Luis Pérez s.x. sus palabras de gratitud y reconocimiento hacia Toledo destacando que recibe el reconocimiento y el honor “entre la gente entre la que vivo y con la que trato de compartir mi vida y mi fe, caminando juntos para construir un mundo y una sociedad como Dios quiere y como Jesús se nos muestra como ejemplo, es casi como una reafirmación de las motivaciones de esta distinción tan entrañable para mí”.



jueves, 26 de noviembre de 2015

El misionero javeriano Padre Luis Pérez nombrado Hijo Predilecto de Toledo

La Dirección Diocesana de Obras Misionales Pontificias y la Delegación Diocesana de Misiones de Toledo muestran su alegría por este reconocimiento al Padre Luis Pérez s.x. y, por extensión, al compromiso misionero de la Archidiócesis de Toledo


Desde la Delegación Diocesana de Misiones de Toledo ya han transmitido la noticia y felicitado personalmente al Padre Luis Pérez, natural de Toledo, quien ha mostrado su gratitud a Toledo afirmando “Yo soy de Toledo”

“Con sencillez, con humildad y con alegría”, explica Jesús López Muñoz, Delegado Diocesano de Misiones de Toledo, “ha recibido el Padre Luis Pérez s.x. la noticia de su nombramiento como Hijo Predilecto de Toledo”. Una noticia que fuera transmitida por la Alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón Jaime, a la Delegación Diocesana de Misiones de Toledo, a la par que reconocía el compromiso del misionero javeriano en las dificultades que Sierra Leona ha vivido con el ébola y en otras épocas de la acción misionera del Padre Luis Pérez en África.

Con este nombramiento de Hijo Predilecto de Toledo se reconoce la vida misionera del Padre Luis Pérez, natural de Toledo, que siempre ha sido humilde, con el servicio y la entrega como sus pilares de acción, haciéndose uno más junto a los africanos. El mismo Padre Luis Pérez ha afirmado que en la misión ha estado “a las duras y a las maduras, al que le tocan las maduras, muy bien, al que le tocan las duras… pues también bien”.


Luis Pérez s.x. es misionero en uno de los países más pobres del mundo, a pesar de sus riquezas naturales. En este país permaneció de 1996 a 2002, regresando en el año 2014, en el momento inicial y culmen de la epidemia del ébola. Siempre ha entendido este misionero toledano que su vida estaba junto con su pueblo, con los más débiles y sufrientes, como el Buen Pastor. Este misionero javeriano en el año 1999 vivió un secuestro por grupos militares rebeldes en Sierra Leona, lo que le hace recordar a muchas de las personas que sufrieron y murieron en el conflicto, en una guerra civil que asoló este país africano y que le podría haber costado también a él la vida.

Sobre Toledo, y su vinculación con esta ciudad, el Padre Luis Pérez s.x. recuerda que su “vocación misionera surgió a partir de mi vocación sacerdotal”, destacando que “yo soy toledano” y ha estado siempre vinculado a la Parroquia El Buen Pastor de Toledo. En esta parroquia toledana encontró el boletín Misioneros Javerianos, donde le llamó la atención como “los javerianos utilizaban mucho la palabra familia, mucho más que la palabra comunidad, que era la palabra, en parte más canónica, pero también más de moda entonces. Claro, a los dieciséis años, ese carácter de trabajo familiar, en grupo, me llamaba mucho. Esa fue una de las razones que hizo que me decantara por los javerianos”.


De lo vivido en Sierra Leona señala que “once años de guerra son tremendos para un país tan pequeño. Toda Sierra Leona, de norte a sur y de este a oeste, se vio afectada, y no es exagerado decir que el 95% de las familias sierraleonesas se vieron afectadas por la guerra, con todas sus terribles secuelas: muerte, amputación de miembros, refugiados, destrucción de aldeas y de posesiones, hambre, pillaje…”.

De esta presencia recuerda que “a los seis días de la entrada de los rebeldes en la capital, esto es, 12 de enero de 1999, los rebeldes entraron en nuestra misión y nos secuestraron a todos: cinco javerianos y seis Hermanas de la Caridad, las de la Madre Teresa. Nos llevaron a otro lugar y allí, recién llegados, nos encontramos con que uno de los secuestradores lucía en el pecho una cruz pectoral. Así supimos que también estaba secuestrado el arzobispo de Freetown, Monseñor Ganda”. Una vez liberado contribuyó trabajando pastoralmente en el país, “echando una mano”, de manera especial ayudando a niños soldados, golpeados por constantes conflictos.

En su última presencia misionera, en 2014, el Padre Luis Pérez se encontró con otra realidad compleja y difícil en Sierra Leona, el ébola. El misionero javeriano hizo real la afirmación “cuando todos se van, ellos – los misioneros – se quedan”. Quiso quedarse para ayudar en las máximas dificultades de la epidemia del ébola, haciéndose uno más junto a sus hermanos africanos, no estando de paso, sino estando y viviendo, siempre desde el Evangelio y la especial significación del trabajo misionero y el compromiso de los misioneros javerianos.

Para Toledo, para la Delegación Diocesana de Misiones de Toledo, es un orgullo contar con el Padre Luis Pérez en sus actividades de animación misionera, pero especialmente en la renovación constante del compromiso misionero que nos pone y posiciona a todos en permanente estado de misión.

