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jueves, 27 de diciembre de 2018

Epifanía, Jornada de los Catequistas Nativos y el IEME

El próximo día 6 de enero se celebra la jornada dedicada a los Catequistas Nativos, verdaderos protagonistas de la evangelización en las Iglesias de misión. En América, Asia y sobre todo en África su labor es inestimable, por la cercanía al pueblo de Dios en su vida cotidiana y por cómo plantan y cultivan la semilla de la fe, por enseñar a rezar a los más pequeños y vivir con coherencia a los mayores.


En la fiesta de Epifanía, manifestación del Salvador a todos los pueblos, la Iglesia llama la atención sobre la urgencia misionera con este recuerdo y apoyo a los catequistas en los territorios de misión. La organización y animación de esta jornada está encomendada por la Santa Sede al Instituto Español de Misiones Extranjeras (IEME). Y es que en la Epifanía se celebra también la fiesta misionera de este Instituto, verdadero cauce a la misión para los sacerdotes diocesanos en España.

El que un sacerdote diocesano partiera como misionero – algo que hoy en día parece tan común – no lo era hace un siglo. Entonces la misión ad gentes, abandonando el propio país y evangelizando en tierras lejanas, parecía estar abierta sólo a las congregaciones religiosas. Gracias al dinamismo misionero de sacerdotes de Burgos se abrió una nueva “cantera” misionera.

Fue el Papa Benedicto XV el que respaldó esta puerta a la misión. Un Papa que alentaba a los sacerdotes diocesanos a llevar el mensaje del Evangelio a todos los rincones del mundo. El Papa que escribió la carta apostólica Maximum Illud, el mismo año que se fundaba el IEME, y cuyo centenario ha llevado al Papa Francisco a convocar el Mes Misionero Extraordinario de octubre de 2019. Tras el cambio de mentalidad que supuso el IEME surgieron otros cauces para vivir la misión a partir de las diócesis, como las misiones diocesanas, los hermanamientos entre diócesis y parroquias, los acuerdos de colaboración…

La fiesta misionera de la Epifanía tiene por tanto dos destinatarios de la generosidad de los fieles, los catequistas y el IEME. La mitad de la colecta de ese día, correspondiente a los catequistas en los territorios de misión, se entrega a la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, que lo destina a su sostenimiento y formación. La otra mitad va destinada al Instituto Español de Misiones Extranjeras, pionero en la toma de conciencia de que todo cristianos es misionero, sea religiosa o religioso, sacerdote o laico.

La importancia de los catequistas en los territorios de misión

De cara al Jornada de los Catequistas Nativos, que se celebra el próximo día 6 de enero, Fiesta de la Epifanía, la Iglesia nos recuerda la importancia para la evangelización de estas mujeres y hombres que llegan a sus hermanos desde su propia tradición y cultura. Son creadores de comunidad y pilares esenciales de las Iglesias en los territorios de misión.

Este año nos llega el testimonio fresco de una catequista de un pueblo llamado Fundación en la Republica Dominicana, su nombre es María Laracuende. “un joven catequista me invitó a que le ayudase a impartir una catequesis experiencial”, recuerda María. “En la segunda oportunidad algo me empujaba y volví, y me sentí muy bien. Me dijeron que había que prepararse y hacer talleres y así empecé a participar; de eso hace ya cinco años”.

Maria Laracuende se sintió corresponsable de la evangelización de su propia gente y se comprometió como catequista. Un signo de madurez de esa Iglesia local Dominicana que se hace misionera entre su propia gente como una etapa inicial, sin perder nunca del horizonte la misión en otros pueblos que no es el suyo propio. Motivo de gran esperanza y alegría es el ver multiplicarse en el mundo, esta misma actitud en el compromiso evangelizador: entienden su propia responsabilidad en el anuncio del Evangelio como bautizados, han encontrado el “tesoro escondido” (Mt 13,44) y lo comparten como prenda de la promoción de un mundo mejor.

