domingo, 27 de octubre de 2019

Arzobispo de Toledo clausura en la Catedral las actividades diocesanas del Mes Misionero Extraordinario

Durante la celebración misionera, que ha acogido la Santa Iglesia Catedral Primada, el prelado toledano ha realizado el envío misionero de los agentes de pastoral y de dos sacerdotes misioneros que parten a la Prelatura de Moyobamba (Perú)



  • Don Braulio afirma que “el cristiano siempre va los demás”, como testimonio real de la Iglesia en salida.
  • Destacaba el Arzobispo toledano que “cuantos hoy vais a sentiros enviados por vuestro Obispo, no olvidéis que cada uno de vosotros es una misión en esta tierra, por eso pedimos para vosotros ánimo, porque tenéis que testimoniar que todos somos hijos del Padre y muchos no lo saben”.
  • El próximo sábado, 9 de noviembre, en la Casa Sacerdotal de Toledo, se celebrará una jornada formativa misionera dirigida a sacerdotes, con la conferencia central del profesor Juan Carlos Carvajal, de la Universidad Eclesiástica de San Dámaso

Este domingo, la Santa Iglesia Catedral Primada ha acogido la clausura de las actividades diocesanas del Mes Misionero Extraordinario, que durante todo el mes de octubre se han realizado bajo las indicaciones y la convocatoria del Papa Francisco, con el lema “Bautizados y enviados”. Las actividades han tocado todas las dimensiones del Mes Misionero Extraordinario, como son la oración, los testimonios, la formación y la caridad – solidaridad misionera, con una gran acogida en todas las realidades diocesanas.


En el acto de clausura, que ha consistido en la celebración de la Santa Misa y el envío de los agentes de pastoral diocesanos, el Arzobispo de Toledo, Mons. Braulio Rodríguez Plaza, también ha realizado el envío de dos sacerdotes misioneros, Miguel Ángel Gómez y David Sánchez, que parten en breve a la Prelatura de Moyobamba (Perú), donde desarrollarán su labor pastoral y evangelizadora.

A ellos, tanto a los dos presbíteros misioneros como al resto de agentes de pastoral misioneros, les exhortaba el prelado toledano: “David, Miguel Ángel, cuantos hoy vais a sentiros enviados por vuestro Obispo, no olvidéis que cada uno de vosotros es una misión en esta tierra, por eso pedimos para vosotros ánimo, porque tenéis que testimoniar que todos somos hijos del Padre y muchos no lo saben”.

En la ceremonia el Arzobispo de Toledo ha estado acompañado del Vicario General, Francisco César García Magán, los Vicarios Episcopales de La Mancha, la Sagra y el Clero, respectivamente Emilio Palomo, Eugenio Isabel y Álvaro García, el director diocesano de OMP, Jesús López, el delegado de Catequesis, José Zarco, miembros del Cabildo de la Santa Iglesia Catedral Primada, entre ellos el Deán, Juan Miguel Ferrer, además de sacerdotes y fieles llegados de toda la Archidiócesis toledana, comprometidos con la animación misionera y diferentes servicios a la Iglesia, como son la enseñanza, la catequesis, la religiosidad popular.





El Arzobispo de Toledo, Mons. Braulio Rodríguez Plaza, ha agradecido el trabajo de toda la Diócesis de Toledo durante el Mes Misionero Extraordinario, destacando cómo “Dios nos ha dado una capacidad, desde el Bautismo, que es la de salir de nosotros, para llevar lo bueno, lo grande, lo maravillo de la fe, Jesucristo, a todo el mundo, a los demás”, como ha quedado de manifiesto en todas las actividades organizadas por la dirección diocesana de Obras Misionales Pontificias.

Con humildad y cariño, sabiendo que lo importante es verdaderamente ayudar, don Braulio destacaba el envío de los “dos hermanos nuestros presbíteros, David y Miguel Ángel, a que vayan a trabajar a otra Iglesia Local, a la Prelatura de Moyobamba, que están aquí para que verdaderamente se viva el Evangelio y la Palabra de Cristo”.

A los agentes de pastoral que también han sido enviados en esta clausura del Mes Misionero Extraordinario, agradecía a todos “los que trabajáis en la Iglesia y que queréis, y además pedís, que exista este envío misionero, sabiendo que lo primero que tenemos que hacer es acercarnos siempre a Dios y a los demás”. Señalaba que “estamos llamados a acercarnos a Dios en el silencio, en la oración, tomando distancia de las habladurías y los chismes, que contaminan tanto a la Iglesia y a la sociedad”, afirmando que “no olvidemos hermanos lo que siempre prevalece: Dios y nuestros hermanos”.