Cuando el Papa Francisco estaba aterrizando en África, para iniciar su viaje misionero a Kenia, Uganda y República Centroafricana, debemos recordar la palabra “gratitud”, porque justo en ese momento se daba a conocer que el Padre Luis Pérez era nombrado Hijo Predilecto de Toledo. Como el Papa Francisco ha afirmado en Kenia, “seamos discípulos misioneros, hombres y mujeres que irradien la verdad, la belleza y el poder del Evangelio, que transforma la vida. Hombres y mujeres que sean canales de la gracia de Dios, que permitan que la misericordia, la bondad y la verdad divinas sean los elementos para construir una casa sólida. Una casa que sea hogar, en la que los hermanos y hermanas puedan, por fin, vivir en armonía y respeto mutuo, en obediencia a la voluntad del verdadero Dios, que nos ha mostrado en Jesús el camino hacia la libertad y la paz que todo corazón ansía”. Palabras del Papa Francisco en las que se reflejan todos los misioneros de la Archidiócesis de Toledo, el Padre Luis Pérez s.x. y los 144 misioneros toledanos que llevan el Evangelio a las periferias del mundo.



sábado, 23 de mayo de 2015

Arzobispo de Toledo clausura las jornadas nacionales de delegados diocesanos de Misiones

Monseñor Braulio Rodríguez Plaza, Arzobispo de Toledo y Presidente de la Comisión Episcopal de Misiones y de Cooperación entre las Iglesias, ha destacado el valor del trabajo constante de los misioneros.



Con el lema “La misión ad gentes en la vida consagrada”, la sede de la Conferencia Episcopal Española (CEE) ha acogido la Asamblea Nacional de Director Diocesanos de las Obras Misionales Pontificias (OMP) y las Jornadas Nacionales de Delegados Diocesanos de Misiones, que han sido clausuradas por el Arzobispo de Toledo y Presidente de la Comisión Episcopal de Misiones y de Cooperación entre las Iglesias, Monseñor Braulio Rodríguez Plaza.

Unas Jornadas que han congregados a representantes de las 69 diócesis españolas, entre las que se encontraban miembros de la Delegación Diocesana de Misiones de Toledo, junto a una importante presencia de religiosos y religiosas, en este año dedicado especialmente a la Vida Consagrada.

Precisamente en la clausura, Monseñor Braulio Rodríguez Plaza ha destacado el valor del trabajo constante de los misioneros y misioneras, afirmando que el trabajo realizado en la Asamblea y en las Jornadas han seguido la llamada del Papa Francisco que nos invita “a mirar, con ternura y gratitud, a las personas de especial consagración para dar gracias a Dios por el testimonio de fe y de vida que brindan al Pueblo de Dios con la vivencia de los consejo evangélicos”. En este sentido, el Arzobispo de Toledo ha agradecido el trabajo de los religiosos y religiosas junto a las Delegaciones Diocesanas de Misiones, a la vez que ha resaltado el trabajo que realizan todas las delegaciones de misiones para centrar la mirada en Jesucristo, porque “el centro es Jesucristo, que convoca y envía”.

Como ha destacado el director de OMP, Anastasio Gil, buena parte de los misioneros y misioneras pertenecen a Instituciones de vida consagrada o a asociaciones de vida apostólica y ha recordado que en “España son el 85% de los cerca de 13000 misioneros y misioneras que han partido de nuestras comunidades cristianas.

El secretario general de la Obra de la Propagación de la Fe, Ryszard Szmydki, afirmaba que “la misión está escrita en el corazón de cada religioso”, por lo que “la consagración es sobre todo para la misión”. Aquí enfatizó en el fuerte “carácter profético”, porque como “les decía el Papa Francisco, espero que despertéis al mundo, porque la nota que caracteriza la vida consagrada es la profecía”.

Finalmente, el Delegado Episcopal de Misiones, Jesús López Muñoz, ha valorado positivamente el desarrollo de las jornadas, destacando que “vivimos la pasión por la misión y la pasión por los pueblos”. Por eso, adelantaba, “el próximo mes de junio nuevamente haremos presente a un grupo de religiosas y laicos que participarán en distintas acciones misioneras en Perú, que demuestran el dinamismo misionero de nuestra diócesis y el trabajo que desarrollamos siempre en constante comunión y corresponsabilidad con nuestro Arzobispo”.



viernes, 10 de abril de 2015

Colegio "Santiago el Mayor" de Toledo celebra una carrera solidaria con marcado sentido misionero

Todo lo recaudado irá destinado a trescientos niños huérfanos debido al virus del ébola en Sierra Leona y que son atendidos por el misionero toledano Luis Pérez Hernández


«No podemos hacer grandes cosas, pero sí cosas pequeñas con un gran amor». Tomando como lema estas palabras de Santa Teresa de Jesús, el colegio Santiago el Mayor de Toledo celebrará mañana sábado, 11 de abril, su I Carrera Solidaria, que cumple ya diez años organizando diferentes eventos solidarios. La prueba está destinada para recaudar fondos para 300 niños huérfanos del ébola en Sierra Leona, que son atendidos por el toledano Luis Pérez Hérnández, misionero javeriano. En la carrera infantil, que comenzará a las cinco de la tarde, podrán participar todos los nacidos en 1997 y años posteriores y en la carrera de adultos (a las 18.00 horas) podrán participar todos aquellos nacidos anteriormente al año 1998.

Para participar en la carrera, que se celebrará en el Paseo de Merchán, hay que inscribirse en la web: correrycorrer.com. Para aquellas personas que no puedan venir ese día, está la opción de inscribirse en el dorsal 0.

El sábado, a partir de las 15:00 horas, los corredores podrán empezar a recoger los dorsales y la bolsa de avituallamiento. El recorrido de esta última será de cinco kilómetros con la salida en el Paseo de Merchán, General Villalba, Avd. de Europa, Zaragoza, Portugal, Parque de Tres Culturas, Duque de Lerma y la meta de nuevo en el Paseo de Merchán. Habrá castillos hinchables y talleres para los más pequeños mientras se celebra la carrera de los mayores.

