martes, 29 de marzo de 2016

Desde Sierra Leona, el Padre Luis Pérez s.x. felicita la Pascua de Resurrección


Compartimos íntegramente la carta que esta Delegación Diocesana de Misiones de Toledo ha recibido del Padre Luis Pérez s.x., en la que desde Sierra Leona nos felicita la Pascua de Resurrección.

Todos los días amanece y cada mañana parece que la esperanza se renueva al tener más tiempo y, tal vez, más posibilidades de que nuestras esperanzas se hagan un poco más realidad. La Pascua es tiempo de esperanza ya que celebramos, y tratamos de vivir, la vida nueva que en Jesús recibimos. La Pascua nos hace recordar, por una parte, el mundo viejo y encerrado en sí mismo en el que muchas veces vivimos, por otra, nos hace añorar la persona nueva y mundo nuevo que nos gustaría ser y en el que nos encantaría vivir.

Con esta esperanza estamos celebrando los acontecimientos Pascuales en nuestra Parroquia y sucursales. Este año, sin la presencia del ébola, la participación ha sido mayor, los ánimos son más positivos y las celebraciones más distendidas…Todos miramos al futuro con esperanza, confiando en la acción del Señor Resucitado en las comunidades y en cada uno y en que esa acción haga crecer en nosotros la fraternidad, la solidaridad, la preocupación de los unos por los otros, el compromiso por hacer crecer un entorno más según el pensamiento de Dios y el modelo y ejemplo de Jesús.


Mirando a nuestro alrededor parece que la realidad no prospera, o lo hace muy lentamente, que la vida a la que todos aspiramos, en comunión con Dios y con los demás, crece poco…, que lo que el Salmo 84 nos dice se hace esperar:”la misericordia y la verdad se encuentran, la justicia y la paz se besan, la verdad brota de la tierra y la justicia mirará desde los cielos…”. Aquí, de forma sencilla y esperanzada, seguimos rezando y celebrando unidos para que, con la fuerza del Señor y nuestro compromiso la realidad vaya cambiando, mejorando… Vamos con retraso en la creación de un mundo mejor, fruto del amor y la fraternidad, fruto de los efectos de la muerte y resurrección de Cristo en nosotros y en el mundo.

Como diría Pedro Casaldáliga: “Es tarde, pero es nuestra hora. Es tarde, pero es todo el tiempo que tenemos a mano para hacer el futuro. Es tarde, pero somos nosotros esa hora tardía. Es tarde, pero es madrugada si insistimos un poco”.

Apreciados amigos y amigas, os deseo una Pascua llena de esperanza, de las bendiciones del Señor y de los frutos de la Nueva Vida que Él nos ofrece para cada uno/a, para nuestro trabajo y servicio, para el mundo…

Con mis mejores deseos de bien, fraternal y cordialmente.

Luis Pérez Hernández s.x.