viernes, 10 de julio de 2015

De Toledo a Moyobamba, nuevo envío de un misionero diocesano

La Parroquia de La Puebla de Montalbán acoge el envío misionero del Padre César Gallardo, hasta ahora vicerrector del Seminario Menor de Toledo


Desde el pasado 5 de julio ya se encuentran en Perú diez de los participantes de #VeranoMisión de la Archidiócesis de Toledo en las acciones misioneras en Perú

En las próximas semanas el hasta ahora Vicerrector del Seminario Menor de Toledo, Padre César Gallardo, desarrollará su labor pastoral y misionera en la Prelatura de Moyobamba, motivo por el que su parroquia natal, la de La Puebla de Montalbán, ha querido, en el marco de la novena al Stmo. Cristo de la Caridad, realizar un homenaje a la vez que acoger su envío misionero como misionero diocesano.

En el mismo han participado el Delegado Episcopal de Misiones, Jesús López Muñoz, el Vicario Parroquial de La Puebla de Montalbán, Juan Antonio Pérez, además de seminaristas y un diácono que acompañaban al Padre Gallardo en este día misionero tan central para la Archidiócesis de Toledo.

“Cada vez que sale de nuestras parroquias y familia un misionero – señala el Delegado Episcopal de Misiones, Jesús López – es un motivo de verdadera alegría, que surge, como no puede ser de otra manera, del propio Evangelio, que nos llena de nuevas emociones, por ser el reflejo del dinamismo misionero de esta Archidiócesis de Toledo”.


Afirmaba también que “La Puebla de Montalbán debe estar verdaderamente de fiesta, porque uno de sus hijos se convierte en extensión de esta familia cristiana que siempre es universal, siempre es fraternal, siempre es reflejo de un Evangelio que debe llenar nuestras vidas”. En este sentido citaba la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium del Papa Francisco, cuando expresa que “los cristianos queremos insistir en nuestra propuesta de reconocer al otro, de sanar las heridas, de construir puentes, de estrechar lazos y de ayudarnos mutuamente a llevar las cargas”.

“Darse es la clave”, también destacaba López Muñoz, “algo que podemos encontrar en todos los misioneros, porque nos damos dejando actuar en nosotros mismos toda la potencia del amor que es el Espíritu de Dios y así dar paso a su fuerza creadora, esa es la clave por la que entendemos cómo los misioneros son el ejemplo más fuerte del testimonio de caridad y misericordia en esta época”.

Con este envío misionero del Padre César Gallardo, y reafirmando la fuerza misionera, la Delegación Diocesana de Misiones y la Dirección Diocesana de Obras Misionales Pontificias también señalan que desde el pasado 5 de julio ya se encuentran en Perú diez de los participantes de #VeranoMisión de la Archidiócesis de Toledo, que desarrollan acciones misioneras. Entre ellos se encuentra una familia formada por los padres y sus seis hijos, que demuestran que para participar en acciones misioneras no existen límites algunos.

Desde hace años la Delegación Diocesana de Misiones mantiene dos líneas de trabajo constante con una amplia participación de laicos, como son las actividades misioneras de verano en Perú, y otros lugares, así como la recogida y envío de medicamentos. Esta última campaña del “Medicamento misionero” supera el número de medicamentos enviados a la misión año tras año, gracias al trabajo de muchos voluntarios comprometidos con el desarrollo humano integral de otros pueblos.