La Iglesia es misionera por su propia naturaleza, ya que el mandato de Cristo no es algo contingente y externo, sino que va al corazón mismo de la Iglesia. Por eso toda la Iglesia y cada iglesia son enviadas a todos los pueblos de la tierra. Este mandato misionero sigue siendo una prioridad absoluta de todo bautizado.


martes, 16 de octubre de 2018

139 misioneros toledanos cambian el mundo

Se consolidan las actividades de animación misionera que impulsan la Delegación de Misiones de Toledo, la Dirección Diocesana de OMP y la ONGD Misión América


  • El Arzobispo de Toledo, Mons. Braulio Rodríguez Plaza, presidirá la Eucaristía por el DOMUND, en la Santa Iglesia Catedral Primada de Toledo el próximo domingo 21 de octubre
  • La Archidiócesis de Toledo realizó en 2017 una contribución al DOMUND de 218.515,45 Euros
            El próximo domingo, 21 de octubre, la Iglesia Católica celebra la Jornada Mundial de las Misiones, más conocida como DOMUND, con el lema “DOMUND cambia el mundo”, presentando esta conmemoración misionera como una gran ocasión para alimentar y expresar el sentido universalista y misionero de nuestro ser cristiano, promoviendo el permanente compromiso de toda la Iglesia en la actividad misionera, para que el anuncio del Evangelio llegue a aquellos ámbitos sonde aún no es conocido, invitando a los jóvenes a ser protagonistas en el cambio del mundo, siguiendo el ejemplo y la caridad de los misioneros.

La Archidiócesis de Toledo presenta en esta ocasión el testimonio misionero de los 139 misioneros toledanos que cambian el mundo en diferentes lugares del mundo, estando presentes esencialmente en América y África, aunque contando también con presencia tanto en Europa como en Asia, pero en menor número. Estos hombres y mujeres, que se suman a los 12000 misioneros españoles, desarrollan una ingente labor evangelizadora y humanitaria entre los más empobrecidos, que ahora necesitan de la ayuda económica, la oración y el ofrecimiento espiritual, al que estamos llamados con el DOMUND. 

Desde la Delegación Diocesana de Misiones de Toledo, la Dirección Diocesana de Obras Misionales Pontificias y la ONGD Misión América se hace un llamamiento para “cambiar el mundo”, porque los misioneros nos muestran que es un posible un cambio “a mejor”, profundo y real. Ellos son un referente de compromiso y esperanza, especialmente para los jóvenes, como demuestran las visitas que se promueven a los colegios e institutos, en el marco de la animación misionera diocesana, donde los niños y jóvenes se acercan a ellos como prueba palpable de que un corazón en el que ha entrado Dios, con toda su novedad y creatividad, puede cambiar el mundo.

Sobre la cooperación económica se puntualiza desde la Delegación Diocesana de Misiones que “ha existido un leve descenso”, del año 2016 al 2017, de 11448,63 Euros. En el año 2017 la Archidiócesis de Toledo contribuyó al DOMUND con la cantidad de 218515,45 euros, gracias a la aportación de fieles, parroquias y ámbito educativo, siendo necesario de hacer un ejercicio de gratitud sincera, “porque cada euro es una aportación al trabajo misionero, que es repartido de manera equitativa y con criterios de solidaridad muy importantes, ya que todo el dinero se pone a disposición del Papa Francisco, porque esta jornada es pontificia, es decir, del Santo Padre”, como afirma Jesús López Muñoz, Delegado de Misiones.

No obstante, como señalan desde las OMP de Toledo, lo más importante es contar con la oración y el ofrecimiento espiritual de cada persona que asume que es colaborador del ámbito misionero de la Iglesia, que en Toledo tiene sus frutos en muchas actividades de animación misionera y de sensibilización misionera.

Celebración misionera en la Catedral de Toledo el domingo 21 de octubre


La Eucaristía del DOMUND presidida por el Sr. Arzobispo Don Braulio en la Santa Iglesia Catedral Primada de Toledo es el acto central en el que la oración, con la participación de niños y jóvenes llegados de diferentes colegios de la Archidiócesis, es central para hacer llegar la gratitud al Señor por la acción evangelizadora misionera de todos y cada uno de los misioneros. 