Todo esto se puede llevar a cabo gracias al trabajo del personal docente y no docente, padres, alumnos y amigos del Centro Educativo Santiago el Mayor; sin olvidarnos de la colaboración de los patrocinadores que han sido muchos: Ayuntamiento, Diputación, Patronato de Toledo, y otros como Nacex, la Casa vieja, Domus, Otto Max, Joma, Coca-Cola, Soliss, Martin Car, Frutas Bolado, Abuela Julia, Hotel Doménico, Delaviuda, Agua Teleno, Mascotacar, Martín, Planeta Zeta, Sercaman, Kumon, Adolfo, Prevenciona.


lunes, 23 de marzo de 2015

¿Dónde está tu hermano?, hilo conductor del encuentro misionero de jóvenes de este fin de semana


Cada año las Obras Misionales Pontificias organizan un Encuentro Misionero de Jóvenes. Este fin de semana ha tenido lugar en Madrid el de este año, y ya van doce, que “no sólo ha tenido un tinte testimonial para estimular la fe, sino una dimensión oracional que nos ha llevado al necesario contacto con Cristo junto con el deseo, compartido de cada misionero y misionera, de hablar de Él a los demás, además, dando y ofreciendo la propia vida porque ellos son nuestros hermanos y hermanas”, explica el misionero javeriano Rolando Ruiz, que ha participado en este encuentro. La pregunta “¿Dónde está tu hermano?” ha sido el hilo conductor del encuentro que ha reunido a casi 200 jóvenes de todas las diócesis de España.

El encuentro comenzó el viernes por la noche, con el testimonio de Nico Montero, cantautor creyente, profesor de filosofía, con amplio recorrido a través de los lugares en dónde se encuentran muchos hermanos, lugares de marginación, desde donde el grito de la fe recobra significado y a la vez se convierte en expresión de confianza. “Su voz, es un don, es poesía hecha oración. Él nos ha permitido vivir un momento diferente para estar con el Señor y entrar en el grito de la humanidad que tiene ansia de felicidad y que recurre a Dios como manantial de vida”, explica el misionero.

Tras la acogida y presentación del encuentro por el director nacional de Obras Misionales Pontificias, Anastasio Gil, Mons. Carlos Osoro, arzobispo de Madrid, dio comienzo, el sábado, a la segunda jornada con un coloquio muy cercano y lleno de fe. A la pregunta: ¿Dónde está tu hermano?, el arzobispo les decía: “Jóvenes estamos llamados a una nueva misión. Ser misioneros para anunciar el Evangelio y que llegue a todos. Solo con Dios podremos dar respuesta a esa pregunta desde el amor. El amor no es una revolución de dar la vuelta a la tortilla y que todo siga igual, para ello es necesario que ¡cambiemos el corazón del hombre!”.

“Jóvenes sed misioneros, Jesús os ha convocado para ser sus testigos”, “Jóvenes viajad sin maletas, llevar vuestra vida con la intención de darla. Gastadla para los demás”. Se ha referido también Mons. Osoro, recordaba el misionero javeriano, a la imagen de la Virgen de la Almudena, diciendo que ella da a su Hijo a los demás. Ha explicado, además, que los jóvenes tienen un radar especial para captar las necesidades, por eso, el Señor los elige, como al apóstol san Juan. Lo mismo pasa con los discípulos de Emaús, ya que junto al Señor se experimenta algo especial, y al descubrirlo salen corriendo para anunciar. “Seamos peregrinos guiados por el Evangelio como hacen los misioneros. El discípulo es el que es capaz de hacer experimentar a los demás lo que sintieron los discípulos de Emaús desde la alegría”. Ser imagen y semejanza de Dios es ser amor y ese amor no debe guardarse para sí.

A propósito de los misioneros preguntaba a los jóvenes: “¿Quieres ser misionero entregando tu vida a los demás? Debemos buscar donde está nuestro hermano, en el necesitado, en el que sufre, en el que nos necesita. Jóvenes y misioneros, es la unión perfecta para profundizar en cómo entregarse más por los hermanos”.

A continuación tuvo lugar una mesa redonda con Pepe Cabanach y Javier Alonso Sandoica, “los excluidos en la misión”. Durante 10 años se han acercado a estos excluidos en la misión de los 5 continentes a través de los vídeos del DOMUND, de Infancia Misionera y Vocaciones Nativas. “Ellos nos acercan a algunos territorios de Misión y al trabajo de los misioneros”, explica Rolando Ruiz. “Han querido trazar la vida de los misioneros a través de las actividades que ellos realizan. Han visto que, en muchas misiones, donde los misioneros están suele ser un lugar desahuciado en donde nadie pone el pie. Los misioneros encuentran en estos lugares una gran alegría, ya que su visión va más allá de la mirada humana, llega donde otros no van, se queda cuando otros se marchan. Para ellos, el misionero dice a su hermano: ‘tus deseos encuentran su plenitud en Dios’. En los misioneros se encuentran seres humanos llenos de Dios, son santos de nuestro tiempo”. Y concluían: “Conocer a los misioneros te cambia la vida, te das cuenta de una entrega de la propia vida, no te quedas indiferente”.

