miércoles, 22 de junio de 2016

La Parroquia de Sonseca acogió la XXVIII Fiesta Encuentro Sonseca - Beterou


El pasado domingo 5 de junio la Parroquia de Sonseca celebró la vigésima octava Fiesta del Hermanamiento con la misión de Beterou. Festejamos, como señalan los organizadores, la Misión de la Iglesia, que consiste en responder al mandato de Jesús de “Id y haced discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”.

Esta es la labor que realizan los misioneros por todo el mundo. Y especialmente, en este día, quisimos tener presente a unas misioneras, Pastoras Franciscanas, que se marcharon a Benin hace más de 40 años y donde encontraron a unos hermanos que están recibiendo la Buena Nueva de Jesús con alegría y gozo. 

La Comunidad Cristiana de Sonseca desde hace 28 años se han hermanado con aquella misión para estar unidos en la Solidaridad y en la Comunión en la misma Fe.   

Esto es lo que celebramos: pedir al Señor por aquellos hermanos que se van acercando a Jesús y por los misioneros que lo hacen presente por aquellas tierras de Primera Evangelización.

Y en Beterou, en la Capilla que se edificó con la ayuda de los sonsecanos y donde está expuesta una gran fotografía de la Virgen de los Remedios, se celebrará también este Hermanamiento donde nuestros hermanos de Beterou pedirán al Señor por la comunidad cristiana de Sonseca.


Nos acompañaron, un año más, la Coral de Karibu que pusieron el acento africano en la celebración. La Coral está compuesta, principalmente, por emigrantes de la República del Congo, país con muchos problemas de violencia por lo que pedimos al Señor que puedan encontrar la Paz.

Este año con una alegría muy especial pues celebramos los 25 años de KARIBU, dando gracias a Dios por sus colaboradores y amigos, y por su importante trabajo a favor de los emigrantes africanos que llegan a España.

También nos acompañaron hermanas franciscanas de Mozambique, Angola y de Beterou que quisieron sumarse a esta Fiesta Misionera. Presidió la Eucaristía el Padre Antonio Freijo, Director de Karibu.

Todos juntos, con el corazón puesto en Beterou, nos unimos a toda la Iglesia misionera, regalo del Señor, al que dimos Gracias celebrando la Eucaristía.