Con vistas al Mes Misionero Extraordinario, convocado por el Papa Francisco para el mes de octubre de 2019, es reseñable el trabajo y la consolidación de las actividades de animación misionera que impulsan la Delegación de Misiones de Toledo, la Dirección Diocesana de OMP y la ONGD Misión América en Toledo. En los próximos meses, además de la formación con profesores de religión que se realizará en colaboración con la Delegación Diocesana de Enseñanza, se ampliará el número de parroquias y centros educativos a los que se llega con las jornadas de las OMP y con testimonios misioneros, que presentan cercanamente el trabajo de evangelización y presencia del Evangelio en sus lugares de desarrollo pastoral.

Como siempre, en el ámbito de la animación misionera, desde la Delegación Diocesana de Misiones se ponen a disposición de todas las realidades eclesiales de la Archidiócesis para hacer llegar el trabajo, los materiales y acompañar a los grupos misioneros de las parroquias, con testimonios, formación y preparación, en este caso con vistas al Mes Misionero Extraordinario. Para más información toledo@omp.es y fernando@misionestoledo.org.



miércoles, 8 de julio de 2015

Intención misionera del Papa Francisco para el mes de julio

Para que, ante las desigualdades sociales, los cristianos de América Latina den testimonio de amor a los pobres y contribuyan a una sociedad más fraterna, es la intención misionera o por la evangelización que propone el Papa Francisco para el mes de julio. 


Precisamente en estos días de julio está teniendo lugar la visita del Papa a Ecuador, Bolivia y Paraguay, a cuya población enviaba un vídeo mensaje con un saludo lleno de cariño antes de pisar de nuevo su querida tierra americana: 

“Queridos hermanos y hermanas de Ecuador, Bolivia y Paraguay: Falta poco para el viaje. Con este saludo previo quisiera expresar mi cercanía, mi simpatía, mi buena voluntad. Mi deseo es estar con ustedes, compartir sus preocupaciones, manifestarles mi afecto y cercanía y alegrarme con ustedes también. 

Quiero ser testigo de esta alegría del Evangelio y llevarles la ternura y la caricia de Dios, nuestro Padre, especialmente a sus hijos más necesitados, a los ancianos, a los enfermos, a los encarcelados, a los pobres, a los que son víctimas de esta cultura del descarte. El amor del Padre tan misericordioso nos permite sin medida descubrir el rostro de su Hijo Jesús en cada hermano, en cada hermana nuestra, en el prójimo. Solamente es necesario aproximarse, hacerse prójimo. Como Jesús le dijo a aquel joven doctor de la ley cuando le preguntó: ¿Quién es mi prójimo? Hacer lo que hizo el buen samaritano, andar y hacer lo mismo, acercarte, no pases de largo. 

En este viaje visitaré tres naciones hermanas en esas tierras del Continente americano. La fe que todos nosotros compartimos es fuente de fraternidad y solidaridad, construye pueblos, forma familia de familias, fomenta la concordia y alienta el deseo y el compromiso por la paz. 

En estos días previos a nuestro encuentro, doy gracias a Dios por ustedes, y pido que sean perseverantes en la fe, que tengan el fuego del amor, de la caridad y que se mantengan firmes en la esperanza que nunca defrauda. Les ruego que unan sus oraciones a las mías para que el anuncio del Evangelio llegue a las periferias más alejadas y siga haciendo que los valores del Reino de Dios sean fermento de la tierra también en nuestros días. 

Que la Virgen Santa los cuide, como Madre de América, los cuide y que el Señor los bendiga. Muchas gracias, hasta prontito y, por favor, no se olviden de rezar por mí”.

domingo, 14 de junio de 2015

La Delegación Diocesana de Misiones y Obras Misionales Pontificias impulsan acciones misioneras en Perú

La tercera edición de #VeranoMisión en la Archidiócesis de Toledo arranca una vez más en La Rinconada del Tajo (Toledo)


El Delegado Episcopal de Misiones, Jesús López Muñoz, ha destacado que un gran número de estos misioneros de #VeranoMisión son laicos que cooperan constantemente con la obra de evangelización

Más de veinte personas, entre las que se encuentra una familia formada por los padres y sus seis hijos, participarán este año en el programa #VeranoMisión que, impulsado por la Delegación Diocesana de Misiones de la Archidiócesis de Toledo y la Dirección Diocesana de Obras Misionales Pontificias, se desarrollará durante los meses estivales en la acción misionera que Toledo mantiene en Perú.