Por la tarde, otro de los momentos de este encuentro ha sido la visita a las hermanas en el Cottolengo del padre Alegre. “Nos han acogido como en casa. Nos han sorprendido, Dios nos ha sorprendido en ellas y en todas las hermanas que hacen comunidad con ellas. Ellas se dedican a los más necesitados de entre los más necesitados. Lo hacen con una gran alegría, viendo a Dios en ellos. En efecto, con su vida decían este es tu hermano, esta es tu hermana. En la lógica de la fe, del abandono y de la confianza en la Providencia nos han dejado callados y sin palabras”, explica el misionero.
Las hermanas del padre Alegre, de hecho, no piden nada para su sostenimiento, no tienen salario, ni tienen subvenciones, tampoco aceptan nada que no sea pura confianza en la Providencia. “Una visita de amor y sorpresa. La vocación de las hermanas Eva y Claudia igual de asombrosas como lo es el Cottolengo. Confianza ciega que nos da aliciente y nos hace ver cuánto nos falta aún andar el camino de la fe y del abandono: Dios se preocupa de nosotros y procura que no falta nada a los que le necesitan. La oración en la vida de Cottolengo es fundamental, ya sea para las religiosas como para las mujeres que ahí viven”.

El domingo comenzó con el testimonio de la hermana Paciencia Melgar desde su experiencia con el ébola. Su testimonio ha sido un encuentro con un rostro sereno que transmitía mucha paz y alegría y, al mismo tiempo, una gran fe. Ella, que se enfermó de ébola y que vio morir a muchas hermanas y hermanos, inició agradeciendo a las hermanas misioneras que fueron a Guinea Ecuatorial, en donde ella nació, para dar ahí su vida por los hermanos. Ahí nacía también su vocación, en ese dar la vida por los demás. Habló a los jóvenes de su vocación misionera invitándoles a escuchar la llamada de Dios. “Fui a Liberia como mujer, misionera y obediente, por ‘mis hermanos’, allí nos sorprendió el ébola. Mi hermano”, contaba, “es todo mundo, no importa la raza, no importa el lugar, no hay barreras ni fronteras”. Ha narrado brevemente lo que ha vivido, la situación tan dolorosa y de tanta soledad y miedo que ha procurado el ébola. Veía morir a sus hermanos y hermanas estando en el mismo lecho de dolor. Pocas fuerzas pero suficientes para levantarse y dar una mano al otro. Sí, ella dice que hay una enfermedad y que “nuestro mundo necesita una vacuna para sanar la indiferencia, nuestro mundo necesita de nosotros para cambiar, necesitamos gente buena para salvar nuestro mundo”. En otras palabras es necesario cambiar nuestro corazón. “La tierra y el mar tienen fronteras, el corazón no. Nuestro mundo sangra por el ébola de la soledad y la pobreza”.

Después han seguido los testimonios de dos jóvenes, que han vivido experiencias de corta duración en misiones, uno de María Jesús Romero, de Ciudad Real, que ha estado en Guatemala, y el otro, de Miguel Ángel Díez Tascón, de Madrid, que ha estado en Chad y Burundi. Ellos han hablado cómo el corazón joven experimenta la fraternidad, igual que sucede a los misioneros, que viven como hermanos con los más lejanos. Para María Jesús y Miguel Ángel, su vida ha cambiado, ya no viven esta dimensión misionera solo allá sino también aquí en España. De hecho, la misión cambia la vida, tanto a los misioneros de toda la vida como a los que se acercan a la misión por unos meses durante el verano. El encuentro lo clausuraba José María Gil Tamayo, Secretario General y portavoz de la Conferencia Episcopal Española.



jueves, 8 de enero de 2015

Padre Luis Pérez s.x.: "Deseos para Año Nuevo: que desaparezca el ébola"

El misionero Luis Pérez escribe para ABC Toledo su última carta desde su misión


La fiesta de los Reyes Magos (Epifanía) que aquí se celebra no se parece a la que nosotros celebramos: no hay cena extraordinaria, ni regalos, ni cabalgata, ni reyes…, prácticamente es una fiesta que no existe; salvo a nivel religiosos-celebrativo, celebrando la Eucaristía de la Epifanía del Señor (el domingo 4 de enero) y recordando que la Salvación que Jesús nos ofrece es para todo el mundo: personas, grupos, culturas, que es Universal y que, por lo tanto, la Iglesia es Misionera. Todos los que creemos en Jesús y vivimos unidos e identificados con Él somos misioneros.

El año 2014 lo hemos terminado extremando las medidas de prevención, el gobierno decretó toque de queda en la Noche Vieja para evitar contactos-contagios, con ello la fiesta quedó un tanto aguada con un cierto pesar de la gente: aquí, como en muchas partes, el fin de año y comienzo de nuevo, es una fiesta alegre, bulliciosa, que congrega personas en las calles y en lugares establecidos para cantar, beber, bailar, y pasar las «horas de tránsito» de uno al otro año en festiva reunión…, este año no ha podido ser; en todo caso, en muchas casas (cada uno en la suya), se pudo escuchar música a buen volumen hasta altas horas de la madrugada, la gente no se resigna del todo a perder la alegría de la fiesta y, dentro de las restricciones, se hace lo que se puede.

El año comienza y la presencia del virus del ébola continua, con fecha de hoy las cifras oficiales, dadas por el Ministerio de Salud, nos informan que, desde el comienzo de la epidemia, va a hacer casi un año, los afectados han sido unos 8.000, los muertos más de 2.800, los afectados que han sido tratados y se ha curado unos 2.000. En los primeros días de este mes se ha dado una media de 35 afectados en el país y las muertes siguen… La reorganización de la Sanidad Local y la llegada de la ayuda internacional han proporcionado más personal, estructuras y medios para luchar contra la epidemia, las personas que se salvan al ser tratadas son más; no obstante la incidencia del virus se resiste a remitir y parece que harán falta algunos meses más para erradicarle.
La esperanza es la última que se pierde, las ganas de vivir y de ir adelante se resisten a dejarse aplastar por el pesimismo o la desesperación; por ello comenzando el año se está pensando en abrir escuelas, relanzar planes pastorales, recomenzar actividades…, por ahora es un deseo, una esperanza, habrá que esperar un poco a que las circunstancias permitan hacer todo ello con seguridad, habrá que ganarle más batallas al ébola, habrá que vencer esta «guerra».