En el corazón del Mes Misionero Extraordinario, pedía el Arzobispo de Toledo que “preguntémonos todos, ¿qué es lo que cuenta para mí en la vida?, ¿Cuáles son las cumbres que deseo alcanzar? Cuando se sube a una montaña, no se puede subir bien si se está cargado de cosas, así es en la vida necesario aligerarse de lo que no sirve, es también el secreto de la misión, a la que nos envía la Iglesia, para partir se necesita dejar, para anunciar se necesita renunciar, el anuncio creíble no está en hermosas palabras sino en una vida buena, una vida de servicio, renunciando a muchas cosas materiales que empequeñece el corazón, que nos esclavizan, que no nos dan felicidad”.

Proseguía interpelando el prelado toledano, “¿Cómo es nuestra vida hermanos? ¿Se renuncia a los equipajes de la mundanidad para ir al Señor? Nuestro camino, ¿es de subida o es de escalada? Tenemos que ir a todas las naciones, a todos los pueblos, es el mandato que hemos recibido del Señor, “id todos”, porque Cristo siempre repite la palabra todos”.

Es ponerse en movimiento, afirma don Braulio, porque “el cristiano está siempre en movimiento, en salida, lo que nos manda Jesús es id y que no nos quedemos aquí tranquilitos”. En definitiva, “es ir siempre al encuentro de todas las personas, porque el cristiano siempre va a los demás”.

Concluía don Braulio destacando que “la Iglesia anuncia a Dios solo si vive como discípula, al igual que los discípulos misioneros solo anuncian desde la Iglesia con otros discípulos misioneros, mostrando con la vida, con el testimonio, sin cansarnos, todo lo bueno del Evangelio”.

Nueva actividad formativa de la Delegación Diocesana de Misiones

El próximo sábado, 9 de noviembre, la Delegación Diocesana de Misiones junto a la Vicaría para el Clero, en la Casa Sacerdotal de Toledo, han organizado una actividad formativa que consistirá en la ponencia de Juan Carlos Carvajal Blanco, profesor de la Facultad de Teología de la Universidad Eclesiástica de San Dámaso de Madrid, titulada “Una parroquia convocada por un apalabra que introduce en el misterio de la fe”, que enlazará el Mes Misionero Extraordinario con la pastoral ordinaria, que es la pastoral misionera de la Iglesia.

La Iglesia es convocatoria, convocatoria realizada por la Palabra de Dios acogida en la fe. ¿Qué actualiza la Palabra que tiene el poder de generar esa respuesta en la que queda implicada toda la persona? ¿Qué es lo que hay en el hombre que le hace oyente de la Palabra divina? ¿Qué relaciones crea esa palabra que constituye en torno a ella una comunidad de escucha, de obediencia y testimonio?... Estas son algunas de las cuestiones fundamentales que es preciso reflexionar para comprender el potencial misionero que tiene los diversos modos de proclamar la Palabra en las parroquias. Sobre estos fundamentos encontraremos las claves para que nuestras comunidades parroquiales se renueven desde el mismo servicio que hoy ya prestan a la Palabra evangélica.

El Mes Misionero Extraordinario en Toledo

Desde la Delegación Diocesana de Misiones y la Dirección Diocesana de Misiones se valora positivamente las actividades realizadas con motivo del Mes Misionero Extraordinario.

Los retiros por Vicarías realizados, en Talavera de la Reina, Toledo, Villacañas e Illescas, las actividades de animación misionera en Colegios, en Toledo y Talavera de la Reina, los testimonios misioneros dentro y fuera de la Diócesis, apoyando, junto a la ONGD Misión América, la celebración del Mes Misionero Extraordinario en otros lugares, como Zaragoza, Palencia, Madrid, Cuenca y Ávila, son algunas de las actividades misioneras que más acogida han tenido y que han contribuido a la oración y a la formación misionera que pedía el Papa Francisco en todo el mundo.

Por otra parte, la propia celebración del DOMUND, y los actos de apertura y clausura del Mes Misionero Extraordinario, han testimoniado la necesidad de seguir poniendo a la Archidiócesis de Toledo en salida, en estado de misión, para hacer y favorecer el encuentro con Cristo, que verdaderamente vivo y resucitado está interpelando a todas las personas en el siglo XXI.