Misioneros y misioneras que esta mañana, junto a cerca de cien personas, participaban en La Rinconada del Tajo en el arranque de la tercera edición de #VeranoMisión, ocasión propicia para participar en actividades misioneras en Perú y en actividades formativas en España, que sirven para profundizar en la naturaleza misionera de la Iglesia.

En ese sentido, el Delegado Episcopal de Misiones, Jesús López Muñoz, destacaba que es el momento de renovar nuestra cercanía al Decreto Conciliar Ad Gentes, sobre la actividad misionera, que en los próximos meses celebrará su 50 Aniversario, por lo que recordaba que “precisamente Ad Gentes nos recuerda que la Iglesia es misionera por naturaleza, por lo que nuestro trabajo por la misión no solo debe ser constante sino que debe ser nuestra prioridad pastoral”.

López Muñoz también destacaba que un gran número de estas personas que participan en #VeranoMisión  son “laicos que cooperan a la obra de evangelización”, proseguía afirmando que “Ad Gentes nos recuerda que esta cooperación logra el fomento entre los laicos del conocimiento y amor de las misiones, que suscita vocaciones y el incesante uso de dar a otros el don de la fe que hemos recibido gratuitamente”.

Durante la convivencia misionera celebrada esta mañana, cuyo punto central ha sido la celebración de la Eucaristía, que ha estado acompañada de los cantos del Coro Joven de la Parroquia “Nuestra Señora de La Paz” de La Puebla de Montalbán, también se ha recordado el mensaje que el Papa Francisco ya ha elaborado para la Jornada Mundial de las Misiones que se celebrará el próximo mes de octubre, en el que recuerda que “la pasión del misionero es el Evangelio”. En este sentido Jesús López les pedía que no olviden que “debéis ser testimonio y vida, insuflar acá y allá, en nuestras calles y en los corazones, la alegría de la autenticidad del Evangelio”.

Desde la Delegación Diocesana de Misiones de Toledo, afirmando que todos estamos llamados a la misión, se pone a disposición de todas las personas interesadas que deseen contribuir a la dinamización y la animación misionera, que pueden encontrar más información en la página web www.misionestoledo.org o poniéndose directamente en contacto con la Delegación en el teléfono 925224100 (Extensión 163).



viernes, 5 de junio de 2015

Intención misionera del Papa Francisco de junio

"Para que el encuentro personal con Jesús suscite en muchos jóvenes el deseo de ofrecerle la propia vida en el sacerdocio o en la vida consagrada", es la intención misionera por la que nos pide orar el Papa Francisco en este mes de junio


El Papa Francisco en el mensaje para la Jornada Mundial de las Misiones 2015, centrado en la vida consagrada y en los religiosos y religiosas que han consagrado su vida a la misión, hace un llamamiento especialmente a los jóvenes para que sean valientes y se entreguen por completo al Señor.

“No puede haber ninguna concesión sobre esto: quien, con la gracia de Dios, recibe la misión, está llamado a vivir en misión. Para estas personas, el anuncio de Cristo, en las múltiples periferias del mundo, se convierte en la manera de vivir su seguimiento y recompensa los muchos esfuerzos y privaciones. Cualquier tendencia a desviarse de esta vocación, aunque sea acompañada de nobles motivos ligados a las muchas necesidades pastorales, eclesiales o humanitarias, no está en consonancia con el llamamiento personal del Señor al servicio del Evangelio. En los Institutos misioneros los formadores están llamados tanto a indicar clara y honestamente esta perspectiva de vida y de acción como a actuar con autoridad en el discernimiento de las vocaciones misioneras auténticas. Me dirijo especialmente a los jóvenes, que siguen siendo capaces de dar testimonios valientes y de realizar hazañas generosas y a veces contra corriente: no dejéis que os roben el sueño de una misión auténtica, de un seguimiento de Jesús que implique la donación total de sí mismo. En el secreto de vuestra conciencia, preguntaos cuál es la razón por la que habéis elegido la vida religiosa misionera y medid la disposición a aceptarla por lo que es: un don de amor al servicio del anuncio del Evangelio, recordando que, antes de ser una necesidad para aquellos que no lo conocen, el anuncio del Evangelio es una necesidad para quien ama al Maestro”.