Carta de los Reyes Magos, deseos para el año nuevo que comienza.., en nuestro caso los anhelos, las esperanzas, las peticiones y los deseos de futuro se centran en lo mismo: QUE EL ÉBOLA DESAPAREZCA. Que, poco a poco, Sierra Leona (y los demás Países) pueda cerrar este capítulo de sufrimiento y muerte; que todos los aspectos de la vida de las personas y de la sociedad se vayan normalizando; que la esperanza que existe en la gente se haga realidad lo antes posible; que la alegría de vivir, siempre presente en esta sociedad y pueblo, deje de estar empañada por la presencia nefasta de este virus que está causando tanto sufrimiento.

La comunidad cristiana sigue trabajando por mantener la esperanza, viviendo y celebrando su fe y la fraternidad que nos une, así como sigue tratando de mostrar cercanía y apoyo recíproco y a aquellos que se van viendo afectados por el ébola. Esta mañana, dos compañeros con varias personas de la parroquia, han ido a visitar dos aldeas, pertenecientes a la parroquia: Mabuya, con siete casas puestas en aislamiento (casi la mitad de la aldea) y Masongbo; en total unas 53 personas que estarán aisladas 21 días para vigilar su estado sanitario. Es un primer encuentro para ofrecer apoyo, cercanía, seguimiento…, mañana iremos con Caritas para programar el apoyo que se puede ofrecer a estas familias en estas tres semanas en que no pueden moverse de sus casas.

Como ven la vida sigue, nosotros con ella, todos tratando de que sea cada vez más digna, más fraterna, más según el pensamiento de Dios. Todos seguimos adelante con esperanza, confiados en el Señor, en la fraternidad que nos une y en lo que juntos podemos hacer para el bien de todos en cualquier circunstancia.

Les deseo un Año Nuevo lleno de la cercanía y de las bendiciones del Señor, un año en el cual crezca la fraternidad universal, la solidaridad, el hacernos cargo –con alegría- los unos de los otros para el bien de todos.

Hasta la próxima, que espero sea cuando pueda decirles que el ébola no existe y que la vida comienza a ser distinta. Saludos.

P. Luis Pérez Hernández s.x.

Misionero Javeriano en Sierra Leona

Fuente: ABC Toledo


domingo, 28 de diciembre de 2014

Toque de queda por Navidad en el país del ébola

Nueva carta del Padre Luis Pérez s.x. desde Sierra Leona para ABC Toledo 



Las campanas (normalmente llantas de coche que se golpean con un martillo) permanecen en silencio y el muecín, desde al alminar, no llama a la oración; estamos en estado de emergencia y, desde el 24 de diciembre, a las cero horas, se ha establecido el toque de queda: todos tenemos que estar en nuestras casas hasta el lunes 29 de diciembre.

La noticia del toque de queda tan prolongado fue anunciada el 23 por la mañana. Todo el mundo se lanzó a la calle a comprar lo necesario, en muchos casos lo imprescindible pues el dinero no da para más, para poder alimentarse en estos cinco días… El 23 por la tarde Makeni era un hervidero de gente que iba de un lado para otro tratando de encontrar lo necesario para estos días. En muchos casos la cosa no es fácil, muchos viven al día, del pequeño mercado, con la ganancia de lo vendido compran los alimentos para el día siguiente, comprar para cinco días seguidos es una ardua tarea, para muchos no será posible…

Hace algo más de un mes parecía que la incidencia del ébola estaba ligeramente remitiendo en general y en el distrito de Bombali (donde está Makeni) en particular; pero la realidad ha cambiado de signo: los afectados y los muertos en el distrito están aumentando.
Las fiestas de Navidad y del fin de año se parecen un poco a las nuestras (claro está, sin el alarde decorativo de hogares, calles y plazas…; sin la abundancia de todo en estos día; sin la misma posibilidad de «consumo»): En Navidad la gente se reúne, las personas viajan para encontrarse con la familia, la gente sale a la calle para cantar y bailar, se organizan fiestas populares donde se baila…, normalmente se bebe un poco más…¡En fin! cosas todas que, en una situación normal, expresan la alegría de las fiestas que se celebran y se viven con los demás; pero que en la situación actual pueden ser motivo de tantos contagios por el posible movimiento de las personas y la posibilidad de muchos contactos…Solución: evitar todo ello con el toque de queda, medida prudencial en bien de la población, pero que afecta a la celebración de estas fiestas de manera considerable. Este año la celebración de la Navidad ha sido más íntima y recogida, en el ámbito familiar o, al máximo, junto a alguna familia vecina…De hecho, ni por las noches ni durante el día, se escuchan cantos o música que pongan de manifiesto celebraciones de ninguna clase.

Por lo que respecta a las celebraciones religiosas cristianas y a la oración musulmana todo ha sido suspendido, Mezquitas a Iglesias están cerradas hasta el lunes; a los cristianos se nos ha permitido celebrar la Navidad el 25 de diciembre en las parroquias; podemos ir a la Iglesia y, terminada la celebración, regresar a casa lo antes posible. El ejército y la policía, desplazados en la ciudad, se encargan de controlar y de hacer cumplir el toque de queda.
En nuestra parroquia San Guido Mª Conforti habíamos comenzado a preparar la Navidad nueve días antes, cada día oración-rosario, escenificación de una escena evangélica en torno a la Navidad, cantos y reflexión. Niños, jóvenes y adultos representaron con entusiasmo e imaginación su pasaje; la iglesia casi se llenaba todos los días y la participación fue activa, gozosa y sentida. El martes 23 de diciembre, con lo del anuncio por la mañana del toque de queda, nos quedamos sólo con los niños y los jóvenes, los adultos tuvieron que empeñarse para salir al paso de las necesidades familiares para los cinco días de «encierro forzoso» en casa.