martes, 17 de marzo de 2015

INTENSA VENEZUELA, testimonio misionero de David Rolo FMVD


Hace pocas semanas que he regresado de Venezuela. Los dos meses iniciales se convirtieron en cuatro casi sin quererlo. Mucho o poco tiempo, dependiendo de los criterios con los que se juzgue. Personalmente, más que corta o larga podría definir la experiencia como “intensa”. En esta Venezuela todo es intenso, exageradamente intenso. Las cosas cotidianas de cada día adquieren unos tintes de intensidad y dramatismo que no he visto en los diferentes países que he podido recorrer en estos veinte años de vida misionera. ¿Qué puede tener de  “intenso” comprar papel higiénico? En Venezuela algo tan trivial en la mayoría de nuestros países se vuelve casi una aventura. Aventura es salir a comprar productos básicos; aventura es encontrar medicinas; y el tema se transforma en “aventura extrema” cuando hay que afrontar una hospitalización, una operación, o a veces un simple análisis de sangre. Tantas y tantas realidades intensas dentro de la cotidianidad que prefiero no tener que hacer una lista, porque rallaría el absurdo para quien no las ha vivido desde dentro. Y no quisiera que ningún venezolano que estuviera leyendo estas palabras piense que estoy echando tierra a la realidad de este maravilloso país. Mi intención es justo la contraria. Confieso que he regresado también intensamente enamorado de sus gentes, de su alegría, de su fe. No todo lo que ocurre en Venezuela es malo: la bondad de su gente es lo mejor que hay en este hermoso lugar caribeño. Justo por eso el contraste con la realidad actual se hace más sangrante…

Como comentaba al inicio, en un principio mi viaje iba a ser de dos meses. Mis compañeros misioneros que están en Barquisimeto necesitaban un poco de ayuda fruto de la gran cantidad de trabajo pastoral que tienen que afrontar, y se dieron las circunstancias para que yo pudiera ir. Posteriormente el tiempo inicial se extendió hasta los cuatro meses, tras los cuales regresé a Roma, donde vivo habitualmente (o al menos, donde está mi cama y mis pocas pertenencias, porque paso la mayor parte del año de viaje…).


Confieso que algo de mi corazón misionero despierta cuando piso Latinoamérica. El piropo más hermoso que he recibido jamás es que dijeron de mí hace unos años que soy un europeo con corazón latino. Por eso mismo, la experiencia personal que he vivido en estos meses ha sido también “intensa”. La Parroquia de la Santa Cruz, que atienden pastoralmente mis hermanos, ha sido el espacio fundamental de mi labor misionera en este tiempo. Se vive lo que estamos acostumbrados a ver en nuestras parroquias en España, pero todo más “intenso” (perdón si me estoy haciendo pesado con esto…). ¿Misas? Muchas y largas, llenas de canciones, de aplausos, de gestos y de mucha gente que no tiene prisa y desea escuchar la Palabra sin mirar el reloj. ¿Confesiones? Muchas… y muy duras, como no podía ser de otro modo en un país que es el segundo con mayor inseguridad del mundo. ¿Grupos parroquiales? Muchos. Niños de catequesis, muchos también. Como os digo, todo muy intenso. Además, pude apoyar el trabajo de Pastoral universitaria en diferentes facultades, en las que se hace imprescindible que la fe sea motivación e inspiración para los jóvenes a los que les tocará reconstruir el país desde los valores del Evangelio. Y como tercer elemento fundamental de mi misión en esos meses, el acompañamiento de la Familia Misionera Verbum Dei, el grupo de laicos que comparten con nosotros espiritualidad, carisma y misión, y que como un pequeño grano de mostaza da la vida en medio de la dificultad para que Jesús sea conocido.

¿Volveré algún día a Venezuela? Bien sabe Dios mi total disponibilidad para ir donde Él me quiera, a pesar de mis miedos y limitaciones. Pero si no regresara nunca, tengo claro que sus gentes están ya sembradas para siempre en mi corazón. Mientras tanto, intento ser un humilde testigo de su cruda realidad, consciente de que cuanto más se conozca, mayor será el apoyo y la oración que podamos ofrecer por todos ellos. Si la realidad es intensa, no menos intensa necesita ser nuestra oración…

David Rolo Cabello
Misionero Sacerdote de la Fraternidad Misionera Verbum Dei