Los cristianos salimos de casa el 25 por la mañana para celebrar la Navidad en nuestras respectivas parroquias. Las calles y los barrios estaban desiertos, sólo se veía, aquí y allí, alguna persona caminando (bicicletas, motos y coches no pueden circular), la mayoría iba a participar en la Eucaristía o en algún Servicio Religioso Cristiano. En nuestra parroquia había dos Misas, a las 8,00 y a las 10,00 de la mañana, las dos llenas de feligreses, sobre todo la de las 10,00 que es la «Misa Mayor»: poco a poco, en pequeños grupos o familias el templo se iba llenando hasta llegar al completo. Como en todas las fiestas, pero sobre todo en esta de Navidad, el personal luce sus mejores galas, sobre todo los niños; muchos-as llevan sus trajes típicos, colorido e imaginación de diseño se hacen presentes.

Casi dos horas y media de celebración concentrada y festiva: cantos, danzas, largas procesiones (medio danzando) de entrada y ofertorio donde se ofrecieron dinero y alimentos que serán repartidos con los más necesitados, sobre todo entre los afectados de ébola.

Las oraciones y peticiones se centraron en la acción de gracias por la presencia de Jesús en medio de nosotros, por la nueva vida que de Él recibimos, por la esperanza a pesar de la situación actual; se pidió por los afectados del ébola, por la gracia de saber responder adecuadamente, como cristianos y hermanos-as, a esta crisis, por el mundo, la paz y la fraternidad. Toda la celebración se vivió con gozo, confianza en el Señor y en la comunidad, con esperanza…Ya terminando el canto final se alargaba y la gente iba saliendo del templo medio danzando y alegres por haberse encontrado con el Señor y con los demás hermanos-as de la comunidad…

Celebraciones muy distintas

A la salida se formaron algunos pequeños corrillos que, medio en broma medio en serio, comentaban la situación, los efectos del toque de queda, el cómo estaban celebrando, cada uno en sus casa, estas fiestas tan especiales tanto por lo que significan, como por el modo, restringido este año, de celebrarlas… Poco a poco la gente se fue encaminando a sus casas siguiendo las orientaciones de las autoridades, según las cuales lo permitido, dentro del toque de queda, era salir de casa para ir y volver al lugar donde cada uno iba a celebrar la Navidad.

¡En fin! que hemos tenido dos niveles de celebración: la general, contenida, casi inapreciable, sin ruidos ni alharacas; la familiar y la de la comunidad cristiana, sentida, participativa, lo suficientemente gozosa y compartida. Ambas un tanto en «tono menor», como solidarizándonos con la situación general del país que, aunque con esperanza, está viviendo estos momentos difíciles de prueba, sufrimiento y necesidad.

La consideración del Niño-Dios nos llena de esperanza al pensar que desde la «debilidad de un Niño» nacido en la pobreza y casi en el anonimato, se puede «crece»” en el amor y la fraternidad; se pueden tener «las fuerzas» para afrontar el mal con el Bien, lo adverso con esperanza y confianza renovada en el Señor y en los hermanos y hermanas con los que vivimos, compartimos la fe y la celebramos.

A todos-as deseo que estas Navidades hayan estado, y sus vidas sigan estando, llenas de la presencia del Señor y que el año nuevo venga repleto de Sus bendiciones.

Con mis mejores deseos.


P. Luis Pérez Hernández s.x.
Misionero Javeriano en Sierra Leona

Fuente: ABC Toledo

viernes, 12 de diciembre de 2014

VIII Carta desde Sierra Leona del Padre Luis Pérez s.x.: "Thomas Koroma, el «visitador» del ébola"

El misionero toledano Luis Pérez ofrece a los lectores de ABC Toledo el testimonio de un colaborador de su parroquia encargado de visitar las casas aisladas por el virus para ofrecer su ayuda


Con frecuencia me encuentro con Mr. Thomas Koroma (TK) en la parroquia, es uno de los feligreses más asiduos y buen colaborador en las actividades parroquiales: dirige el rosario de la mañana, es uno de los lectores de la Palabra en la Eucaristía, siempre está disponible para echar una mano en lo que se necesite, forma parte del grupo parroquial que visita a las familias/casas que, por haber tenido un afectado de ébola, están en aislamiento por 21 días…
Mr. Thomas vive cerca de la parroquia, en el barrio de Looking Town, en una casa sencilla, con un poco de terreno donde planta casava, alubias y alguna otra cosa para ayudar a la débil economía de su familia que está compuesta por 10/12 miembros; fue maestro, trabajó en una ONGs…, desde hace tiempo está sin trabajo fijo, por lo tanto sin salario; hace algunos trabajos esporádicos y va tirando más bien malamente; pero él nunca pierde la esperanza de que las cosas mejorarán, se conforma con poco y está siempre al acecho se «algún trabajillo»…
Hace unos días estuve en su casa y hablamos de la situación que estamos viviendo, de la vida de la parroquia y de las actividades que se realizan. Mr. Thomas comenzó diciendo que «el principal problema de Sierra Leona, que condiciona todo, es el de la pobreza; un 70% de la población no tiene trabajo y, por lo tanto, muchas dificultades para vivir el día a día, para escolarizar a sus hijos, para poder comprar medicinas…En estos años, después de la guerra, el país ha crecido y mejorado, pero el bienestar llega unos pocos, la mayoría estamos como antes o peor. Muchos, como yo, se apañan como pueden: algún trabajillo esporádico, un poco de huerta (quien la tiene) la ayuda de la familia, un día ayuda uno, otro día otro, el que tiene comparte con los demás…».
Este crecimiento del país ha sufrido un parón con la presencia de ébola que (TK) «ha llenado Sierra Leona de sufrimiento y muertes y ha hecho retroceder el menguado bienestar de la gente: compañías que han cerrado, empleos perdidos, subida de precios, menos circulación de productos alimentarios, cierre de proyectos de desarrollo que tenían algunas ONGs…La ayuda que ahora llega se centra en el ébola, cosa que me parece muy bien ya que es una emergencia y una prioridad en este momento, todo lo demás ha quedado un poco relegado, pero nosotros seguimos como antes o peor…esperamos que las cosas vayan cambiando poco a poco».
El ébola se ha ido extendiendo por el País como una mancha de aceite, ahora es más difícil erradicarlo y todo ello (TK) «porque al principio no nos lo creíamos, pensábamos que era otra cosa. Con el tiempo y mayor información y sensibilización nos percatamos que era verdad, pero no todos, aun hay gente que no lo admite y no tiene en cuenta las medidas de protección. No ha sido fácil que la población acate las normas, que da el Ministerio de Sanidad, para evitar los contagios y, por lo tanto, aun sigue habiendo afectados y muertos…, yo no pierdo la oportunidad de decir e insistir que el ébola es real, que se tenga cuidado, que con atención se pueden evitar sufrimientos y muerte…».
La Iglesia y todas las Instituciones se han volcado en una campaña de sensibilización, ayuda, acompañamiento de la población para afrontar los efectos del ébola y para evitarlos. Nuestra parroquia también hace lo que está en su mano en este sentido y (TK) es uno de los del grupo parroquial involucrado en este servicio: «al principio era un poco reticente a colaborar, tenía un poco de miedo ya que no sabíamos bien a lo que nos enfrentábamos, incluso se decía que se trasmitía por el aire; luego sabiendo cómo se trasmitía (contacto) y las medidas de prudencia que había que tener me puse a disposición de la parroquia. Yo no tengo posibilidades de ayudar materialmente, pero tengo tiempo y ganas para colaborar; por otra parte, como cristiano me parece normal estar cerca de los demás, en toda circunstancia, afrontando la vida desde lo que Jesús nos invita a hacer: vivir siempre la caridad…».
TK) «Somos varios los que 'seguimos el ébola' en la parroquia. Lo primero que hacemos es estar atentos a los posibles casos de afectados, recorremos la parroquia, preguntamos a conocidos…cuando nos enteramos de algo lo referimos a los sacerdotes y se organiza una primera visita a la casa/as de los afectados que, normalmente, han sido puestas en aislamiento por 21 días. Son casas/familias católicas, protestantes, musulmanas…no nos importa el credo de cada uno, sino la fraternidad común y universal que todos tenemos en Dios Padre, en 'Papa God'».
El grupo parroquial visita a la familia/as afectada y Mr. Thomas tienen su papel: (TK) «yo soy el encargado de hacer de portavoz del grupo. El principal objetivo del encuentro es decir a las personas en aislamiento que hay gente (la parroquia) que se interesa por ellos, que les recuerda, que reza por el mejor desenlace de la situación, que está dispuesta a echarles una mano fraternal, que seguirá viniendo para acompañar un poco su situación.Luego, se insiste en afirmar que el ébola es real, que tienen que adoptar las medidas oportunas en su situación, que deben mantener el aislamiento para no contagiar a otros en caso de que ellos lo estén. Finalmente, siempre se invita a la oración, rezamos a nuestro Padre para que nos bendiga y nos acompañe en estos momentos difíciles. Todos nos recogemos un poco y rezamos (afectados, vecinos, policía/soldados, nosotros) durante unos minutos. La visita, que siempre comienza en un clima un poco distante ya que la gente, en muchos casos, no nos conoce, termina con un clima más relajado, cordial y amistoso…nos despedimos hasta la próxima.
Mr. Koroma es uno de los tantos/as que forman la comunidad parroquial en la cual cada uno/a vive, celebra y testimonia la común fe en Jesucristo y la certeza de Su influencia positiva en nuestras vidas, es siempre el mismo dinamismo el me nos mueve: (TK) «Para mí la fe en Jesucristo es fundamental para mi vida y trato, modestamente, de vivirla y celebrarla con mis hermanos/as en mi comunidad cristiana, desde ella procuro testimoniar lo que significa Jesús para nosotros, responder a lo que nos invita a ser y vivir, sobre todo en circunstancias difíciles. La comunidad, la unión, la fraternidad, la preocupación de los unos por los otros hace posible que mantengamos la esperanza en que todo pueda mejorar y, mientras tanto, afrontar todas las situaciones mejor: juntos y ayudándonos».
Hemos pasado un rato juntos, se acerca la hora del rosario de la tarde, nos encaminamos paseando a la parroquia; allí encontramos al P. Jerónimo ensayando con los niños un pasaje de la novena de Navidad; al P. Patrick hablando con un joven; un montón de niños; unos quince jóvenes y una veintena de adultos, hombres y mujeres…, a las 17,45 entramos todos en el templo para rezar juntos…La vida de la parroquia sigue su curso «normal»…todos respondiendo a la llamada del que nos convoca: Jesucristo.
Muchos saludos y hasta la semana que viene.
P. Luis Pérez Hernández s.x.
Misionero Javeriano en Sierra Leona

jueves, 4 de diciembre de 2014

Cómo celebrar la Navidad pese al ébola

El misionero toledano de la Orden javeriana Luis Pérez escribe para los lectores de ABC Toledo de los preparativos navideños en la parroquia de Makeni, donde el virus sigue activo


Hemos comenzado el Adviento, tiempo de esperanza, alegría, conversión y apertura misionera. Tiempo en el cual esperamos que la presencia de Jesús se haga más «amplia, profunda y densa» en cada uno de nosotros, en las comunidades cristianas y en el mundo en el que vivimos. Una presencia que se manifieste, cada vez más por los frutos que produce: confianza en el Señor, fraternidad, encuentro con Dios y los demás, justicia y un mundo más según el pensamiento de Dios. El profeta Isaías, que nos acompaña en la liturgia de parte de este tiempo, nos da mensajes alentadores.

Con esta esperanza gozosa, a pesar de las dificultades y de la situación que seguimos viendo en Sierra Leona, hemos comenzado este tiempo de Adviento también nosotros, entre luces y sombras y tratando de que vayan prevaleciendo las luces en cada uno, en las comunidades, en esta situación en la que el sufrimiento, por causa del ébola, se ha instalado en el País.

La comunidad cristiana de la que formamos parte, la parroquia de San Guido Mª Conforti, también quiere vivir este «tiempo fuerte» con la esperanza que le caracteriza y «aprovechar» el tirón que debería suponer este tiempo para crecer, para estar más unidos, para hacernos cargo los unos de los otros con más cercanía, para dar testimonio de nuestra fe con obras concretas que fundamenten las esperanzas que cada uno lleva en el corazón, sobre todo en este tiempo donde personas, grupos y familias no tendrían muchos motivos para vivir esperanzados.
Comenzando el Adviento hemos incrementado alguna actividad que congregue, que forme y que nos haga celebrar mejor comunitariamente nuestra fe y nuestro encuentro con el Señor:
Se han reunidos los animadores de los grupos de oración. Son seis grupos que durante el año se reúnen, cada uno en su barrio, para rezar y compartir su fe y su vida. Normalmente se reza alrededor de las lecturas del domingo siguiente a la reunión. Estos encuentros ahora no se pueden hacer; pero, no obstante esto, los animadores de los grupos se han reunido para reflexionar y para alentar su actividad en medio de la comunidad, para que se sigan interesando por los pertenecientes al grupo, para que mantengan una cierta unión entre ellos y el grupo siga manteniendo el sentido de pertenencia a pesar de que no haya encuentros semanales.
La celebración de la Navidad es una expectativa gozosa y que se quiere preparar lo mejor posible. Se ha comenzado a organizar la «Novena de Navidad». En esta Novena se reza el rosario y se escenifica una de las escenas del Adviento: Visitación, Nacimiento del Bautista, Sueño de José, Censo romano, Nacimiento…En las escenificaciones toman parte niños, jóvenes y adultos; ahora se trata de aprenderse el texto, ensayar y, entre tanto, reflexionar el mensaje, orar…Suele haber más voluntarios que los que se necesitan. Es una forma sencilla de reunir, animar a la participación, a la reflexión y a la oración y es una manera, entendible para todos, de transmitir el Mensaje de Jesús y su llegada entre nosotros.
Seguimos con nuestras visitas-encuentros con las familias que están en aislamiento por 21 días por haber tenido algún caso de ébola, ahora hace alguna semana que no teníamos ningún caso en el territorio parroquial, ahora hay dos. La situación en Makeni ha mejorado un poco, disminuyendo los afectados y los muertos. También visitamos (laicos y sacerdotes) a las familias-casas que ya han terminado el aislamiento para seguir mostrando la cercanía y el apoyo de la comunidad cristiana.
La semana pasada estuvimos en una de estas casas donde los 21 días de aislamiento habían concluido. Es una familia que está en Masimera, una aldea cercana a Makeni. En esta casa el ébola entró por medio de la esposa-madre de la casa que asistió a un entierro, colaboro a lavar el cadáver, regresó a casa y al poco tiempo aparecieron lossíntomas del virus y murió. La casa fue puesta en aislamiento y, después de 21 días, afortunadamente, no se ha manifestado ninguna infección más, la familia está bien y pueden reanudar su vida normal. Verdaderamente es una alegría para todos (varios ancianos, adultos y 6/7 niños) después de 21 días de espera angustiosa.
Una vez más se mezcla las luces con las sombras, Mantener el don de la propia vida y la de la familia es lo más importante, lo más valioso y gozoso, así lo manifestaba esta familia y nosotros compartíamos su alegría. Una alegría que yo veía empañada por la situación en la que vive esta familia: Una casa de muros de barro, medio caída; varios bancos y sillas destartaladas, utensilio domésticos desconchabados; dos ancianos sentados en un poyete, varios adultos que parecen tener 60 años y tendrán 50, 5/6 niños vestidos pobremente; ningún adulto tiene trabajo ni sueldo…El ébola se ceba, sobre todo, con los más pobres.
Viendo estas situaciones me tornaba a la memoria el mensaje de esperanza del Adviento y la invitación que éste nos hace a estar vigilantes, diligentes en nuestro trabajo y servicio a los demás, en nuestra «colaboración» para que la presencia de Jesús entre nosotros «produzca» sus efectos en la sociedad en el mundo: que nos hagamos más cargo los unos de los otros, que se ensanche la fraternidad, que disminuyan las desigualdades e injusticias, que el mundo mejor que todos deseamos y necesitamos se haga más palpable…¡En fin! que la esperanza del Adviento sea una esperanza gozosa, empeñada, transformadora, llena de vitalidad y dinamismo…
P. Luis Pérez Hernández s.x.
Misionero Javeriano en Sierra Leona
Fuente: ABC Toledo